Este animal es el ancestro común de hombres, ardillas, ballenas y todos los mamíferos placentarios

Un equipo de científicos descubrió este pequeño animal del tamaño de una ardilla, insectívoro, que vivía hace 65 millones de años y que podría ser el ancestro de todos nosotros, los mamíferos placentarios.

placental-mammal-ancestor-130207b-02Este pequeño animal podría ser el antecesor de ratones, elefantes, tigres, osos, ballenas, murciélagos y humanos. Tenía el tamaño de una ardilla moderna, se alimentaba de insectos y vivía hace 65 millones de años, justo cuando terminaba la época de los dinosaurios.

Un grupo de 23 científicos de todo alrededor del mundo, completó la imagen de cómo podría verse el ancestro más antiguo de los mamíferos placentarios (los que mantienen vivos a sus retoños dentro de la placenta), distinto al de los marsupiales (como los canguros, que cuidan a sus crías en bolsas) y monotremas (como los ornitorrincos, que nacen de huevos).

Este grupo de científicos analizó miles de características encontradas en fósiles y en especies mamíferas aún vivas. Con esta información, tanto morfológica como del ADN, construyeron un árbol familiar. El modelo llegó a una precisión tal que pudieron revelar diminutos detalles como la forma de su cerebro o de los huesos internos del oído.

Se estima que este animal vivió entre 200 mil y 400 mil años después del evento que causó la extinción de los dinosaurios, hace 65 millones de años. Se cree que luego este ancestro dio origen a la rama de los mamíferos placentarios, que hoy en día se compone de más de 5,100 especies viva, entre ellas nosotros los seres humanos.

[LiveScience]



Un gen evoluciona en el ADN humano y podría hacerte odiar el alcohol

Evolucionando a partir de la involución: un reciente estudio prueba que el cambio genético podría diluir vicios como el alcoholismo

Un gen al que han nombrado “resaca final” es la variante que hace que el alcohol sea intolerable para el cuerpo. Esto prueba que el cuerpo humano sigue evolucionando. Pero, pese a que los investigadores aún no determinan cómo es que esto opera a nivel celular, se trata de un precedente en relación con una adicción que ha cobrado muchas vidas y de la que se ha comprobado el factor hereditario.

Benjamin Voight y sus colegas de la Universidad de Pensilvania observaron el genoma que ha evolucionado en los últimos años, y a partir de ello, han construido un catálogo público, el más grande que existe hasta ahora sobre datos genotípicos y sus variaciones.

“La contribución de este cambio genético específico debe considerarse en el contexto de una infinidad de factores adicionales que podrían contribuir mucho más”, dijo Voight.

 

¿Pero cómo es que este gen podría hacernos odiar el alcohol?

Hay cinco cambios recientes, uno de ellos es en el gen ADH. Todas las variantes parecen proteger contra la adicción al alcohol, porque dicho gen permite que el cuerpo pueda descomponerlo, lo que hace que aun en pequeñas dosis, la persona con este gen se sienta enferma al beber alcohol y se detenga antes de intoxicarse.

Especialmente en Asia Oriental y África Occidental (a diferencia de Europa), el gen ADH ha cambiado de manera independiente en los últimos 10 mil años; se cree que los no bebedores sobrevivieron mejor, y al hacerlo transmitieron a sus niños el material hereditario modificado.

Voight señaló en la revista New Scientist que “la investigación demuestra que los genes pueden cambiar de manera similar en las poblaciones globales, y esos cambios podrían ser un esfuerzo para ayudar a que las personas se adapten a los cambios en sus ecologías”.

“Resaca final” es el nombre que se ha dado ha esta variante genotípica. Es posible que la humanidad cambie físicamente y sea incapaz de consumir grandes cantidades de alcohol. Si este gen se arraigara en la población global, un día podría ayudar a reducir el alcoholismo y los problemas de salud asociados con el abuso del alcohol.



Hallan fósil de un nuevo dinosaurio en desierto mexicano

Es una nueva especie y género de dinosaurio en la región desértica del municipio de Ocampo, el cual medía tan sólo tres metros de longitud y se le conocía popularmentecomo Triceratops.

Fotografía principal: Conacyt

Tras diez años de una rigurosa investigación por parte del Museo del Desierto –Mude– de Coahuila, México, científicos descubrieron un Yehuecauhceratops mudei, un dinosaurio del grupo de los ceratópsidos del Cretácico Tardío. Es una nueva especie y género de dinosaurio en la región desértica del municipio de Ocampo, el cual medía tan sólo tres metros de longitud y se le conocía popularmentecomo Triceratops. 

Para Héctor Rivera Sylva, jefe investigador del Departamento de Paleontología del Mude, se trata de un descubrimiento que implicó el reconocimiento de la región norte del país: “Una región muy alejada que pocos investigadores van allá.” Empezó en el municipio de Sierra Mojada y terminaron en el municipio de Ocampo; esto con el objetivo de encontrar nuevos sitios paleontológicos de dinosaurios en regiones más al norte del estado. Como resultado, se encontraron restos de diversas especies animales, como un cocodrilo y otros restos fósiles. 

En palabras de Sylva, “En un punto en particular había unos huesos que estaban aflorando, que se veían como los demás; uno de los colaboradores los juntó, eran pocos fragmentos de hueso y no le dimos mucha importancia en ese momento, porque había otros más completos en ese y otros lugares.” Pero con el paso del tiempo, “cuando volvimos al laboratorio ncontramos que los que habíamos hallado el año anterior y los huesos que colectamos ese año formaban uno mucho más grande; concluimos que ahí no sólo había fragmentos, sino algo más.” Se encontraron huesos completos, como “la escápula, el fémur, fragmentos craneales, de la mandíbula y fragmentos de la gola”. 

Este hallazgo es un resultado trascendental para la región de Norteamérica, ya que se ha liberado una enorme cantidad de información sobre el Cretácico Tardío de hace 65 millones de años. Es, en otras palabras, una contribución científica para entender el pasado y la evolución del medio ambiente en México –a diferencia de los que hay en EE.UU. y Canadá–. Para más información, dale click aquí.