Monsanto compra compañía que investiga la desaparición de abejas por pesticidas

La multinacional dice querer ayudar a Beeologics, sin embargo dado su historial sus motivos parecen ser dudosos.

Resulta verdaderamente difícil creer que Monsanto, la gigante de los agro-químicos, que según Natural Society fue “La peor en 2011”, quiera alejarse de sus malos hábitos e invertir en la conservación del medio ambiente.

Beeologics es una pequeña compañía dedicada a buscar soluciones al rápido decline de poblaciones de abejas en el mundo, para hacerlo han desarrollado un producto llamado Remembee, un agente anti-viral que se espera podrá combatir el Desorden de Colapso de Colonias, una plaga que ha disminuido por un tercio la población de abejas en Estados Unidos en la última década.

Sin embargo, según tres estudios recientes han concluido que el virus que Remembee planea combatir no es la verdadera raíz del problema. Los investigaciones llevadas a cabo por la Universidad de Purdue y la Universidad de Harvard concluyeron que un tipo de pesticidas, conocidos como neonicotinoides, cubren más de 142 millones de hectáreas de maíz, trigo y soya de Estados Unidos, podrían ser los verdaderos responsables. Estos pesticidas son absorbidos por el sistema vascular de las plantas y contaminan el polen y néctar que las abejas utilizan, desorientan a los insectos impidiéndoles regresar a su colmena.

Bee-apis

Otros factores que contribuyen al  Desorden de Colapso de Colonias y por los que los números de abejas han disminuido son la pérdida de su hábitat natural, un sistema inmunológico débil, consecuencia de una mala alimentación (ya que a las abejas comerciales con frecuencia se les alimenta con jarabe de maíz con pesticidas), así como las técnicas modernas de apicultura que limitan la diversidad genética de la población al hacer amplio uso de inseminación artificial.

Otro culpable que señalan los científicos es el polen del maíz genéticamente modificado que tiene un insecticida potente dentro de su estructura genética y que ingieren las abejas. El maíz Roundup es manufacturado por Monsanto es utilizado en Estados Unidos y otros sitios.

Entonces si Monsanto se encuentra entre los principales sospechosos del Desorden de Colapso de Colonias, ¿por qué está comprando la multinacional a una de las compañías responsables de la investigación del desorden y desaparición de las abejas?

La vocera de la compañía Kelly Powers dijo “Estamos completamente comprometidos con el trabajo existente de Beeologics.”

Resulta difícil creer que Monsanto intenta reinventarse como una compañía cuyo interés es la conservación ambiental y productos sin efectos cuestionables en nuestra salud, parece un tanto más probable que intenten cubrir su complicidad en el problema.

Tendremos que esperar y ver.

[Disinformation]



México ha perdido mil 600 millones de abejas: es una situación “apocalíptica”

Como señaló la UNAM en un comunicado, la enorme pérdida de abejas es una grave crisis ambiental.

México ha perdido una enorme cantidad de abejas en el último cuatrienio. 1,600 millones de abejas han muerto en lo que especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México han llamado una “situación apocalíptica”, como señala un comunicado reciente. No es una exageración. Todo el país necesita de las abejas, desde los trabajadores que extraen y comercian con miel hasta nuestro propio entorno. 

Las abejas son seres extraordinarios con habilidades inusitadas que diversos estudios registran cada día. Manejan conceptos matemáticos que a nosotros nos cuesta entender y, en colectivo, toman decisiones como lo haría un cerebro humano. Pero eso no es todo, ni de cerca. Las abejas son los agentes polinizadores más importantes de nuestro ecosistema y “un patrimonio ancestral”, como afirmó Tonatiuh Cruz, investigador de la UNAM. 

La población de abejas mexicanas se ha visto mermada por la destrucción de su hábitat y el uso de agroquímicos, como los pesticidas. En el peor de los casos, la fumigación excesiva de los sembradíos mata a las abejas. Cuando sobreviven, se encuentran tan confundidas por el herbicida que no consiguen regresar a sus colmenas. 

Los daños al ecosistema que su pérdida ya está provocando también se vuelcan a lo social. Cruz comenta que las abejas han existido en territorio mexicano desde antes de la llegada de los españoles. Los productos que se obtienen de ellas, como la miel, el propóleo y el jarabe real fueron de gran importancia para las culturas prehispánicas. A la fecha, la exportación de miel de abeja significa una fuente de importantes ingresos para México, que es su tercer productor a nivel mundial

El Senado de la República ha aprobado un acuerdo para acabar con el daño que sufren nuestras colonias de abejas. Además de ser parte de nuestro patrimonio histórico y cultural, estas criaturas contribuyen al delicado balance que mantiene viva la biodiversidad de México, uno de los grandes tesoros del entorno que hay que preservar.



Oaxaqueño tiene un plan para salvar de la extinción a las abejas

A lo largo de sus investigaciones, Ernesto Guzmán-Novoa ha descubierto que algunos hongos y ácaros y el neonicotinoide –químico de los pesticidas– promueven el debilitamiento de las abejas.

Siendo tan sólo un adolescente, el actual doctor oaxaqueño Ernesto Guzmán-Novoa supo que las abejas eran seres vivos cuya importancia trasciende fronteras nacionales o culturales. A él no sólo le gustaba la miel que estos polinizadores realizan, sino también la precisión que tienen para desarrollar sus hogares y organizar sus poblaciones. Por esta razón, 30 años más tarde y sabiendo que la población de las abejas se encuentra en peligro de extinción, Guzmán-Novoa decidió encontrar una manera de salvarlas. 

Ahora el mexicano es el líder del Centro de Investigación de la Abeja Melífera de la Universidad de Ontario (Canadá), en donde se investigan las principales causas que empeoran la salud de las abejas. A lo largo de sus estudios, ha descubierto que algunos hongos y ácaros y el neonicotinoide –químico de los pesticidas– promueven el debilitamiento de las abejas. En otros artículos en Ecoosfera hemos hablado sobre cómo se busca reducir el consumo y el uso de estos químicos tóxicos en el mercado agroquímico, donde se producen unas ganancias de 200 miles de millones de euros. Sin embargo, empresas como Monsanto y Pfeizer han sorteado en su mayoría los juicios en su contra, pese a los esfuerzos que se han hecho al respecto. 

En los últimos años Guzmán-Novoa se ha dedicado a denunciar a compañías agroquímicas, gobiernos e incluso granjeros convencionales que defienden el uso de pesticidas, por interés económicos. A pesar de las dificultades, el ambientalista no se da por vencido:

Tenemos partes del puzzle, pero todavía no tenemos la imagen completa de lo que causa la muerte de las abejas.

Y paso a paso, resguardado en la provincia de Ontario, está buscando la manera de prohibir este tipo de pesticidas para que se obligue a los granjeros a rendir cuentas si los usan a partir del 2017. En caso contrario, advierte Guzmán-Novoa, esto pondrá en riesgo la seguridad de las cosechas, “ya que uno de cada tres alimentos que consumimos dependen de la polinización de estos pequeños animales. O lo que es lo mismo: más de 500 mil millones de euros por año”.