Los árboles emiten un sonido específico cuando tienen sed

La sonoridad de los árboles no se limita al hermoso sonido cuando el viento pasa por sus hojas, ante una sequía los árboles piden agua con un sonido burbujeante.

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Similar al sonido que emitimos cuando terminamos de beber algo con una pajilla, los árboles avisan cuando han absorbido toda el agua del suelo que los rodea. La razón detrás de los extraños sonidos había eludido a científicos hasta que recientemente, durante la conferencia del American Physical Society, científicos de la Universidad de Grenoble, Francia, determinaron cómo es que los árboles que pasan por una sequía emiten sonidos.

Para determinar lo último los científicos insertaron una muestra de madera de pino con el xilema intacto dentro de una capsula con gel. Los científicos después evaporaron el agua del gel para imitar lo que sucede durante una sequía, mientras lo hacían grababan un vídeo y el sonido de lo que sucedía.  Descubrieron que el sonido era el resultado de cavitación, un proceso hidrodinámico en el cual el fluido se descomprime, en el caso de árboles esto se debe a que durante una sequía un árbol debe jalar el agua restante con más fuerza, haciendo que la columna de agua se rompa y que surjan burbujas. Si hay demasiadas burbujas, el árbol muere.

Los científicos esperan que al definir la proveniencia del sonido, la manera en la que el rompimiento de las columnas de agua dentro de los tubos de la xilema, podrá servir en el futuro para prevenir la muerte de árboles que se encuentran desesperados por la falta de agua.

Los resultados demuestran que basta con prestar un poco de atención para poder oír que el grito de la madre naturaleza.

[Popsci]



Comunidades menonitas deforestan más de 1 440 hectáreas de selva en Quintana Roo, Campeche y Yucatán

Esta no es la primera vez que se realiza una denuncia penal en contra de los menonitas asentados al sur de México: en 2010, fue en Campeche; en 2013 y 2017, en Quintana Roo.

De acuerdo con la data brindada por la Comisión Nacional Forestal –Conafor–, el casi 90 por ciento de la deforestación del país sucede en zonas selváticas, principalmente en los estados de Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Chiapas. Entre las principales causas de la deforestación en México se encuentra el cambio de uso de suelo en zonas forestales, con el objetivo de dedicarlo a actividades agrícolas, habitaciones o de infraestructura de comunicaciones y servicios. Recientemente, por ejemplo, se anunció que En Bacalar, Quintana Roo, se han apreciado huellas de deforestación: alrededor de 1 440 hectáreas devastadas de la selva mexicana. 

Una parte de la comunidad menonita se ha señalado como responsable de dicha deforestación, los cuales, según la Profepa, realizaron la devastación ambiental sin poseer los permisos correspondientes para cambiar el uso de suelo. Frente a esto, la Profepa presentó una denuncia penal ante la Procuraduría General de la República –PGR– contra integrantes de la comunidad que se encuentran en el municipio de Bacalar, como San Fernando, El Bajío y Paraíso. 

En palabras de Ignacio Millán, subprocurador de Recursos Naturales de Profepa, “Al haber deforestado las superficies, y por selva, se tipifica como un delito de carácter penal; hasta el momento no han exhibido ningún tipo de autorización.” De este modo que aún se pueda salvar la zona para ayudar a reducir hasta 20 por ciento de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero –GEI–. 

Esta no es la primera vez que se realiza una denuncia penal en contra de los menonitas asentados al sur de México: en 2010, fue en Campeche; en 2013 y 2017, en Quintana Roo. Estas comunidades utilizan estas tierras para cultivar maíz, soya, entre otros productos, para así venderlos en las regiones locales. 

 

Desde el 2010, la Conafor estableció un esquema, la REDDPLUS, que reduciría la deforestación en distintas zonas de México. Se asumían como “responsables del cambio climático por su manejo forestal, tema que podría convertirse en una forma de cumplir obligaciones ecológicas, y al mismo tiempo impulsar el desarrollo económico.” Por esta razón, cuando numerosas comunidades de diferentes ejidos –salvo la de la comunidad de Salamanca– han deforestado sin permiso de las autoridades, la Conafor ha implementado actividades de planeación, conservación, manejo forestal para preparar tanto a la sociedad como a organismos gubernamentales, realizar arreglos legales y políticas necesarias para fortalecer los esfuerzos en materia de coordinación del cambio climático.

 



Estudiantes dan consejos para un estilo de vida más sustentable

Gracias a su asequibilidad y sencillez, tanto niños, jóvenes como adultos pueden formar parte del movimiento ecológico.

La sustentabilidad es un estilo de vida que ofrece la posibilidad de económicamente cuidar y agradecer al medio ambiente. Gracias a su asequibilidad y sencillez, tanto niños, jóvenes como adultos pueden formar parte del movimiento ecológico.

Y estos son algunos consejos de los jóvenes estudiantes que proponen una consciencia ecológica:

Investiga y elige alternativas ecológicas en cuanto a la electricidad y el gas. Desconecta todos los aparatos electrodomésticos que no estés utilizando, invierte en opciones ecológicas como paneles solares, etcétera.

Involucra a todos los habitantes del hogar para recrear alternativas acerca de la energía, la eficiencia del agua, el mantenimiento de la estructura y el bienestar integral.

Analiza lo básico que necesitas para vivir adecuada y placenteramente. Elimina los excesos innecesarios. Reduce el gasto ahorrando el dinero.

Al vivir con compañeros de departamento, es importante  aplicar un sistema de reciclado.

Disfruta de una sexualidad plena con las luces apagadas, lencería casual, juguetes sexuales ecoamigables, afrodisiacos sustentables (como plátanos o espárragos).

En vez de usar un coche por cabeza; compartan el transporte, caminen o utilicen bicicletas.