Top: los 7 alimentos más dañinos para tu salud y tu corazón

Sabemos que la pizza, las pastas, la carne roja, los refrescos y la comida rápida pueden saber delicioso, pero son algunos de los alimentos que más daño le hacen a la salud de tu corazón. Mira qué alimentos conforma esta lista.

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Sólo en Estados Unidos mueren diario más de 2,150 personas debido a enfermedades cardiacas, lo que las hace la causa número uno de muerte tanto en hombres como en mujeres, de acuerdo con American Heart Association.

Y como en estas fechas, y siempre, queremos que la salud de tu corazón esté al tope, te dejamos una lista de los alimentos que más daño le hacen, ya sea por su cantidad o calidad de grasas, colesterol y sales.

Carne procesada

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El ingrediente básico de los hot dogs y sándwiches está compuesto de altas cantidades de sodio, conservantes, grasas saturadas y muy poca proteína. Además hay estudios que han relacionado a la carne procesada con mayores riesgos de diabetes y cáncer de páncreas.

 

Carne roja

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Dejar la carne procesada no significa abusar de las carnes rojas. Siguen teniendo altas cantidades de grasas saturadas. Mejor considéralas un premio en tu dieta. Si no estás dispuesto a dejar la carne por completo, al menos reduce su cantidad. Le harás un enorme beneficio a tu cuerpo y al medio ambiente.

 

Pizza

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Sólo una rebanada puede contener hasta 2/3 partes del límite recomendado de grasas saturadas. Si de todos modos quieres comer pizza de vez en cuando, trata de evitar esa ración extra de queso y mejor pide vegetales en lugar de tocino y salami.

 

Pasta Alfredo

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Esta pasta parecerá muy benéfica pero en realidad está llena de mantequilla, crema y quesos… una bomba de grasas saturadas. Si realmente quieres disfrutar una pasta Alfredo, reemplaza la mantequilla con aceite de iliva, la crema con leche baja en grasas y modera la cantidad de quesos.

 

Grasas trans

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Estos ácidos grasos se encuentran en la mayoría de la comida procesada para que duren más tiempo y porque son fáciles de producir. Sin embargo, las grasas trans aumentan el colesterol dañino y reducen el colesterol benéfico. Para evitarlos, busca los alimentos que tengan el sello de “libre de grasas trans”.

 

Alimentos fritos

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Los restaurantes fríen una y otra vez los alimentos en el mismo aceite, que se vuelve más y más saturado. Y aunque no lo hicieran, los alimentos fritos como el pollo o las papas contienen una enorme cantidad de grasas. Trata de evitar estos alimentos, a menos que estén fritos con aceites vegetales como el de oliva.

 

Soda

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“Cuando pensamos en enfermedades cardiacas, mucha gente lo asocial con cholesterol y grasas, pero también sabemos que el azúcar está relacionado con la obesidad”, dice Cynthia Thaik, una cardióloga de Los Ángeles. De hecho, consumir una bebida azucarada a diario, además de todo el peso extra, conlleva a un 20% de mayor riesgo de sufrir un ataque cardiaco, de acuerdo con un estudio de 2012.

Por si fuera poco, beber refrescos de dieta incremente los riesgos de infartos, ataques y muerte, aunque la causa exacta aún no se termina de descubrir.

 

Moraleja: cuidado con los lugares de comida rápida, pues te servirán alimentos llenos de grasas trans, comida frita, embutidos, carnes rojas y para acompañar un refresco. Toda una bomba dañina para tu corazón.

[HuffingtonPost]



70% de los niños en México desayunan refrescos y bebidas azucaradas

“El consumo elevado de bebidas o alimentos con alto contenido de azúcar como uno de los principales causantes del desarrollo de sobrepeso, obesidad y diabetes mellitus.”

México, país que ocupa el primer lugar en el continente americano en el consumo de bebidas azucaradas y, como consecuencia, en la incidencia de diabetes mellitus con 10.8 por ciento de la población de entre 20 y 79 años de edad.  Se calcula que en promedio se ingieran 163 litros por persona al año. 

De acuerdo con la Comisión de Derechos de la Niñez de la Cámara de Diputados, el gobierno federal ha tenido que intensificar la política de información dirigida a niños y adolescentes en torno al riesgo que implica el consumo de refrescos, jugos y derivados. De este modo se busca “impulsar un acuerdo dirigido a la autoridad federal para que concientice a los infantes, pues 70 por ciento de ellos acompañan su desayuno con refresco diariamente.”

