Cambiar a una dieta vegetariana podría aumentar tu esperanza de vida

Una dieta rica en vegetales puede aumentar no sólo la cantidad de años que vives sino también tu calidad de vida al prevenir el desarrollo de enfermedades relacionadas con el consumo de proteínas animales.

Veggies-Yum

Vencer completamente a la muerte aún está muy lejos de las capacidades humanas –sin embargo, una dieta rica en vegetales y un estilo de vida saludable pueden ampliar tu expectativa de vida dramáticamente como lo demuestra un nuevo estudio publicado el 3 de junio en el Journal of the American Medical Association, el cual tomó en cuenta la dieta de 73 mil personas para sacar algunas conclusiones interesantes.

El estudio (uno de los más largos de su tipo y hecho durante varios años) comparó la longevidad de personas que incluían carne en su dieta regularmente y las que casi no lo hacían, dividiéndolas en cuatro tipos de vegetarianos:

Veganos: Que no comen ningún tipo de producto animal;

Lacto-ovo vegetarianos: Que comen productos lácteos y huevo;

Pescovegetarianos: Que comen pescado pero rara vez carne; y

Semi-vegetarianos: Que no comen carne más de una vez a la semana.

El estudio se llevó a cabo con miembros de la Iglesia de los Adventistas del Séptimo Día, en su sede de California, por lo que pudo llevarse un control preciso de los participantes del estudio al estar enfocados en una comunidad. Desde que comenzó la recolección de datos fallecieron 2,570 participantes, así que los investigadores publicaron los datos en términos de la probabilidad de morir durante el tiempo del estudio.

En este contexto, quienes tienen las menores probabilidades de fallecer por enfermedades relacionadas con el consumo de carne (o bien, aquellos que tienen mayores probabilidades de vivir más tiempo) fueron los pescovegetarianos seguidos por los veganos y los lacto-ovo vegetarianos. Los grupos vegetarianos tuvieron en promedio 12% menor riesgo de morir durante el periodo del estudio comparado con los consumidores de carne. Estudios previos han demostrado que las dietas vegetarianas se asocian a un menor riesgo de sufrir enfermedades crónicas como diabetes tipo 2, obesidad, enfermedades del sistema circulatorio e hipertensión.

El estudio tiene un par de particularidades. Por ejemplo, el hecho de que todos los participantes pertenezcan a la iglesia de los Adventistas del Séptimo Día, en términos del estudio, implica que tienen un estilo de vida relativamente similar, pues su religión les prohibe fumar, alienta el ejercicio físico así como una dieta basada en plantas, aunque no condenan propiamente el consumo de carne. Es por esto que los resultados de este estudio deben interpretarse a la luz de sujetos que tienen en general un estilo de vida más sano que el de otras poblaciones.

Del mismo modo, el estudio contradice otro largo análisis publicado en 2009 en Europa, que no encontró diferencias importantes en las tasas de mortandad entre vegetarianos y no-vegetarianos. Los investigadores afirmaron que las poblaciones de ambos estudios tienen costumbres muy diferentes, pues, por ejemplo, los miembros de esta iglesia consumen mucha más fibra dietética y vitamina C que la población europea a la cual se investigó en el estudio previo.

[MNN]



Este es el secreto para vivir más (y mejor) (infografía)

En realidad todo depende de tus hábitos, pero ¿cuál es el método para tener una vida larga y sana?

Más allá del fetiche por la juventud eterna, algo es indudable: la vida se disfruta más cuando cuidamos de nuestro cuerpo y nuestra mente. Y esto puede llevarnos a descubrir el secreto de la longevidad, sin necesidad de recurrir a elixires de la inmortalidad como el encontrado recientemente en una tumba china.

Es por eso que tantas personas se han interesado por la longevidad. Porque como han demostrado los habitantes de las famosas “zonas azules”, el tiempo que vivimos y la calidad con la que lo hacemos depende de nuestros hábitos: de lo que nos alimentamos, fundamentalmente, pero incluso de cómo lo hacemos. También de las actividades que realizamos y hasta del aire que respiramos. Por eso es más fácil que la gente que habita las costas del mundo tenga una vida más larga y sana.

Pero sumar años a la vida también depende de la calidad de nuestras relaciones afectivas, de si tenemos mascotas o no, y otro cúmulo de factores. ¿Existe uno más importante que otro? Si no podemos adoptar todos los buenos hábitos que quisiéramos, ¿a cuáles deberíamos poner prioridad? ¿Y por qué las mujeres viven más que los hombres?

