5 ideas aplicables en la vida diaria para enfrentar la amenaza de Monsanto

Monsanto es una corporación, pero aunque su poder se extienda ciegamente el consumidor final somos nosotros. Aquí te proponemos algunas ideas para enfrentar su avance en tus hábitos alimenticios.

En la lucha contra las compañías que producen cultivos modificados genéticamente, todos tenemos una labor que hacer. El llamado viene de uno mismo: de buscar alternativas alimenticias que no pongan en riesgo la diversidad biológica de los cultivos y de asumir nuestra propia responsabilidad en el futuro alimentario de las futuras generaciones.

¿Pero qué hacer? Aquí te proponemos algunas ideas para reducir localmente el impacto que Monsanto tiene sobre el comercio justo y la alimentación en tu propia comunidad:

1. Información

Conoce y lee sobre los peligros de los cultivos genéticamente modificados. Estos peligros no impactan solamente a nivel político sobre el derecho de las personas a conocer las propiedades de los alimentos que compran, sino que ponen en riesgo la diversidad alimenticia del futuro, pues los cultivos genéticamente modificados son una amenaza para los cultivos naturales y su biodiversidad. Recuerda que la información es poder.

2. Compra fruta y vegetales en mercados locales

Las frutas y verduras que encuentras en los supermercados probablemente son importadas de granjas con cultivos genéticamente modificadas. Cuando visites tu mercado local te darás cuenta de que las manzanas reales no parecen versiones hechas en Photoshop, además de que contribuirás a la economía de productores independientes y al campo, que en América Latina suele ser una porción poblacional golpeada por los grandes productores transnacionales de alimentos, como Monsanto.

3. Compra carne y huevo de procedencia local

Los productos animales que se empacan industrialmente provienen también de rastros que los alimentan con hormonas y maíz genéticamente modificado para darle a la carne un color más vivo y a la yema del huevo un amarillo más brillante. Los mercados locales que ofrecen carne pueden ser un poco más costosos que mayoristas como Costco o Wal Mart, pero la inversión es en la propia salud, algo en lo que no podemos escatimar.

4. Promueve una identidad social que no contradiga el mensaje

Los movimientos por la información en redes sociales sobre los peligros de los GMOs como las marchas contra Monsanto alrededor del mundo sirven para generar conciencia y atención sobre este problema; sin embargo, es importante comenzar a practicar la congruencia en nuestros hábitos cotidianos. No sirve de nada que pongas fotos de ti en una marcha contra Monsanto y a la semana siguiente hagas check-in en McDonald’s via Foursquare.

5. Sé un embajador de la causa

Generar conciencia sobre los peligros de los GMOs implica generar conciencia comunitaria: el primer paso, como dijimos, es informarse adecuadamente, pero lo que sigue es informar a otros y pasar la voz. Discutir estos temas con nuestros amigos y familiares es importante, porque no podemos permitir que nuestra alimentación forme parte de la agenda corporativa de Monsanto y sus allegados. Aún más importante, la causa de la comida libre de añadidos es lo que nos toca hacer generacionalmente para asegurar el bienestar alimenticio de los que vendrán en el futuro.

[Urban Times]



Monsanto patenta una flor que nunca pueda marchitarse

Al bloquear la hormona, dopando el agua de jarrón con ARN, Monsanto está alterando el flujo de la naturaleza.

Foto: http://21tubaroes.blogspot.mx/

Monsanto, esta compañía asociada con una serie de problemas ecológicos, económicos y de salud, ha lanzado la propuesta de crear unas flores que, una vez cortadas, puedan mantenerse por más tiempo. Para evitar que las flores se marchiten, la empresa de agroquímicos ha desarrollado un método que consiste en modificar temporalmente la función de ciertos genes vinculados con el envejecimiento de las plantas –moléculas ARN– y así bloquear la capacidad de las flores frescas de producir gas etileno. 

La multinacional explica que el gas etileno, la hormona de crecimiento natural, hace que las manzanas se pudran y los pétalos de las rosas se caigan,y  acelera la maduración de la fruta recolectada en un estado inmaduro, como de jitomates y plátanos. De manera que al bloquear la hormona, dopando el agua de jarrón con ARN, Monsanto está alterando el flujo de la naturaleza.

Con este descubrimiento, Monsanto piensa embotellar moléculas que consigan que las plantas florezcan, y, a su vez, utilizar aerosoles génicos que sean capaces de matar insectos como las hormigas coloradas y los alticinos. Para la empresa multinacional, “el esfuerzo floral representa un trabajo de detección temprana por equipos que han intentado identificar nuevas aplicaciones agrícolas para el ARN.”

Para el fotógrafo Mathieu Asselin, cuyo proyecto Monsanto: A PhotographicInvestigation podrás verlo dándole click aquí, explica cómo los lugares en los que Monsanto ha aplicado sus productos, han sido destrozados por su toxicidad: 

La parte más escalofriante es que, aún en la actualidad, no tenemos todavía una idea clara acerca de cómo los problemas de salud de la población van a evolucionar, y mucho menos se conocen los efectos que tendrán en las generaciones del futuro. Y este es un patrón que en las etapas tempranas se han repetido con los OGM. Es simplemente que no sabemos cuáles serán las consecuencias de la manipulación genética a largo plazo o a mediano plazo. […] Pero Monsanto va un paso antes al modificar genéticamente las semillas como el maíz, el algodón, la caña, alfalfa, soya, para que sean resistentes al Roundup (cultivos tolerantes al glifosato) llamado Roundup Ready Seeds. Las consecuencias en humanos se han mostrado en lugares como Argentina, donde gran parte de la población que vive cerca de estos cultivos rociados con estos herbicidas han desarrollado diferentes tipos de problemas de salud, entre ellos malformaciones de los recién nacidos similares a los niños en Vietnam contaminados con Dioxin (el químico más poderoso que ha sido creado por el hombre, y el componente principal del Agent Orange). […] Como pueden ver, muchos de los productos de Monsanto se construyeron en lo que llamé una cascada de fracasos exitosos. La comercialización de estas fallas ha tenido una estrategia exitosa de trabajo para esta empresa estadounidense. 



Bayer oferta 62 mil millones de dólares para comprar Monsanto

En caso que la compra se concretara, se convertiría en un monopolio de semillas transgénicas y por tanto, en un mayor precio de las mismas.

Desde la semana pasada, la empresa alemana Bayer ofertó 62 mil millones de dólares para comprar a Monsanto, uno de los abastecedores de agroquímicos más grande del mundo. En caso que la compra se concretara, se convertiría en un monopolio de semillas transgénicas y por tanto, en un mayor precio de las mismas. 

De acuerdo con el anuncio de la Deutsche Welle, esta oferta se dio mientras que las acciones Bayer tenían una pérdida del ocho por ciento. Por lo que esta oferta implica 122 dólares por acción, 37 por ciento por arriba del precio de las acciones de Monsanto antes de la semana pasada. 

Sin embargo, la Comisión Europea –CE–, órgano ejecutivo de la Unión Europea, considera que esta oferta entra en conflicto con la ampliación hasta el 2025 de la autorización para el uso del glifosato en los países miembros de la UE –sustancia la cual se ha asociado con enfermedades principalmente cancerígenas, pese a la nueva declaración de la OMS que puedes leer aquí–. 

Por su lado, Dirk Zimmermann, experto de Greenpeace, declaró que Monsanto “representa la personificación del mal en la agricultura industrializada”, pues además, la excesiva concentración en el mercado se traduciría en una menor diversidad y mayores precios de las semillas. 

 

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