Estrella de noticiero deja todo y se dedica a la agricultura de invernadero

El sueño bucólico es solamente un sueño para muchos; pero para Dylan Ratigan, estrella de CNBC, era apenas el principio para mejorar las vidas de muchas personas.

DylanRatigan2

“Luego de 780 horas de noticiario político por cable, 6 mil horas de televisión financiera en vivo, 45 ciudades, nos giras nacionales de trabajo, 277,963 firmas para hacer enmiendas constitucionales, 245 páginas de libro y un tour promocional, estaba exhausto.” Así describe Dylan Ratigan su repentina salida de los medios de comunicación masiva en junio pasado y las razones de su comienzo como agricultor hidropónico.

La fantasía de dejar atrás la vida urbana y perseguir el sueño del campo está presente en nuestros días, y aunque hay quien tiene su porción de naturaleza con una huerta orgánica, para Ratigan se trataba también de involucrarse en causas en las que cree.

Ratigan fue uno de los principales corresponsales de medios como Bloomberg, CNBC y tenía su propio show en MSNBC. Durante sus emisiones siempre abogó por la justicia laboral y el derecho al trabajo, especialmente para los veteranos de guerra. Fue por eso que cuando un grupo de veteranos del ejército le hicieron un homenaje, Ratigan tuvo su momento “eureka”.

Conoció al veterano de los marines Colin Archipley, y con él crearon una red de invernaderos hidropónicos diseñada para crear fuentes de empleo para los veteranos. Los socios esperan extender la red de invernaderos por California, Texas y Massachussets; la idea es que, al regresar de la guerra, los soldados tengan mejores oportunidades para integrarse a la sociedad y el mercado laboral, para lograr una pronta independencia económica al salir del ejército.

dylanratigan

“Tuve mis dudas sobre mis propios talentos y mi propia vida”, afirma Ratigan. “Sólo dije ‘¡al carajo!’ Al entender lo que ellos [los veteranos] tuvieron qué pasar, todo lo que tuve que hacer fue mudarme al otro lado del país”.

Esa mudanza incluyó vender su loft en Tribeca, Nueva York y su Porsche Cayenne Turbo para llegar a los tranquilos campos de Dana Point, California. Para Ratigan simplemente tuvo más sentido crear él mismo las fuentes de empleo que informar a otros el por qué no se estaban creando.

[MNN]



Otra forma de civilización es posible: lecciones de democracia, cortesía de las hormigas

Otra forma de civilización es posible: las hormigas utilizan la memoria colectiva para sobrevivir y, aunque tienen reina, no necesitan de nada semejante a un gobierno.

Muchos insectos son capaces de hacer cosas que nosotros, en nuestra vanidad, creemos ser los únicos capaces de hacer. Las abejas, por ejemplo, parecen ser capaces de comprender el concepto del 0, mientras que las termitas son arquitectas de complejos túneles subterráneos.

Pero quizá uno de los insectos más asombrosos sean las hormigas: no sólo son grandes arquitectas también, sino que inventaron la agricultura antes que nosotros y saben utilizar antibióticos naturales, algo que los humanos aprendimos a hacer hace menos de 1 siglo. Y por si fuera poco, las colonias de hormigas son un ejemplo de que otras formas de civilización son posibles.

 

Lecciones de democracia directa, cortesía de las hormigas

colonias-hormigas-cerebro-memoria-como-funcionan-democracia

Una colonia de hormigas opera sin un control central: son más como un cerebro que como una sociedad humana. Cada hormiga es como una neurona y juntas, intercambiando información entre sí, forman una suerte de memoria colectiva que es de suma importancia para la supervivencia de la colonia entera.

Este mecanismo varía de especie a especie. La colonia de hormigas de madera roja, por ejemplo, recuerda el sistema de senderos que la lleva a los mismos árboles a los que cada año debe ir para conseguir alimento. Pero las hormigas por separado no son capaces de llegar hasta los árboles.