Una útil infografía de David McCandless, fundador de Information is Beautiful, da respuesta a estas preguntas de manera muy sencilla y didáctica. Las métricas fueron elaboradas a partir de datos arrojados por diversos estudios, y se basan en el impacto que se dice que ciertas prácticas tienen sobre la longevidad –aunque ninguna es determinante–.

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Según esta infografía, que va de arriba hacia abajo en grado de menor a mayor importancia y de izquierda a derecha en cantidad de años, los factores determinantes para tener una vida larga y saludable son seis:

  • No fumar o dejar de fumar // si renuncias a los 25 años, tendrás 5 años más de vida
  • Comer saludable // Sobre todo, la dieta mediterránea y japonesa
  • Tener herencia de longevidad // Por ejemplo, hermanos
  • Ejercitarte más // 150 minutos de caminata a la semana
  • Vivir en una zona muy por encima del nivel del mar

Aunque aún falta evidencia para concluirlo, otros factores que parecen tener mucho peso son comer menos, ser polígamo y tener más orgasmos. Como sea, son hábitos que, de no traernos longevidad, por lo menos nos traerán bienestar en el presente, ¿no crees?



Encuentran elixir de la inmortalidad en tumba china (y tiene más de 2,000 años de antigüedad)

¿Qué dice esto sobre la concepción china de la vida y la muerte?

Recientemente, un grupo de arqueólogos encontró, al interior de una tumba con 2,000 años de antigüedad, una sustancia amarillenta con aroma a alcohol. Ésta se encontraba dentro de una olla de bronce y, al parecer, se trata del “elixir de la inmortalidad”, elaborado por alquimistas taoístas para diversas dinastías en la antigua China.

En la tumba hallaron los restos de un noble, así como objetos de jade y bronce, entre otras cosas. Pero fue el extraño líquido el que más sorprendió a los arqueólogos, según el portal Gizmodo. En un principio, pensaron que se trataba de vino de arroz, el cual se usaba en ceremonias. Sin embargo, analizando la extraña sustancia descubrieron que está compuesta de nitrato de potasio y alunita. Estos son dos ingredientes que los alquimistas taoístas usaban para crear elixires de la inmortalidad.

Hasta ahora se sabe muy poco de estos elixires, también llamados “de la vida”.

Y es que sólo se menciona a los elixires en los antiguos textos de los alquimistas taoístas y en la mitología. También existen registros sobre los emperadores y nobles que murieron por tomar sustancias tóxicas presentes en las pócimas. Pero más allá de esto, no había pruebas fehacientes.

Es por ello que los arqueólogos consideran que el hallazgo de un auténtico elixir de la inmortalidad ayudará a entender mejor la concepción de la vida y la muerte en la antigua China, lo cual es ciertamente emocionante.

 

¿Por qué buscaban la inmortalidad?

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Pintura de Utagawa Kuniyoshi que retrata la expedición que mandó el alquimista tao, Xu Fu, al Monte de los Inmortales

Quizá el anhelo por la inmortalidad, o por lo menos las ansias por la longevidad, estén presentes en todas las culturas del mundo. Pero cada tradición ha tenido distintas concepciones, que pueden privilegiar más ya sea a la vida, a la muerte, o a ambas por igual.

En el caso de la filosofía china, la vida –vista como una fuerza productiva cósmica– ostentaba un mayor privilegio. Como se puede leer en el ensayo Life and Immortality in The Mind of Han China, de Ying-shih Yü, la idea de la vida ocupaba un papel prominente en las mentes de la antigua China, apareciendo constantemente en literatura, inscripciones y textos de toda índole. Y como rescata este mismo texto, queda claro por qué Confucio dijo alguna vez que:

Mientras no conozcas la vida, ¿cómo puedes saber sobre la muerte?

La vida era, pues, sagrada: una virtud del Cielo que debía ser cuidada en la Tierra. Por eso, no extraña que el elixir de la inmortalidad haya sido encontrado en la tumba de un noble. La sepultura se remonta a las épocas de la dinastía Han del Oeste, que perduró del 202 a. C. al año VIII de nuestra era. Para entonces, China ya había sido unificada bajo la idea del tianxia, una concepción del mundo para la cual todo lo que estaba “bajo el cielo” (tianxia) debía estar unido y ser salvaguardado. Por ejemplo, con una kilométrica muralla –la Muralla China–.

Al parecer, no es que los antiguos chinos no tuvieran en mente los conflictos y dualidades en los que se basa la existencia. Pero tenían muy claro que la vida debía preservarse. En ese sentido, ¿será que entendían por “inmortalidad” lo mismo que nosotros? Quizá no, y es lo que hallazgos arqueológicos como el de este elixir nos ayudarán a ir develando.