Diez consejos para dejar de consumir azúcar refinada

Consumir azúcar en cantidades altas puede llegar a ser peligroso para nuestro organismo. ¿Qué podemos hacer para evitarlo?

Diez consejos que te ayudarán a dejar de consumir azúcar refinada

La caña de azúcar o remolacha azucarera sufre varios procesos químicos por lo que llega a perder en su totalidad nutrientes, fibras y proteínas, dejando solo la sacarosa.

La sacarosa es un disacárido, un carbohidrato que a su vez aporta energía al organismo, este es uno de los problemas, el azúcar aporta mucha energía en forma de calorías, que no consumimos habitualmente, y se acumulan en forma de grasa volviéndolo un problema para el organismo al llegar a ser consumido en cantidades abundantes.

Estos son algunos consejos que puedes seguir para tener una dieta sana:

1.- Dejar de beber refrescos y bebidas endulzantes

Consumir refrescos o jugos de frutas embotellados diariamente es un peligro, este tipo de bebidas contienen altas cantidades de azúcar refinada, además de químicos y colorantes artificiales que son malos para el organismo. Se recomienda dejar de tomarlos.

2.- No comprar alimentos envasados

Incluso los alimentos envasados contienen cantidades significativas de azúcar. De preferencia prepara alimentos caseros, con verduras y frutos frescos. Y si te da hambre entre comidas puedes preparar palomitas de estufa, no de microondas, o semillas que son ricas y saludables.

3.- Donde salir a comer

Al salir a comer a algún restaurante te recomendamos pedir platillos con carnes a las brasas y verduras asadas, estas no son tan propensas a estar llenas de azúcar. Evita comer algún postre de la barra lleno de endulzantes.

4.- Tener una dieta balanceada

Esta por más decir que llevar una dieta balanceada es importante para tener una buena salud, comer a las horas estipuladas, desayuno, comida y cena, con sus intervalos entre cada comida con algún snack saludable, frutas verduras o semillas son la opción.

5.- Ponte a prueba

Ponte el reto que durante dos semanas completas no ingieras nada de azucares refinadas, “nada”. De este modo sabrás cuanto autocontrol tienes. ¿Te atreves?

 

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¿El azúcar puede causar depresión y ansiedad?

En la investigación publicada en Scientific Reports, se mostró cómo los hombres sin ningún trastorno emocional y con un consumo superior a 67g de azúcar, aumentaba hasta un 23 de riesgo de sufrir algún trastorno emocional en los siguientes años.

No podemos negar que el azúcar, en los primeros momentos de su consumo, libere cierta dosis de adrenalina mediante la glucosa. Sin embargo, de acuerdo con un estudio recientemente publicado en Scientific Reports, se encontró una correlación entre una dieta con altas dosis de azúcar y la incidencia de trastornos mentales. 

Si bien es altamente recomendable reducir el consumo de azúcares añadidos –salvo los que se encuentran naturalmente en frutas, vegetales y leche– a menos del 5 por ciento del total de consumo energético, en los últimos años se ha incrementado su ingesta mediante alimentos dulces, bebidas azucaradas y comida procesada. Y de acuerdo con una larga lista de investigaciones previas marcan la evidencia que a mayor cantidad de consumo de azúcar refinada, mayor es la incidencia en índices de depresión. 

Si bien aún no hay una causa contundente de la depresión, los científicos consideran que los cambios biológicos pueden ser un factor influyente. Por ejemplo, un estudio realizado con ratas demostró que una dieta alta en azúcar y grasa reducía una proteína llamda BDNF, la cual influye en el crecimiento y desarrollo de las células nerviosas en el cerebro. Esta proteína está fuertemente relacionada con síntomas de depresión y ansiedad. Otro posible ejemplo es que la causa biológica se deba a la inflamación, como una reacción protectora del cuerpo frente a posibles patógenos. Esta inflamación puede provocar malestares emociones, y por tanto desencadenar trastornos emocionales. 

