Por fin la UE prohíbe la experimentación en animales con fines cosméticos

Finalmente, después de años de lucha, la Unión Europea prohibió que se experimente en animales con fines cosméticos a partir del 11 de marzo en adelante. Esto incluye a todos los artículos de aseo y de belleza, desde jabón hasta pasta de dientes.

A partir del 11 de marzo y en adelante, cualquier compañía o persona que desee vender cosméticos o artículos de higiene dentro de la Unión Europea, no deben haber sido probado en animales… en ninguna parte del mundo.

Este gran logro será un fuerte mensaje para todo el mundo, pues quienes defienden la no crueldad a los animales no encontrarán descanso hasta que el resto de los países tampoco permitan la experimentación en ellos. Especialmente países como China, que aún exigen pruebas animales para los cosméticos.

“Este es un acontecimiento verdaderamente histórico y la culminación de más de 20 años de campaña. Ahora aplicaremos nuestra determinación y visión a una escala global para asegurar que el resto del mundo sigue este camino”, dijo la consejera delegada de Cruelty Free International, Michelle Thew.

Todo comenzó en 1991, cuando la BUAV (British Union for the Abolition of Vivisection) estableció una coalición europea de organizaciones de protección animal líderes en Europa (ECEAE) para prohibir las pruebas animales. Se trató de una campaña pública y política en Europa que abarcó más de 20 años.

Ahora en 2012, la BUAV fundó Cruelty Free International, la primera organización global dedicada a terminar con la experimentación en animales con fines cosméticos en todo el mundo. Hasta ahora, la nueva campaña internacional ha conseguido que clientes de 55 países firmen una petición global que fin definitivo de la experimentación en animales. Hasta hoy, se consiguió por fin un gran paso, la prohibición en toda la Unión Europea. El siguiente paso será ampliarlo al resto del mundo.

[animanaturalis]

 



¿Cuántas personas se necesitan para iniciar una revolución de conciencia? (Video)

¿Se necesita un número específico de personas para hacer una modificación de creencias y crear un cambio social? La ciencia dice que sí.

¿Cuántos activistas se necesitan para cambiar el mundo? Esta es una pregunta que, hasta hace poco, nadie podía responder. Sin embargo, en un estudio reciente, investigadores de la Universidad de Pensilvania y la Universidad de Londres encontraron que el número más probable es 25%.

 

El 25% de activistas, o uno de los requisitos para un cambio social

Últimamente se han visto cambios en las opiniones de la sociedad, desde los derechos de los homosexuales hasta la igualdad de género, las posturas han cambiado drásticamente alrededor del mundo.

No obstante, nunca se ha definido si existe un número específico de personas que se requieran para impulsar estos cambios desde los márgenes sociales y convertirlos en una tendencia mundial.

Gracias al estudio publicado en la revista Science, ahora se estima que la participación necesaria para detonar un cambio es del 25% de un grupo. Según dicha investigación, esta es la porción de participación que se necesita para adoptar una nueva norma social y crear un punto de inflexión que provoque que todos los integrantes del grupo la sigan.

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Sobre el origen del número mágico para el cambio 

Durante el estudio, los investigadores crearon una serie de pequeñas comunidades en línea, de 20 personas, y les pagaron para ponerse de acuerdo en torno a una norma social (en este caso, era el nombre de una persona en una imagen).

Una vez que cada grupo estuvo de acuerdo, le pagaron a unas pocas personas selectas de esos grupos para impulsar el cambio. Este grupo varió en tamaño, pero se dieron cuenta de que si el 25% de los individuos presionaba por una nueva etiqueta, ésta iba siendo aceptada más rápidamente y en masa.

El resultado más interesante que arrojó el estudio es que la presión social para cambiar era tan grande que incluso el 75% de los miembros restantes, a quienes les pagaron el doble y el triple de la cantidad de dinero, sucumbían a la presión de grupo.

En otras palabras, compartir esa historia con una perspectiva personal en Facebook, Twitter o la vida real puede impactar más de lo que piensas. Porque la presión social es, de hecho, mensurablemente significativa. Y tú puedes ser la única persona que se interpone entre lo que la industria quiere y el cambio real que necesita el mundo.

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Por supuesto, en el mundo no digital, muchas otras variables pueden afectar el éxito de la minoría comprometida; pero aun así, el conocimiento de que basta con el 25% de la población para tener un efecto en el cambio social podría ser alentador y, a la vez, ligeramente atemorizante.

