Top 10: tipos de basura más comunes en el mar y playas (INFOGRÁFICO)

Todos sabemos que el océano está excesivamente contaminado por objetos no-biodegradables, aquí los 10 tipos de basura más comunes.

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A estas alturas hemos visto miles de imágenes de las islas de basura que se forman en los océanos y también, muchos de nosotros hemos visto basura tirada en nuestro ambiente inmediato. Las consecuencias de ver nuestros mares como basureros son innegables, especies marinas amenazadas hasta la extinción, remolinos de basura y playas contaminadas.

Voluntarios del Ocean Conservacy’s International Coastal Cleanup recogen la basura de playas y la categorizan. Sus resultados, aunque chocantes, no son sorprendentes: De los once millones de artículos que recogieron este año (el segundo número más alto en los 27 años del programa) el Top 10 de los objetos encontrados fue:

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Entre los artículos menos comunes que recogieron los voluntarios estuvieron: 4,159 velas, 236 cepillos de dientes y 117 colchones. El especialista de escombros marinos de Ocean Conservacy, Nicholas Mallos señala que lo último se debe a que las playas no ofrecen mucha privacidad, por lo que las personas prefieren botar los artículos grandes en bosques.

Mallos también menciona que la región define el tipo de basura que encuentran: “En la costa de Alaska, encontramos grandes cantidades de espuma de poliestireno que resultaron del tsunami de Japón. En algunas playas hay cantidades 50 o 100 veces más altas de espuma que antes en la historia”.

Lamentablemente aunque limpiar las playas ayuda a mejorar el problema un poco, el impacto es muy bajo. El hecho es que mientras que no cambiemos la manera en la que abusamos de materiales no-biodegradables la situación no cambiará. Parte de la solución es reducir nuestro consumo de artículos desechables.

[Co.Exist]



El Sistema Arrecifal Veracruzano: un área natural protegida en crisis

El Sistema Arrecifal Veracruzano es un área de enorme biodiversidad y belleza. Aunque está protegida actualmente, aquí se proponen mejores medidas para garantizar su conservación.

* Por: Nayeli Osorio Vera

 

En el golfo de México se encuentra ubicado uno de los ecosistemas más importantes del país, no sólo debido a su tamaño, sino también a la diversidad de especies que alberga, así como los servicios ambientales que proporciona y el valor económico que éstos representan. Su existencia data de aproximadamente 10 millones de años de antigüedad[1]; sin embargo, no fue hasta hace apenas 30 años que esta área natural recibió el justo nombramiento de Área Natural Protegida (ANP) y Parque Nacional, para su respectiva conservación. A pesar de los esfuerzos destinados para hacer de este espacio un ANP y con esto poder asegurar su existencia de manera equilibrada con los asentamientos humanos, éstos no han podido ser suficientes ni eficientes para dicho propósito.

Este es el caso del Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano (PNSAV), un ecosistema que, frente a las circunstancias adversas de supervivencia, ha logrado mantenerse de pie y sigue siendo fuente de vida no sólo para las especies que alberga sino también para las miles de personas que de éste dependen. 

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Boca del Río, Veracruz

El presente ensayo hace un análisis sobre la crisis actual que vive el PNSAV. Para tal efecto en primer lugar haré mención precisa y clara de la importancia social, económica y ambiental del Sistema Arrecifal Veracruzano y de los factores que amenazan en la actualidad a este ecosistema; de manera secuencial se analizarán los intentos de gestión que ha tenido dicha ANP desde 1992 al presente año, y en respuesta a lo anterior, finalmente concluiré con una propuesta para llevar a esta área natural a un manejo sustentable costero.

Frente a las costas de los municipios de Veracruz, Boca del Río y Alvarado se encuentra ubicado el Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano, integrado por 23 arrecifes y cinco islas[2]; su importancia recae en ser hogar de la mayor biodiversidad de especies arrecifales del oeste del golfo de México, entre ellas especies protegidas y especies endémicas. Desde un punto de vista social también es cimiento de diversas actividades económicas como la pesca, el turismo y el buceo deportivo. El Sistema Arrecifal protege a la costa frente a huracanes y nortes, además de ser fundamental para muchos ciclos biogeoquímicos, entre ellos la producción de oxígeno[3]. El valor de estos servicios se estima en casi $290,500,000 millones de USD (CEMDA, p.8). Lamentablemente, estos servicios ambientales están en riesgo debido al gran daño que las actividades humanas han provocado en este ecosistema.

