Black Sabbath es la música adecuada para hacer que las flores crezcan

El horticultor Chris Beardshaw recomienda a Black Sabbath para obtener brotes de flores más bellos.

blacksabbath

Chris Beardshaw, gurú de la jardinería, recomienda una nueva técnica para obtener brotes más grandes: ponerle heavy metal a las plantas.

El conductor dijo en su programa de radio que una dosis de Black Sabbath funcionó maravillosamente en un invernadero lleno de plantas, contrariamente a lo sucedido con la música de Sir Cliff Richard, que mató a todas sus plantas.

Según Beardshaw, el heavy metal ayuda a obtener flores más grandes y más resistentes a las enfermedades.

La prueba surgió a partir de que un alumno de horticultura de Beardshaw quiso hacer un estudio basado en los efectos de la música en las plantas.

Beardshaw dijo al respecto:

Pusimos diferentes tipos de música en varios invernaderos para ver qué sucedía con las plantas. Teníamos una en silencio, una con música clásica, una con Cliff Richard y otra con Black Sabbath. Plantamos alstroemerias y las bombardeamos con música.

Medimos la incidencia del pesticida y las enfermedades, la distancia intranodal y la naturaleza florífera de las plantas y ese tipo de cosas.

En el invernadero con silencio, las flores crecieron bien. En el que había música clásica las plantas fueron un poco más pequeñas, un poco más floríferas y presentaron un poco menos de pesticida y enfermedades.

Con Black Sabbath las plantas crecieron un poco menos, pero tuvieron las mejores flores y la mejor resistencia al pesticida y a las enfermedades.

Con Cliff Richard, todas las alstroemerias murieron. Probablemente fue autosabotaje, pero no podemos comprobarlo.



¿Un invernadero en casa? Te decimos por qué es una gran opción

Además de acercarte a la naturaleza te permitirá generar microclimas para crecer tus hortalizas, vegetales y plantas durante todo el año

De seguro te has contagiado de la fiebre por producir verduras u hortalizas en casa, entre otros motivos, porque se trata de comida orgánica a muy bajo costo y porque facilita el contacto con la naturaleza en la frenética premura citadina. Sin embargo, los cambios de temperatura del año son un factor que puede frenar la producción de los productos naturales en casa. Si ya estás adentrado en la agricultura urbana (o aunque no lo estés) entonces es tiempo de que des un paso más profesional y emocionante: instala un invernadero.

Los invernaderos han sido empleados (pues su tecnología es muy sencilla) desde épocas milenarias para producir microclimas, aunque naturalmente se hacían con otros materiales, pues el plástico y el vidrio con los que hoy son construidos no existían. Los primeros invernaderos tal como los conocemos fueron construidos en los Países Bajos en 1850, y después esta fiebre se esparció por toda Europa al descubrirse que a través del vidrio, la radiación solar se colaba hacia las plantas y se convertía en radiación infrarroja, lo que provocaba el calentamiento del lugar. En pocas palabras, era una manera de generar temperaturas distintas a las del exterior.

Hoy los invernaderos están hechos a base de vidrio y plástico, que son materiales traslúcidos, pues permiten el paso de la luz; muchos tienen sofisticadas instalaciones para la regulación de temperatura y algunos tipos llegan a tener unas dimensiones enormes, pero hay algunos modelos que podrás acoplar a tu casa fácilmente.

 

Los principios de los invernaderos

Los invernaderos facilitan algunos principios fundamentales: la difusión de la luz, que hace que todas las plantas al interior obtengan la suficiente, tengan un desarrollo armónico, y se produzcan frutos homogéneos y salubres; la fotosíntesis se potencia gracias a la homogeneidad en la temperatura y la luz, y además estos permite programar las cosechas para épocas de escasez gracias a su propiedad del micro clima.

 

Los beneficios

  • Son un gran aliado en épocas de frío para seguir generando cultivo.
  • Los invernaderos caseros proporcionan protección contra el frío y, por lo tanto, es posible sembrar las semillas con anticipación.
  • Al ser un entorno cerrado los cultivos están aislados de plagas y enfermedades y, en caso de darse, es más sencillo controlarlas.
  • Las cubiertas propician una mejor propagación de la luz, lo que a su vez facilita la fotosíntesis. 
  • Se pueden hacer experimentos y cultivar por ejemplo especies que no se darían en el exterior, como plantas tropicales que necesitan de mayor calor. 


Esto es lo que necesitas saber antes de crear tu propio huerto urbano

Es importante traer a conciencia que fuimos educados en una cultura urbana, cuyas fortalezas se basan en conocimientos e intereses pragmáticos y mercantilistas

Los huertos urbanos han invadido las ciudades en los últimos años. Este fenómeno ha ayudado a complementar la lucha en favor del cuidado del medio ambiente, de la economía y de la salud tanto física como mental. Inclusive, varios estudios han demostrado que este tipo de terapia, la horticultura, trae múltiples micro y macro beneficios a corto, mediano y largo plazo.

No obstante es importante traer a conciencia que fuimos educados en una cultura urbana, cuyas fortalezas se basan en conocimientos e intereses pragmáticos y mercantilistas, por lo que nuestra intuición asociada al cuidado de la naturaleza (y a nuestra supervivencia básica) se encuentra oscurecida. En consecuencia, probablemente tengamos algunos problemas a la hora de lograr que funcionen nuestros huertos urbanos, como por ejemplo:

-Traer a conciencia que, sin quererlo, mataremos a algunos de los retoños a pesar de nuestros mayores esfuerzos.

-Del espacio que usarás, toma en consideración que entre en contacto con el Sol. Las plantas necesitan al menos 6 horas a fin de que germinen sus frutos. Busca información y escoge las plantas cuyas necesidades se adecúen a la cantidad de luz que el espacio ofrece.

-Recuerda que los contenedores necesitan hoyos para que haya una ruta de escape para el agua (y así evitar desastres).

-Revisa la calidad del suelo para tener en mente qué tipo de trabajo necesita durante la temporada (y el próximo año).

-¿Sabes qué tipo de bebedora es tu planta? Las hay más sedientas que otras. Por ejemplo, los jitomates necesitan muchísima agua, a diferencia de otras que requieren poco a la semana. 

-Las plantas también necesitan comer… Es decir que necesitan fertilizantes o compostas que les permitan equilibrar sus nutrientes.

-¿Sabes quiénes son los mejores amigos de tus plantas? Si tienes insectos, es mejor que te deshagas de ellos. Sin embargo, si tus plantas se encuentran rodeadas de abejas o de catarinas, entonces déjalas ser en su medio ambiente.

-Requieres de mucha paciencia hasta que disfrutes del germinado de tu esfuerzo.

-Aprende a cortar a tus plantas y por qué lo necesitan. 

-Empieza a enfocar tus esquemas horticulturistas para una temporada de largo plazo.