La bióloga Deborah Gordon es quien ha llegado a estas conclusiones. Entre otras cosas, Gordon realizó una serie de experimentos en los cuales perturbó el orden habitual de un grupo específico de hormigas trabajadoras al interior de una colonia. Al hacerlo, la actividad del grupo perturbado se vio modificada, mientras que la actividad de otros grupos no paró, pero se modificó a partir de la interrupción en otro espacio de la colonia. Esto demuestra el grado de organización en las colonias de hormigas, y cuán específico es el rol de cada hormiga al interior de éstas.

Además, Gordon repitió el experimento varias veces, lo que generó una memoria colectiva sobre las perturbaciones que hizo que las hormigas cambiaran sus tareas de la manera más óptima cada vez que la perturbación volvía a ocurrir.

Individualmente, las hormigas no generaban la memoria de lo sucedido, pero colectivamente sí.

colonias-hormigas-cerebro-memoria-como-funcionan-2

Otro hallazgo de Gordon fue que las hormigas más viejas reaccionaban a las perturbaciones de manera más estable, concentrándose en su trabajo más que en responder a las perturbaciones directamente. En cambio, las hormigas jóvenes reaccionaban de manera más visceral y no siempre precisa, lo que demuestra que siempre es necesaria la sabiduría de los que han estado más tiempo en este mundo.

De esta manera, algunos de los insólitos comportamientos de las hormigas nos demuestran que una sociedad puede ser más horizontal, con un mecanismo que no vaya de arriba hacia abajo, sino que se base en el apoyo mutuo y que se sustente en la memoria colectiva. Algo así deben ser las bases de una democracia directa, lo que nuestra civilización debe poner en práctica cada vez más si es que queremos sobrevivir y, más aún, si queremos evolucionar colectivamente.



Difícilmente olvidarás esta serie de fotografías aéreas (📸)

El territorio es arte en sí mismo, y estas imágenes lo comprueban.

El mundo adquiere otra dimensión cuando se le contempla desde las alturas. No poder ver sus detalles, como cuando lo recorremos a pie, nos invita a imaginar todo lo que allá abajo está ocurriendo.

Por suerte, no necesitamos viajar en avión para experimentar las sensaciones que producen los territorios en su abstracción, ni para poder contemplar el arte que éstos son en sí mismos. Apasionados de las fotografías aéreas, como Stas Bartnikas, nos dan la oportunidad de conocer ese otro mundo que es el de las alturas.

Bartnikas llama a sus capturas “aero-arte”, y éstas van desde lo más abstracto hasta los paisajes más preciosos y lo urbano más inédito. Todas sus fotografías áreas demuestran cuán fotogénicos son todos los territorios. Pero además, nos permiten pensar al mundo desde otra perspectiva. Una, además, muy humana, pues las fotografías de Bartnikas no son hechas con drones, sino que son tomadas con cámara en mano.

Y él dice que fotografiar a la Tierra en su abstracción es como “fotografiar retratos humanos”, porque cada retrato es único y transmite su propio mensaje. Así lo dijo a My Modern Met:

Es lo mismo con mis imágenes. Seguido veo rostros en mis fotografías. Les llamo “rostros de la Tierra”.

Aquí están los “rostros de la Tierra”: fotografías aéreas que difícilmente olvidarás

fotografias-aereas-naturaleza-paisajes-stas-bartnikas

fotografias-aereas-naturaleza-paisajes-stas-bartnikas

fotografias-aereas-naturaleza-paisajes-stas-bartnikas

fotografias-aereas-naturaleza-paisajes-stas-bartnikas

fotografias-aereas-naturaleza-paisajes-stas-bartnikas

fotografias-aereas-naturaleza-paisajes-stas-bartnikas

fotografias-aereas-naturaleza-paisajes-stas-bartnikas

fotografias-aereas-naturaleza-paisajes-stas-bartnikas

fotografias-aereas-naturaleza-paisajes-stas-bartnikas