Actividades como el turismo, la navegación de buques petroleros, la contaminación proveniente de las descargas de aguas residuales, agroquímicos y fertilizantes, y de los desechos de ingenios azucareros (AIDA, 2015, p. 19) son alarmantes amenazas para la subsistencia del PNSAV. Todas estas actividades obedecen a la inevitable necesidad proveniente del crecimiento poblacional de la zona costera, lo cual provoca un mayor conflicto en el uso y explotación adecuada de este recurso común. Actualmente los Parques Nacionales se encuentran abiertos para todos, sin ningún límite, a pesar de tener en sí mismos una extensión y producción de recursos limitadas (Hardin, 1968).

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Revista Dónde Ir

Esto genera una situación perjudicial de estrés al ecosistema por satisfacer la demanda ilimitada de una población cada vez más numerosa. Por otra parte las malas decisiones sobre el uso de los recursos públicos, la corrupción, los conflictos de interés, la falta de experiencia y el constante cabildeo de empresas nacionales y extranjeras para el impulso de proyectos de desarrollo de las ANP han hecho a un lado la expresión más pura de estos espacios en México: el derecho de todos los habitantes de este país a un medioambiente sano (CEMDA, p. 2). La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 4° dice que:

Toda persona tiene derecho a un medioambiente adecuado para su bienestar.

El daño a un ecosistema que está tan íntimamente conectado a la forma de vida de la población costera, sin lugar a dudas perjudica el bienestar de la población. Por ejemplo, factores como las aguas residuales vertidas en las playas de la zona conurbada de Veracruz-Boca del Río son un foco rojo de infección y riesgo sanitario para los bañistas que asisten a las playas a disfrutar de este espacio de ocio y recreación.

Evidentemente, el PNSAV carece de un programa de manejo eficiente para los recursos naturales (AIDA, 2015, p. 19). Las condiciones administrativas y el marco jurídico bajo el cual se regula esta ANP han sido un intento fallido para el equilibrio del Sistema Arrecifal Veracruzano, el sector económico que más se ha visto beneficiado ante esta deficiencia administrativa y legal ha sido el desarrollo portuario. Esto se ve reflejado en el decreto original del PNSAV en 1992 y las modificaciones que se le realizaron al decreto en 2012, donde el área que se delimitaba en un principio como ANP fue modificada, desincorporando la bahía de Vergara y Punta Gorda, para ejecutar el proyecto llamado “Ampliación del puerto de Veracruz en la zona Norte” (CEMDA, p. 25).

Actualmente el área enfrenta un proceso de amparo presentado por los oponentes a la ampliación portuaria y su destino está en espera de una resolución definitiva (Jiménez Baldillo et al., 2014). Por otro lado, los organismos encargados de esta ANP tales como la SEMARNAT y la CONANP no han cumplido con las importantes obligaciones legales que posibilitan el buen manejo del PNSAV y cuando han decidido actuar se ha hecho sin tomar en consideración la mejor información científica y técnica disponible (CEMDA, p. 48).

Como posible solución a la problemática anterior es indispensable implementar estrategias que favorezcan la resiliencia y recuperación del PNSAV ante la situación del crecimiento poblacional y la falta de programas de manejo. Es necesario implementar de forma efectiva medidas de adaptación basadas en ecosistemas que aseguren la conservación de los recursos naturales y la biodiversidad, fomenten el desarrollo económico, y mejoren las condiciones de vida de la sociedad costera

Para esto, las autoridades encargadas de la creación y manejo de estos programas se deben guiar en primer lugar por la información científica y técnica respecto de la situación actual del PNSAV para poder responder a las problemáticas, comprender y mitigar las amenazas, y restaurar y asegurar la existencia equilibrada los ecosistemas.