En palabras de María Soledad Sandoval Martínez, secretaria de la comisión, “el consumo elevado de bebidas o alimentos con alto contenido de azúcar como uno de los principales causantes del desarrollo de sobrepeso, obesidad y diabetes mellitus.” La cifra en los niños aumenta en comunidades rurales, aunque la tendencia no es privativo de estas zonas. Frente a esto, las organizaciones Mundial y Panamericana de la Salud –OMS y OPS– han advertido que el sobrepeso se debe a una dieta y actividad física inadecuada, considerándolo en consecuencia un problema de salud pública a escala internacional. Para ambas organizaciones, el consumo de refrescos y bebidas azucaradas es un elemento “altamente nocivo para la salud, ya que sólo brindan calorías vacías, que contribuyen al aumento de peso y al desequilibrio hormonal.”

Pese a los esfuerzos del gobierno por echar a andar la Estrategia Nacional de Prevención y Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes, como medida para reducir la demanda de bebidas azucaradas, la estrategia “no ha sido llevada a cabo en su totalidad por la mayoría de las escuelas del Sistema Educativo Nacional; existen registro que sustentan que en la mayoría de ellos no se cumple con lo establecido, y a pesar de una ley que prohíbe la venta de comida chatarra, incluyendo por supuesto los refrescos y bebidas azucaradas, no se logran los objetivos del todo.”

Más en Ecoosfera: 

El lado oscuro de los refrescos: infartos cardiacos y derrames cerebrales

 


9 razones por las que deberías cambiar la dieta según tu genética

La nutrigenética es una rama que permite comprender cómo responde una persona a sus diferentes nutrientes en función de sus variaciones genéticas.

Aunque todas las personas somos genéticamente similares, existen algunas variaciones genéticas –polimorfismo– que provocan que el metabolismo reaccione de una manera diferente a otra frente a los alimentos. 

De manera que dependiendo de nuestros gentes, la dieta que consumamos afectará más –o menos– nuestra salud, facilitando el riesgo de contraer enfermedades como gastritis, colitis, dolores de cabeza, dermatitis, flujo nasal excesivo, inhabilidad para bajar de peso, cansancio, etcétera. Inclusive hasta se puede alterar la manera en que se metaboliza o se elimina un nutriente en concreto. 

La nutrigenética es una rama que permite comprender cómo responde una persona a sus diferentes nutrientes en función de sus variaciones genéticas. De acuerdo con sus investigaciones, el cuerpo comienza a sufrir de algunos síntomas en caso de que haya una alergia genética ante algunos alimentos. Te los compartimos: 

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Acné. Este tipo de reacciones se debe a que el cuerpo está expulsando toxinas que el hígado ya no puede soportar. 

Ganar peso. Debido a la acumulación de toxinas en el cuerpo, el mismo incrementa la producción de células grasas y retención de agua para así diluir las toxinas de los órganos internos. El estrés emocional también puede desencadenar este efecto. 

Celulitis. Es una acumulación de toxinas en las células grasas, basada en un estilo de vida sedentaria de muchos años. 

Dolor de cabeza. La mayoría de los dolores de cabeza son realmente reflejos de síndromes asociados con la inflamación intestinal a causa de comida tóxica, alcohol, medicamentos, estrés y alergias alimenticias. El intestino y el cerebro están conectados, por lo que el sistema digestivo está bajo mucho estrés, el dolor de cabeza suele ser una consecuencia segura. 

Reflujo o ardor en el pecho. Cuando el cuerpo no recibe un alimento óptimo para su digestión, tiende a expulsarlo de alguna manera. Aún si es regresarlo, de alguna manera, por el esófago causando gastritis, reflujo o ardor. 

Diarrea. Cuando el cuerpo está envenenado por alguna toxina, se defiende mediante la diarrea –para remover más rápido aquello que le hace daño–. 

Constipación. Cuando la comida es tóxica, el cuerpo activa el sistema de defensa que incluye la interrupción de la digestión por toxicidad. Esto puede provocar que la comida se quede acumulada en el tracto digestivo, liberándose en diarrea. 

Fatiga. El cuerpo no puede conseguir energía de toxinas pues no proveen energía. 

Adicciones. Ante la ausencia de energía, las personas suelen conseguir bebidas que aumenten un poco la vitalidad: café, cigarros, azúcar, narcóticos, alcohol, etcétera.