Para los activistas, esta noticia probablemente sea positiva. No necesitan transformar a toda una población para que comprendan su punto de vista; el 25% lo hará, y una sola persona puede iniciar y marcar la diferencia.



12 razones para cambiar tus productos de belleza por alternativas naturales

Los cosméticos industriales están colmados de ingredientes químicos artificiales. Te contamos 10 ventajas de cambiar tu consumo a los naturales

Los productos sintéticos tienen una gran desventaja pues son artificiales, creaciones humanas, y muchas de ellas no cuentan con los estudios necesarios para garantizar que son saludables. Existen cientos de químicos insertos en los alimentos, textiles y hasta en los cosméticos y productos higiénicos que empleamos, pero generalmente aún prescindimos del conocimiento sobre cuáles sustancias en ellos pueden ser nocivas.

Paulatinamente somos más conscientes de los productos que adquirimos, luego de que la industrialización rampante llegara a su auge hace pocos años. Es una realidad: la expansión del conocimiento sobre lo que consumimos va permeando la cultura (aunque más lentamente de lo deseable). En este contexto, los productos cosméticos también han sido arrasados por el uso de productos químicos, muchos de ellos tóxicos pero que aún así se permiten, como el dimetil oxazolidino, armilacetato, alquifenol, quaternium, aceite mineral, paraffinum, paraffinum liquidum, petrolatum, etcétera.

En un estudio de Nicolás Olea, catedrático de la Universidad de Medicina de Granada, se probó que en 90% de las biopsias realizadas a mujeres con cáncer de mama se encontraron restos de parabenos (un conservante muy utilizado en productos de cosmética e higiene). Aunque no puede hacerse una relación autoritaria sobre el efecto de los parabenos con el cáncer de mama, es una notable coincidencia que genera escabrosas conjeturas.

También se ha probado que algunos cancerígenos se encuentran en cientos de productos de limpieza y cosméticos como el quaternium 15 (liberador de formaldehído, considerado oficialmente cancerígeno) o la mercadona, que contiene bronopol y trietanolamina, que juntas crean nitrosaminas (consideradas también cancerígenas).

Te presentamos algunas buenas razones para cambiar tus cosméticos artificiales por los naturales:

  1. Los cosméticos industriales contienen sustancias que pueden ocasionar enfermedades autoinmunes, alergias o, incluso, cáncer.
  2. La mayoría de los cosméticos naturales tienen ácidos grasos muy similares a los humanos, que tienen nutrientes imprescindibles para la regeneración celular de la piel y de oligoelementos y nutrientes que retrasan el envejecimiento y  fortalecen el sistema inmunológico.
  3. Los aceites esenciales son relativamente económicos; hay de muchos tipos y tienen propiedades aromáticas y humectantes.
  4. Los aceites vegetales son también muy benéficos para la piel y su precio también es muy económico.
  5. La cosmética natural respeta a los animales.
  6. Casi todos los ingredientes vegetales mejoran tu piel.
  7. Todos los químicos desarrollados en el laboratorio pueden patentarse, lo que ayuda a la proliferación de los monopolios y acrecienta el poder de las empresas, además de que estas defenderán sus creaciones por encima de cualquier criterio de salud. En cambio, la naturaleza no puede patentarse.
  8. Es sencillo desarrollar conservadores y colorantes en los laboratorios, pero mucho más dañino. Recolectar al estilo antiguo las propiedades de la naturaleza es mucho más artesanal y poético pero, sobre todo, sano.
  9. La mayoría de fabricantes incluyen en sus productos elementos o ingredientes que no es necesario especificar, lo que da lugar a que creen productos que prácticamente desconocemos.
  10. Comprando cosméticos naturales ayudarás al comercio justo y local, de menor escala; ayudarás a cuidar tu salud, la del planeta, los animales y a que se propague esta cultura.
  11. Muchos de los ingredientes empleados en los cosméticos naturales, por cierto retomados desde tradiciones milenarias en la estética e higiene, tienen propiedades que no sólo no te dañarán sino que acrecentarán tu belleza y salud, tales como el aloe vera que es antiinflamatorio, hidratante, calmante y protector o el argán, un hidratante y reafirmante que promueve la renovación celular y la luminosidad, es antiarrugas, etcétera.
  12. Es un combo ecoamigable: la mayoría de los cosméticos naturales se elaboran bajo criterios ecológicos que van más allá de los ingredientes, como el uso de energías renovables en su generación.