De igual manera, se debe buscar la práctica sustentable de las actividades económicas que se realizan en las costas de los municipios de Veracruz-Boca del Río y Alvarado, dándole preferencia a aquellas que generen un mayor beneficio económico y social causando el menor de los impactos al ecosistema, como es el caso del ecoturismo y la pesca artesanal. Se debe asegurar el manejo regulado de los desechos residuales de las actividades industriales a través de leyes jurídicas y normas sociales que permitan asegurar a largo plazo el derecho de los individuos a un medioambiente adecuado para su bienestar.

Por último, es fundamental fomentar el involucramiento y participación de la sociedad a la preservación de este recurso natural invaluable pues no existe ley que sea eficiente sin una sociedad que esté dispuesta a ejecutarla, vigilarla y hacerla cumplir.

 

Referencias:

AIDA. (2015). La protección de los arrecifes de coral en México: rescatando la biodiversidad marina y sus beneficios para la humanidad. Recuperado de: http://www.aida-americas.org/sites/default/files/Informe_Corales_Mexico.pdf.

CEMDA. Sistema Arrecifal Veracruzano. Reporte de un área natural protegida amenazada. Recuperado de: http://www.cemda.org.mx/wp-content/uploads/2011/12/PNSAV.Final_.pdf.

Hardin, G. (1968). La tragedia de los comunes. Recuperado de: http://mexicosostenible.org.mx/plataforma_ms/cursos/guruPrograms/1-ms/7-gestion-integral-de-mares-y-costas290.

Jiménez Badillo et al. Problemática ambiental y socioeconómica del Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano. Investigación y Ciencia [en línea] 2014, 22. Recuperado de: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=67431160007> ISSN 1665-4412.

 

[1] Arrecifal Veracruzano. Maravillas de México. http://www.maravillasdemexico.com:80/cgi-bin/MaravillasDeMexico/Maravilla?M=5.

[2] http://regiongolfodemexico.conanp.gob.mx/sistemarrecifal.php#.Wk5tzN_ibIU.

[3] CEMDA. Importancia del sistema arrecifal veracruzano. Recuperado de: www.cemda.org.mx/wp-content/uploads/2011/12/PNSAV.Final_.pdf.

México Sostenible
Autor: México Sostenible
Somos una organización de jóvenes comprometidos con la conservación de la riqueza natural y cultural del país. Integramos un equipo interdisciplinario capaz de analizar diferentes temas de la agenda ambiental, con el fin de generar acciones para fortalecer la capacidad de adaptación de las sociedades frente al cambio climático e incentivar su desarrollo sostenible.


Factores contaminantes que afectan a las ballenas

Varias especies de cetáceos se encuentran en grave peligro de extinción a causa de las actividades industriales humanas. La regulación de éstas es la única manera de disminuir el daño hecho.

* Por: Valeria Jasso Rodríguez

 

Hasta hace poco tiempo, el hombre creía que debido a la inmensidad y profundidad de los océanos, podía verter basura y sustancias químicas en cantidades ilimitadas sin que esto tuviera consecuencias, incluso tenían un eslogan: La solución a la contaminación es la dilución”. Botello (2009) expone que el mar cubre el 71% de la superficie de la Tierra, tiene 2.7 kilómetros de espesor (promedio) y 1,400,000 kilómetros cúbicos que se distribuyen en toda la superficie terrestre. La magnitud de estas cifras ha contribuido al mito de que el mar tiene una capacidad de dilución infinita y que, por lo tanto, puede servir como un gigantesco vertedero para todos los desechos producidos por el hombre. Este mito estaría justificado si los desechos se dispersaran y diluyeran instantáneamente, pero en el mar los procesos físicos no actúan tan rápido, de manera que en algunas zonas los desechos se pueden acumular y, en consecuencia, dañar al medio.

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La contaminación marina se define como:

la introducción, directa o indirecta, de sustancias o energéticos en el medio marino, la cual acaba por dañar los recursos vivos, poner en peligro a la salud humana, alterar las actividades marinas, entre ellas la pesca y reducir el valor recreativo y la calidad del agua del mar

(Joint Group of Experts on the Scientifics of Marine Pollution, 1972)

Aunado a esto, factores como el cambio climático, la destrucción de la capa de ozono, la sobreexplotación de los recursos marinos, las alteraciones de los sistemas costeros y oceánicos, y la contaminación química y acústica, son algunas de las amenazas a las que están sometidas las poblaciones de cetáceos alrededor del mundo.