En la investigación publicada en Scientific Reports, se mostró cómo los hombres sin ningún trastorno emocional y con un consumo superior a 67g de azúcar, aumentaba hasta un 23 de riesgo de sufrir algún trastorno emocional en los siguientes años. Esta cifra, mencionan los expertos, es independiente al estatus socioeconómico, actividad física, consumo de alcohol, tabaco y otros hábitos alimenticios, grasa corporal o salud física. Además, encontrar una reacción similar tanto en hombres como mujeres con algún trastorno emocional y un consumo de azúcar elevada, resultando en síntomas depresivos en los siguientes años. 

Los investigadores encontraron una baja incidencia de síntomas depresivos o ansiosos con un bajo consumo de azúcar, así como en un bajo índice de riesgo por desarrollar diabetes tipo dos y obesidad. 



Esto le sucede a tu cuerpo cuando comes un poco de azúcar

El consumo de azúcar condiciona la calidad de nuestras neuronas y, en consecuencia, de nuestra salud general y conducta.

El azúcar refinado, aquel que se encuentra en nuestras bebidas favoritas, zumos artificiales, cereales, pan industrial e inclusive caldo de verduras, se ha asociado a amargas consecuencias para la salud; como por ejemplo el Síndrome Metabólico –SM–, el cual resulta en cardiopatías, sobrepeso, obesidad, diabetes II, algunos tipos de cáncer, deterioro renal, hígado graso, disfunción endotetial, inflamación silenciosa, estrés oxidativo, enfermedad renal, poliquistosis ovárica, etcétera. En, en otras palabras, un endulzante que capaz de impactar significativamente en nuestra salud física y emocional. 

No es la primera vez que artículos prestan atención a los efectos negativos del azúcar sobre la salud. La mayoría de ellos se enfocan en cómo el consumo “moderado” de azúcar –alrededor de tres latas de refresco azucarado al día– se relaciona con una serie de enfermedades físicas y trastornos emocionales. Pero hay algunos, unos pocos realmente, que explican cómo consumir un poco de azúcar refinado provoca una serie de daños en la salud.  

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Por ejemplo, según la investigación de Wayne Potts, profesor de Biología de la Universidad de Utah –EE.UU.–, una dieta con un 25 por ciento de azúcar añadida –alrededor de 12,5 por ciento de dextrosa o glucosa, y 12,5 por ciento de fructosa– es perjudicial para la salud. Estas pequeñas dosis de azúcar producen una serie de alteraciones metabólicas que resultan en una muerte prematura y problemas reproductivos. 

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Otro ejemplo es un estudio en la Universidad Técnica de Munich, en Alemania, en donde descubrieron que el cerebro lleva el azúcar consumido al flujo sanguíneo. Por lo que no sólo las neuronas son responsables de absorber todo el azúcar, también las células gliales –las cuales se encargan de la formación de todas las neuronas–. Es decir que el consumo de azúcar condiciona la calidad de nuestras neuronas y, en consecuencia, de nuestra salud general y conducta.

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Matthias Tschöp, líder de la investigación, explica que este descubrimiento indica que los procesos conductuales y metabólicos no están sólo regulados por las neuronas, también por otros elementos –como los astrocitos en las células gliales– que se encargan de regular enfermedades como la diabetes, obesidad y trastornos alimenticios.

Pero… si los astrocitos no reciben las dosis adecuadas de insulina –hormona producida por el páncreas para que el cuerpo pueda usar o guardar glucosa de los carbohidratos de la comida–, se vuelven ineficientes a la hora de transportar glucosa al cerebro, particularmente en el hipotálamo para mandar señales de estar satisfechos. Esto provoca antojos de junk food munchies cada vez más frecuentes e intensos; en especial de productos azucarados como refrescos, jarabe de maíz, galletas o pan industrial, dulces artificiales, helado comercial, crema de avellanas y chocolate, etcétera. 

Una manera de reducir el consumo de azúcar refinada son sus deliciosas alternativas naturales: 

– Néctar de agave, 

– jarabe de arce,

– miel, 

– eritritol,

– pasas –para los postres–,

– stevia, 

– azúcar de coco, 

– jarabe de arroz integral, 

– extracto de malta de cebada.