Aún viven ballenas que nacieron antes de que Moby Dick se escribiera

Hoy en día siguen vivas algunas ballenas boreales que nacieron mucho antes de que Herman Melville escribiera su gran novela Moby Dick en 1851. Lo mejor es que esa no es la única buena noticia para las ballenas boreales.

Drawing_of_the_bowhead_whaleHan sido buenos años para las ballenas boreales o ballenas de Groenlandia. Parce que se están recuperando de las enormes cacerías estadounidenses que se llevaron a cabo entre 1848 y 1915, donde sólo sobrevivieron unos 1,000 animales. Hace 30 años, los científicos contaron unas 1,200 ballenas, hace dos años, unas 3,400 pero hoy se estima que hay entre 14 mil y 15 mil.

Lo mejor es que estas criaturas pueden vivir más de 200 años, así que algunas de las ballenas boreales que están vivas hoy en día surcaron esas aguas durante el tiempo de las cacerías, de hecho, algunas llevan las marcas o cicatrices de los arpones en sus espaldas.

Esto también significa que algunas ballenas nacieron antes de que Herman Melville escribiera Moby Dick, en 1851, y tal vez antes de que se embarcara en un barco pescador, en 1842, cuando sólo tenía 21 años, llevado por la desesperación. Fue este viaje que lo llevó, desde Nueva York, a recorrer los mares de Sudamérica y el Océano Pacífico, y donde se llenó de experiencias que después le servirían para escribir sus fantásticas obras.

[Smithsonian]

 

 



Una manada de ballenas adopta a un narval (y todo es hermoso)

Lecciones animales de inclusividad: una manda de belugas lleva un par de años incluyendo a un miembro distinto, un narval.

Mientras un grupo de investigadores seguía a una manada de ballenas beluga cerca del río St Lawrence, en Canadá, notaron que uno de los integrantes era distinto. Su lomo grisáceo, que contrasta con el tono claro de las belugas, lo delataba; y es que en realidad se trataba de un narval (llamado “unicornio marino” y presente en múltiples mitos y leyendas), que aparentemente lleva un par de años formando parte de la pandilla de cetáceos.

La inclusión de un narval en la manada de ballenas ha sorprendido a los científicos, sobre todo considerando el nivel de aceptación que tiene entre sus compañeros. El peculiar grupo fue documentado por la organización Group for Research and Education on Marine Mammals (GREMM), y su director Robert Michaud advierte:

Se comporta como uno de los chicos. Es como una gran banda de jóvenes que se la pasan en juegos sociales y sexuales.  

Aunque son de la misma familia (Monodontidae) y particularmente sociables, es raro encontrar este grado de conexión entre miembros de distintas especies. Sin embargo, las belugas parecen aceptar plenamente la presencia del joven narval. En palabras del biólogo marino Martin Nweeia:

Creo que no debería sorprendernos tanto. Creo que muestra la compasión y la apertura de otras especies para hacer sentir bienvenido a otro miembro que tal vez no sea o se comporte igual. 

En pocas palabras, estamos ante una hermosa muestra de inclusividad cortesía de otras especies; curiosamente, se trata de una cualidad que el ser humano, incluso a estas alturas, todavía está luchando por dominar.

Así que cuando creas que el paisaje es poco alentador y que quizá no hay esperanza en el planeta, regresa unos segundos a esta imagen de una manada de ballenas más un narval y recuerda que las cosas son suficientemente inspiradoras como para no decretar una derrota definitiva.  



Japón mata a 330 ballenas minke “para fines científicos”

Pese a que la Corte Internacional de Justicia fallara hace dos años en contra de este tipo de prácticas, estos pesqueros retomaron ya la cacería en el Antártico.

Numerosas restricciones internacionales han tratado de reducir la caza ilegal de animales, principalmente de especies en peligro de extinción. No obstante, la reinvidicación cotinúa. Actualmente una flota de pesqueros japoneses asesinó en los últimos tres meses a 330 ballenas minke. 

Pese a que la Corte Internacional de Justicia fallara hace dos años en contra de este tipo de prácticas, estos pesqueros retomaron ya la cacería en el Antártico. Según el informe de la Agencia Pesquera de Japón, 230 de las ballenas asesinadas eran hembras y el 90 por ciento, embarazadas. La agencia anunció, de acuerdo con la CNN, que la flota retornó tras cumplir con “la cuota anual” y que esta cacería tenía “fines científicos para estudiar a las ballenas”. Por tanto, es el principio de una iniciativa de Japón para matar a más de 4 000 ballenas minke en los próximos doce años. 

Actualmente, las ballenas minke –o Balaenoptera acutorostrata– es la ballena más cazada de todo el mundo. Tanto en Japón como en Noruega capturan a más de 2 000 ejemplares al año. Su población no supera los cientos de miles de ejemplares, por lo que se le ha considerado como especie en peligro de extinción. 

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