El Centro de Conservación Cetácea expuso en 2002 que la contaminación ambiental producida por las actividades humanas afecta directamente a todas las especies marinas. Si dichas amenazas se consideran a manera individual, éstas son preocupantes tanto para las poblaciones de ballenas en la actualidad como para el futuro de los océanos en general. Este ensayo analiza el efecto directo que tienen los contaminantes derivados de las actividades humanas en el océano sobre los cetáceos más vulnerables.

Siglos atrás, todas las especies de ballenas grandes, excepto la ballena franca pigmea, se cazaron sistemáticamente en el Atlántico Sur. En algunas épocas, especialmente entre los siglos XVII y XIX, los cetáceos fueron víctimas de la cacería más indiscriminada, reflejándose ello en la reducción de sus poblaciones. Debido a esto, la Comisión Ballenera Internacional prohibió la caza comercial de cetáceos en 1986 para evitar su extinción, a pesar de que países como Japón lo continúan haciendo bajo la polémica justificación de “caza científica”.

Hoy en día, de las 83 especies de ballenas que existen en todo el mundo, las especies más amenazadas son:

Ballena jorobada (Megaptera novaeangliae)

Ballena boreal (Balena mysticetus)

Cachalote (Physeter macrocephalus)

Beluga (Delphinapterus leucas)

En cuanto a la contaminación marina, diferentes formas de contaminación invaden los mares.

 

Contaminación sónica

La contaminación sónica es el primer factor que más afecta a las poblaciones. Esto se debe a que los mamíferos marinos son criaturas altamente orientadas por los sonidos, y al ser expuestos a grandes niveles de ruido, las ballenas y los delfines sufren daños en su audición, e inclusive, otras formas de daño físico y psicológico. Actividades tales como la exploración petrolífera y de gas, la construcción de plataformas petroleras, los sonares activos y las pruebas militares con explosivos, el uso de aparatos acústicos para ahuyentar a los mamíferos marinos de las redes de pesca y de los criaderos de peces, los experimentos marinos que causan grandes niveles de ruido y el creciente nivel de ruido de motores de barcos pueden tener consecuencias severas y de debilitamiento a largo plazo en las ballenas, son todas fuentes de contaminación para estos mamíferos.

De acuerdo al Consejo de la Defensa de los Recursos Naturales (1999), la explotación marina ha aumentado el nivel de ruido del océano desde la Revolución Industrial. De hecho, se estima que entre 1950 y mediados de la década de los 70, el ruido generado por actividades humanas en las costas y mares ha elevado el nivel de ruido ambiental del océano en 10 decibeles.

 

Residuos sólidos

Más allá de la contaminación acústica, los cetáceos se encuentran también expuestos a otros tipos de contaminación. El segundo en importancia serían los residuos sólidos como bolsas, espuma y otros desechos vertidos en los océanos desde tierra o desde barcos en el mar que acaban siendo con frecuencia alimento de mamíferos marinos, peces y aves que los confunden con comida, con consecuencias a menudo desastrosas. Las redes de pesca abandonadas permanecen a la deriva durante años, y muchos peces y mamíferos acaban enredados en ellas. En algunas regiones, las corrientes oceánicas arrastran billones de objetos de plástico en descomposición y otros residuos hasta formar remolinos gigantescos de basura.

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Cambio climático

En 1997, IWC dedujo que la temperatura en la Antártida aumentará más que en otras regiones del planeta, con la posible excepción del Ártico. Sin embargo, los registros de De la Mare, W. K., sugieren que la masa de hielo antártico ha disminuido un 25% entre 1950 y mediados de 1970, lo que significa una reducción de masas de hielo durante el invierno, pudiendo tener esto impactos negativos en la disponibilidad de alimento de la cadena alimenticia.

