Ciudadanos de Pekín pagan su viaje en metro con botellas de PET

A través de máquinas que recogen botellas de plástico en cada estación, los pekineses tendrán la oportunidad de recorrer la ciudad.

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Pekín tiene un enorme ejército informal de personas que se dedican a recoger botellas de plástico para después venderlas a compañías de reciclaje. El impacto de estos trabajadores es enorme, y se estima que hasta 20 millones de personas trabajan como recolectores de botellas de PET. Para incrementar sus ganancias, una de las compañías de reciclaje trabajó con el gobierno para instalar máquinas que permitan intercambiar botellas por un boleto en el metro.

Más de 100 máquinas recolectoras serán instaladas en el metro de Pekín, a lo largo de la línea 10. Un empleado de la compañía de reciclaje Incom explica que “Será tan fácil de usar como un cajero automático, esperamos poner una en cada estación de la ruta, y después expandirnos hacia otras líneas, paradas de autobús y áreas residenciales”.  Por cada botella que depositen en las máquinas, los transeúntes recibirán entre 5 fen y 1 mao (aproximadamente 15 centavos de dólar).

A través de la instalación de las máquinas la compañía, que recicla 50 millones de toneladas de botellas cada año, espera poder incitar a la población en general a reciclar, no solo a los recogedores informales. Por otro lado, Adam Minter, que reside en Pekín y escribe un libro sobre la industria de desechos en China explica a The Guardian que:

En occidente, reciclar es una actividad verde. En países asiáticos en desarrollo, es una actividad económica. Una cosa está garantizada. Si no se les paga a los donadores al precio del mercado, no funcionará.

Incom sostiene que los beneficios ambientales deben considerarse al mismo tiempo que los factores económicos.

Por su lado, Feng Yongfeng, de la ONG Green Beagle, explica que “Usar una mejor tecnología para reciclar es generalmente algo bueno. Pero el reciclaje de botellas no es un problema urgente en China. Ya tenemos un sistema maduro para eso. Nuestra verdadera necesidad es un sistema completo y comprensivo de reciclaje”.

Este tipo de programa de reciclaje se instaló en Shanghái hace un par de años, y su impacto ha sido mínimo. Aunque es un buen concepto —intercambiar basura por transporte— el sistema parece ignorar las particularidades del pueblo Chino. Sin embargo, este bien podría ser el primer paso hacia una cultura más consciente del impacto de los desechos y del valor del reciclaje.

[The Guardian]



Un niño de diez años crea su empresa de reciclaje

Desde los siete años Vanis Buckholz comenzó a recolectar la basura reciclable de su vecindario, actualmente dirige una empresa que recluta gente necesitada para la colecta de desechos

En algún momento de nuestra formación hemos sentido inspiración por personajes o temas que nos interesan. Seguramente muchos de nosotros llevamos a cabo acciones concretas respecto a ese tema que llegó a “removernos”. Sin embargo, normalmente esa motivación suele bajar de intensidad y seguimos adelante con nuestras vidas enfocados, o incluso sometidos, en lo ordinario.

Vanis Buckholz, se inspiró con el “Día Mundial de la Tierra” cuando tenía 7 años, mientras el tema era celebrado y discutido en su salón. Sin embargo, a diferencia de muchos casos, este entusiasmo no se diluyó, sino que desde ese momento Buckholz comenzó a recorrer su vecindario recolectando desechos reciclables.

Transcurridos tres años el niño Vanis continúa haciendo lo mismo, pero actualmente a una escala mucho mayor mediante la creación de su empresa “My ReCycler”. Por si fuera poco, gracias a su visión también creó la plataforma filantrópica: “Project Hope Alliance,” dedicada a capacitar y organizar personas desprotegidas que normalmente estarían recolectando basura, para que obtengan un ingreso de 25% de las utilidades de esta práctica organizada por su empresa. Estos beneficios financieros oscilan entre los 100 y 200 dólares quincenales. Vanis detectó que un proyecto en el que los participantes no se sienten identificados con su labor, estará condenado ya sea a la extinción o en todo caso a la explotación. 

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Vanis Buckholz ha llamado la atención de autoridades de su localidad y medios de comunicación. Para que las personas logremos una diferencia benéfica y significativa en el mundo necesitamos de inspiración, pero más aún de perseverancia. Así lo demuestra la historia de este niño cuya visión sorprende pero su constancia resulta aún más admirable y por supuesto inspiradora.

http://www.stumbleupon.com/su/4DDrad/www.inhabitots.com/10-year-old-boy-launches-his-own-recycling-business-donates-25-of-profits-to-homeless-children/ (agentes de cambio)



Estas son las 4 ciudades más limpias del mundo por continente

Algunas urbes están haciendo un trabajo notable en la reducción en la emisión de carbono a la atmósfera.

Muchos esfuerzos para disminuir las emisiones de CO2 a la atmósfera, y con ello el calentamiento global, se han estado haciendo a nivel local, es decir, en las ciudades. Por lo anterior, algunas urbes están a la cabeza de la vanguardia en la construcción de ciudades más limpias, independientemente de los avances a su nivel nacional. 

Así, muchas ciudades avanzadas en la lucha contra el cambio climático, lo están haciendo gracias a iniciativas ciudadanas o de los gobiernos regionales. Como parte de una lista elaborada por la aplicación Hassle.com y con base en criterios de iniciativas para contrarrestar el cambio climático en las ciudades, las siguientes urbes han sido catalogadas como las ciudades más limpias del mundo. Evidentemente el criterio es un tanto subjetivo pero los argumentos quizá podrán convencerte. 

 

En América del Norte 

Chicago, E.U: esta ciudad tiene más techos verdes de todos los que existen en la totalidad de las ciudades de este país, con dos millones de pies cuadrados de áreas verdes altas.

 

Asia

 Tokyo: A pesar de sus 13 millones de habitantes, sorprendentemente, la ciudad tiene los menores niveles de emisión de CO2 en todo Asia. 

 

Sudamérica y África: 

Bogotá, Colombia: tiene uno de los sistemas de transporte público más eficientes de todo el mundo. Gran parte de sus más de 8 millones de habitantes hacen uso de este sistema, lo que permite que la ciudad sea limpia. 

 

Oceanía: 

Sidney, Australia: una de las metas de esta ciudad es la reducción de sus emisiones de CO2 en 30% para el año 2030 y sus metas han ido ganando terreno por lo que el objetivo pinta muy alcanzable.