La contaminación del aire envejece el cerebro por lo menos 3 años

Las personas que viven en áreas contaminadas tienen cerebros “tres años más viejos”, pues su función cognitiva se ve afectada por la calidad del aire.

Científicos de la Universidad de Carolina del Sur utilizaron datos de la AEPA (American Environmental Protection Agency) y realizaron un comparativo entre la contaminación del aire en la que viven los 14,793 hombres y mujeres, de más de 50 años, que fueron estudiados.

“La contaminación del aire ya se ha relacionado con un aumento de problemas cardiovasculares y respiratorios, incluso de muerte prematura, en personas de mayor edad”, dijo Jennifer Ailshirep, quien condujo el estudio. “Ha surgido evidencia de que la exposición a las partículas contaminantes del aire pueden provocar efectos adversos a la salud del cerebro y a su funcionamiento”.

Se encontró que la contaminación puede conllevar a cerebros “tres años más viejos”, por cómo afecta su función cognitiva. Este cálculo se realizó considerando que, en promedio, cada año de edad se refleja en una décima de punto en los resultados de los estudios.

Es alarmante que incluso una diferencia de 10 microgramos de partículas en el aire por metro cúbico se vio reflejada en las pruebas cognitivas, hasta en un tercio por cada punto. (Las áreas con baja contaminación tenían 4.1 microgramos por metro cúbico y las peores tenían hasta 20.7 microgramos por metro cúbico).

Esto da para reflexionar sobre la calidad de aire que respiramos y las consecuencias que esto tendrá en nuestro cerebro. El momento para reducir nuestros niveles de gases contaminantes es ayer.

[Telegraph]



Para el cerebro humano, es posible predecir el futuro inmediato (Estudio)

2 regiones del cerebro son las encargadas de anticipar eventos futuros, revela la neurociencia.

¿Alguna vez has estado frente a un instrumento y has podido predecir, sin saber cómo, la nota que viene después? ¿Has sentido esa repentina lucidez de saber que ganarás un sorteo justo antes de que suceda?

No es tu imaginación, ni eres el único. Según un iluminador estudio en neurociencia, hay partes en nuestro cerebro que se han adaptado especialmente para predecir eventos futuros.

Ahora, esto no significa sea posible adivinar secuencias de números para ganar la lotería. Pero resulta que el cerebro es bastante ágil para almacenar patrones y predecir resultados mediante dos factores: las experiencias pasadas y el ritmo.

 

¿Cómo se percibe la temporalidad en el cerebro?

Antes se creía que este órgano contaba con un “reloj interno” que estaba a cargo de dictar la percepción del tiempo. Ahora, un grupo de investigadores de la Universidad de Berkeley en California han comprobado que en realidad son dos las partes del cerebro involucradas en este proceso.

Una parte es el conglomerado que forman los núcleos basales, encargados de anticipar ciertos eventos con base en experiencias pasadas. La otra es el cerebelo, que es sensible a patrones rítmicos. 

Estos hallazgos revelan que el cerebro no funciona a partir de un tiempo unitario, sino uno más complejo. Cada uno de los eventos y experiencias almacenados en el sístema límbico (encargado de procesar las memorias) sirven en la evaluación de experiencias pasadas que permiten la anticipación activa del futuro inmediato. 

Para conducir el experimento, los científicos de Berkeley examinaron las reacciones de pacientes con Alzheimer ante dos clases de animaciones. Una presentaba cuadros de colores que aparecían y desaparecían en un patrón fijo; la otra seguía una secuencia más errática. 

Quienes presentaban mayor deformación en el cerebelo no pudieron reaccionar ante patrones rítmicos, y los que sufrían daños en los ganglios basales no lograron procesar la secuencia más compleja, lo cual evidenció la relevancia de ambas regiones para comprender el tiempo. 

Los resultados del estudio significan un importante avance hacia la producción de un tratamiento para esta enfermedad, además de representar un paso más en la comprensión del complicado y asombroso órgano que es nuestro cerebro. 



¿Estamos evolucionando? Hallan una nueva zona del cerebro humano

Un cartógrafo cerebral ha encontrado esta desconocida región cercana al cerebelo.

Pocas cosas siguen generando aún tantas dudas como la inteligencia. Y aunque podría parecer que ya se conoce todo sobre el órgano que la aloja –el cerebro–, parece que no es así.

Los primeros estudios médicos sobre el cerebro datan del 1600 a. C. No obstante, este órgano sigue sorprendiendo a los biólogos, genetistas y neurocientíficos modernos de todo el mundo. Por más que se le estudia de insólitas maneras –incluso cultivando minicerebros en laboratorios–, la comunidad científica no deja de encontrar rasgos que permanecían ocultos sobre el cerebro.

Al parecer, seremos espectadores de su evolución:

porque el más reciente hallazgo es toda una nueva zona del cerebro.

nueva-zona-cerebro-humano-neurociencia

El responsable del descubrimiento es el profesor y cartógrafo cerebral George Paxinos, del instituto Neuroscience Research Australia. Paxinos halló esta topografía inédita en sus viajes por el cerebro humano, y la ha nombrado provisionalmente endorestiform nucleus.

Pero más sorprendente aún que el descubrimiento de esta región es que, al parecer, no tiene más de 30 años de haberse formado en el cerebro. No obstante, cualquier aseveración es todavía prematura, pues Paxinos aún no ha podido corroborar nada sobre esta nueva zona del cerebro.

¿Dónde está y cómo funciona esta región desconocida?

Esta nueva zona del cerebro humano se encuentra escondida al interior del pedúnculo del cerebelo inferior: una zona repleta de fibras nerviosas que está cerca de la base del cráneo, y que conecta con la espina dorsal.

Debido a su ubicación, podría tratarse de un área desarrollada a partir de las nuevas dinámicas a las que hemos sometido al cuerpo en los últimos tiempos. Por ejemplo, las posturas corporales que adoptamos a causa de los trabajos de oficina y los celulares. Esto porque el área donde se encuentra la nueva zona del cerebro está asociada no sólo a procesar información motora y sensorial, sino a corregir nuestra postura y balance.

Como dijo el propio Paxinos en una declaración para NeuRA:

Sólo puedo suponer su función, pero dada la parte del cerebro donde ha sido hallada, puede que esté involucrada en el control motriz.

Como sea, la función de esta nueva región del cerebro humano es todavía desconocida, pero queda la duda: ¿será producto de nuestra involución como seres urbanos? ¿Será una respuesta de nuestro organismo ante las malas posturas u otros malos hábitos contemporáneos?

Lo único que se sabe hasta ahora es que se trata de una zona exclusiva del cerebro humano, pues según Paxinos no se ha encontrado en otros mamíferos. Pero si quieres saber más sobre esta nueva zona, consulta el libro de Paxinos, que además será un atlas nunca antes visto del cerebro. Se titulará Human Brainstem: Cytoarchitecture, Chemoarchitecture, Myeloarchitecture y se publicará en mayo de 2019.