 

Contaminación química

En 1998, la Agencia Ambiental Europea publicó que, solamente en 1995, la producción mundial de productos químicos alcanzó 400 millones de toneladas. La situación es preocupante si se considera la falta de monitoreo e información sobre estos productos, su nivel de concentración en el aire, agua, sedimentos, suelos, especies y alimentos, y sus efectos están literalmente contaminando los tejidos de las ballenas. La HIS sospecha que algunas muertes y encallamientos de ballenas son causados por fallas del sistema inmunológico, resultado de la exposición de tejidos; otros productos tienden a acumularse en el cerebro, órganos vitales y grasa de los animales, y su efecto es acumulativo a través de la cadena alimenticia.

Recientes análisis de ADN indican que la venta de carne de ballena en los mercados asiáticos, obtenida a través de la denominada caza científica, ha posibilitado un activo tráfico ilegal de especies de ballena protegidas actualmente por la CBI y la CITES. Desde 1986, más de 1,000 toneladas de carne ilegal destinadas al mercado japonés han sido confiscadas. La reapertura del comercio de productos de ballena podría incrementar las operaciones de caza pirata y las oportunidades de comercializar ilegalmente carne y productos de especies protegidas, como la ballena de Bryde o Minke, entre otras.

Las soluciones viables para detener la declinación de la industria pesquera son aliviar la presión sobre las poblaciones de peces capturados y eliminar la sobreexplotación actual. Cualquier sugerencia distinta es sólo un intento de la industria pesquera de evadir su responsabilidad en la desaparición de los recursos pesqueros, evitar tomar las medidas necesarias para la recuperación de las poblaciones de peces sobreexplotados y promocionar internacionalmente la reapertura de la caza comercial de ballenas.

En conclusión, las investigaciones muestran que las regulaciones en cuanto al manejo de desperdicios químicos y otros contaminantes, al igual que la contaminación sónica y la pesca masiva, no tienen ningún impacto en quienes las practican alrededor del mundo. Para las diferentes poblaciones de cetáceos, estas y demás actividades humanas hacen que la recuperación sea mínima o casi nula y algunas especies estén al borde de la extinción. Quizá con el paso del tiempo, lejos de encontrar una solución o ver una mejoría, los cetáceos afectados hayan utilizado diferentes rutas migratorias, hayan desarrollado nuevas enfermedades y algunas especies hayan desaparecido.

 

Bibliografía

Botello, A. V. (2009). Instituto de Ciencias del Mar y Limnología, UNAM. Recuperado de: http://www.posgrado.unam.mx/publicaciones/ant_omnia/23/07.pdf.

Conf 9.24 de la CITES. Recuperado de: http://www.cites.org/esp/resols/9/9_24.shtml.

De la Mare, W. K. (1997). Abrupt mid-twentieth-century decline in Antarctic sea-ice extend from whaling records. Nature, vol. 389. Pp. 57-59.

EEA/UNEP. (1998). Chemicals in the European Environment: Los Doses High Stakes? Report by the European Environment Agency/Unites Nations Environment Programme.


HUMAN INTERNATIONAL SOCIETY. (2009). Ballenas en problemas. Recuperado de: http://www.hsi.org/spanish/issues/ballenas_en_problemas.html.

IWC. (1997). Report N ̊47 of the IWC. Workshop on Climate Change and Cetaceans.


Mathews-Amos y E. A. Benson. (1999). Turning Up the Heat: How Global Warming Threatens Life in the Sea. Report prepared by the Marine Conservation Biology Institute
.

P. A. Fair y P. R. Becker (2000). Review of Stress in Marine Mammals. Journal of Aquatic Ecosystem Stess and Recovery, no. 7. Pp. 335-354.

The Natural Resources Defense Council. (1999). Sounding the Depths: Super-tankers, Sonar and the Rise of Undersea Noise.

México Sostenible
Autor: México Sostenible
Somos una organización de jóvenes comprometidos con la conservación de la riqueza natural y cultural del país. Integramos un equipo interdisciplinario capaz de analizar diferentes temas de la agenda ambiental, con el fin de generar acciones para fortalecer la capacidad de adaptación de las sociedades frente al cambio climático e incentivar su desarrollo sostenible.