Tecnologías para optimizar el sueño: dormir 4 horas o menos será posible en el futuro

Investigaciones sobre tecnologías para optimizar el sueño y reducir las horas de descanso.

Man sleeping

En un ensayo extendido de la Aeon magazine, Jessa Gamble discute varias nuevas tecnologías –desde el Somneo Sleep Trainer hasta la estimulación transcranial– que mejoran la eficiencia del sueño, con lo que es posible reducir las horas de dormir.

Gamble argumenta que la costumbre de dormir 8 horas en un colchón es una necesidad creada culturalmente y aunque sea una buena forma de revitalizar cuerpo y mente, no hay razón para hacerlo de noche y por tanto tiempo si existe otra manera de descansar. Ahora muchos investigadores buscan, más allá de los estimulantes que simplemente hacen breve el sueño, métodos que lo mejoren.

Por ejemplo, Advanced Brain Monitoring está trabajando con DARPA en una máscara que concentra el sueño sólo a las fases más restaurativos.

Con el personal militar en mente, ABM creó una máscara llamada Somneo Sleep Trainer que explota de una a dos horas para siestas estratégicas, apartando ruido ambiental y distracciones visuales, la máscara trae un calentador alrededor de los ojos, ya que el calentamiento de la cara ayuda a conciliar el sueño. El Somneo Sleep Trainer también tiene una luz azul que gradualmente ilumina conforme el tiempo de sueño termina, suprimiendo la melatonina, hormona del sueño, para un despertar menos atontado.

Otras técnicas incluyen pasar pequeñas corrientes eléctricas hacia partes importantes del sueño en el cerebro. tDCS, por ejemplo, se concentra la parte dorsolateral prefrontal de la corteza, provocando un hormigueo. Después de 30 minutos los sujetos se encuentran totalmente despiertos y listos para aprender habilidades de búsqueda visual y doblar la velocidad. También duermen mejor más tarde, con periodos de tiempo más breves.

La estimulación magnética transcranial (TMS) induce oscilaciones de ondas lentas en el cerebro, haciendo que caiga en sueño profundo más rápido. Mientras que la máscara Someno está diseñada para entrar en un sueño ligero en un tiempo breve, los dispositivos TMS pueden enviar directamente al sueño profundo.

El completo control de nuestro sueño podría maximizar el tiempo pasado en sueño de ondas lentas y REM, asegurando beneficios físicos y mentales cortando el periodo de dormir a la mitad. Tus 4 horas de sueño podrían sentirse como las 8 de alguien más.

Las técnicas que describe Gamble podrían cambiar nuestra noción de lo que es el sueño, sólo tenemos que abrir los brazos ante las nuevas posibilidades.

[Co. Exist]

 



El ciclo lunar puede afectar nuestro sueño (y no precisamente se debe a la luz)

El astro lunar es, por excelencia, un referente orbitado por numerosas creencias sobre sus efectos en el cuerpo: ¿será que también es capaz de afectar nuestro sueño?

La posibilidad de que el organismo humano y los astros estén relacionados es una creencia muy vieja, incluso ancestral; lo que sucede arriba sucede también abajo, en nuestro cuerpo. En épocas más actuales, numerosas teorías y estudios han probado por qué es verdadera la frase “todos estamos hechos de estrellas”. Pero, más allá de la metáfora y las percepción poética de lo anterior, existen otras conexiones que han revelado la relación del ser humano con algunos otros entes del cosmos. Por ejemplo, con la luna

El astro lunar es, por excelencia, un referente orbitado por numerosas creencias sobre sus efectos en el cuerpo: desde ataques epilépticos y cambios hormonales, hasta promiscuidad y una mayor tasa de nacimientos según el ciclo lunar. Todas estas referencias advierten la capacidad de este astro para influencia el organismo humano, sin embargo, hasta hace no mucho, un estudio publicado en la revista Current Biology demostró que la luna también puede influir en el estado de sueño, y no necesariamente por su luz sino por su movimiento: el ciclo lunar.

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El estudio examinó a 33 personas para encontrar los efectos del astro sobre la mente en estado de sueño. Durante poco más de tres días, las personas de entre 20 y 74 años fueron instaladas en un laboratorio, donde se dio seguimiento a sus niveles hormonales y patrones de sueño. Se encontró que, en efecto, la luna puede afectar nuestro sueño, pero no como se pensaría, debido a su luz, sino debido a su ciclo. Por ejemplo, en la luna llena decreció en un 30 % la actividad del electroencefalograma durante el denominado NREM (sueño lento), y el tiempo requerido para quedar dormido se incrementó por 5 minutos. Además, el total de la duración del sueño se redujo 20 minutos. Haciendo la prueba dentro de un laboratorio, los científicos demostraron que no se trata de un efecto ocasionado por la luz de la luna, que puede ser lo suficientemente brillante como para ahuyentar el sueño, pero que no llegaba a los cuartos cerrados donde se realizó la prueba.

Aunque sea un estudio relativamente pequeño, tiene un buen punto; y éste podría ser un ejemplo para realizar nuevos estudios y comprobar, de una buena vez, si la luna afecta no solo nuestro estado de sueño sino nuestro comportamiento, en general, cuando cae la noche.  Así como afecta a los mares, a la tierra y hasta a animales como las tortugas que anidan en las playas. Pero, lo que es un hecho es que este imponente astro sí nos afecta psicológicamente, algo influenciado quizás porque desde comienzos de la civilización ha acompañado al ser humano la sensación de que este cuerpo astral tiene una relación mística con nosotros, de una forma u otra.



¿Sufres de insomnio? Un tiempo bajo el sol puede ayudarte

Un estudio reciente demostró que aquellas personas que pasan más tiempo en el sol duermen mejor, son más saludables y tienen una vida más plena.

Muchas personas sufren de insomnio, indudablemente muchos de los lectores de este artículo han tenido problemas conciliando el sueño en algún punto de sus vidas. Para encontrar una solución natural a este problema, el sitio Tree Hugger reporta que científicos en Estados Unidos estudiaron la calidad del sueño de 49 oficinistas, 27 de ellos se sentaban en espacios con ventanas y 22 de ellos en espacios sin ventanas. En promedio las personas con ventanas no sólo recibían 173% más de luz natural que los otros, pero en promedio también dormían 46 minutos más cada noche.

Disfrutar más luz natural también se veía reflejado en los hábitos diurnos de las personas, aquellas que recibían más luz natural durante su día también reportaban estar más sanos en general, hacer más ejercicio y eran más felices. Aquellos que no tenían ventanas se enfermaban más seguido, tenían menos energía y la calidad de su sueño era baja.

El sol y la luz natural afectan nuestros patrones y calidad del sueño porque son elementos esenciales para nuestro ritmo circadiano. El sol es la mejor fuente de vitamina D, fundamental para nuestro sistema inmune y nuestra salud emocional. Pasar tiempo en el sol representa una solución mucho más sana y natural a tomar pastillas para dormir, Forbes reporta que aproximadamente 60 millones de estadounidenses tomaron pastillas para dormir en el 2012, una cifra completamente alarmante tomando en cuenta los riesgos que estas conllevan.

Entonces, para las miles y miles de personas que tienen la desventaja de tener que trabajar en un sitio sin ventanas, sugerimos simplemente salir a caminar en el sol por las mañanas: antes de ir a trabajar o en el camino a la oficina, o durante la hora de la comida –aunque es más eficiente para nuestro cuerpo hacerlo por la mañana. En poco tiempo podrán notar que no sólo duermen mejor, sino también se sienten más felices y sanos, haciendo algo tan sencillo como disfrutar  del medio ambiente que nos rodea.