¿El enorme tamaño del huracán Sandy fue consecuencia del cambio climático?

Factores como el aumento de la temperatura del agua de los océanos, el mayor nivel del mar, o la mayor humedad en el aire, pudieron afectar en el tamaño del huracán Sandy y en las tormentas y huracanes que le sigan en los próximos años.

La fuerza y magnitud del huracán Sandy ha hecho que la gente se preocupe por cómo está cambiando el mundo. Y tienen toda la razón para hacerlo.

Investigadores estudian qué factores que resultaron del cambio climático pudieron tener consecuencias en Sandy y en las tormentas y huracanes que le sigan en los próximos años.

1. Precipitación. Científicos concuerdan en que el calentamiento global ha añadido más humedad a la atmósfera, así que para Sandy y para cada tormenta que ocurra, habrá más precipitación. (Y exceso de lluvia es una de las 3 fuentes de daño de los huracanes, las otras dos son el viento y las oleadas).

2. Olas. No hay duda de que el calentamiento global ha aumentado el nivel del mar, lo que significa que cualquier huracán, incluyendo a Sandy, proviene de un mar más alto y podrá penetrar más al interior de la tierra.

3. Temperatura de los océanos. Uno de los combustibles de los huracanes son los océanos cálidos. Así, aunque Sandy pudo derivarse por una coincidencia, las temperaturas más tibias permitieron que la tormenta creciera y se mantuviera por más tiempo.

4. Tamaño masivo. De acuerdo con Kerry Emanuel, un experto en huracanes del MIT,  “para los huracanes ordinarios, sí esperamos un incremento en su tamaño, basado en el trabajo que hemos hecho. No espectacular, pero sí un incremento”.

5. Tormentas híbridas. Kerry Emanuel explica que Sandy tiene las características de los ciclones tropicales (huracanes), que obtienen su energía de la superficie cálida de los océanos, pero también de los ciclones invernales, que obtienen su fuerza de los contrastes de temperatura en la atmósfera. Ahora, ¿cómo afecta el cambio climático a esto? Aún falta seguir estudiando.

Cuando el cambio climático es algo tan evidente, algo que podemos encontrar con más evidencias, ¿por qué muchos lo niegan o prefieren ignorarlo?, incluso los candidatos a la presidencia de Estados Unidos están callando el tema. Eventos como Sandy nos recuerdan nuestra conexión con la Naturaleza y que no debemos cerrar los ojos ante ella.

[Guardian]



Cambio climático causa migración de inuits en Alaska

La población inuit votó por la reubicación pero no han tenido los fondos suficientes para lograrlo.

El cambio climático ha provocado una serie de afectaciones ambientales, sociales y económicas. De acuerdo con la ONU, las poblaciones indígenas han sido las más afectadas por este fenómeno, pues han tenido que enfrentar temporadas críticas de sequía o inundaciones –que impactan negativamente en la agricultura y ganado–.  Como es el caso de la población inuit en Alaska, en un pequeño pueblo de la isla Sishmaref, justo al norte del Estrecho de Bering. 

Esta comunidad esquimal es de tan sólo 600 miembros indígenas, y planean mudarse a tierra firme debido a los efectos del cambio climático, como por ejemplo la erosión costera. Para ello han realizado un referéndum: 89 de los miembros están a favor de la reubicación, 78, optaron por quedarse siempre y cuando se añadiera una serie de acciones ambientales preventivas. 

Desgraciadamente ambas opciones requieren un alto costo: el mudarse implicaría un gasto de 180 millones de dólares; quedarse con protección de control de erosión, 110 millones de dólares. Sin embargo, esta no es la primera vez que la comunidad está siendo amenazada por la naturaleza: tanto en en 1970 como 2002, la población inuit votó por la reubicación pero no han tenido los fondos suficientes para lograrlo. 

Para este pueblo inuit en Sishmaref es una cuestión importante pues implicaría un cambio de paradigma de la cultura misma. Han estado en esa isla por más de 10 000 años, por lo que la reubicación impactaría en cada una de las generaciones que han crecido –y crecerán– ahí. Pero hay algo seguro: “Cualquier decisión que se tome, necesitamos pensar hacia el futuro.”



Cambio climático incrementa número de guerras, estudio confirma

Los desastres climáticos no son los detonadores directos del conflicto, sino facilitadores que aumentan el riesgo de un conflicto violento dentro del contexto de las etnias.

Fotografía principal: porttada.com

Sequías e inundaciones son sólo algunas de las afectaciones más populares del cambio climático. Estas han conllevado a pobreza extrema de las poblaciones rurales, migración de etnias o trabajadores del campo hacia zonas urbanas para sobrevivir, expropiación de terrenos rurales por parte de grandes empresas que buscan recursos básicos como agua, madera, fosas petroleras, etcétera. Y parece relacionarse también con el incremento de guerras en el mundo.

En su investigación por parte del Potsdam Institute for Climate Impact Research, el Dr. Carl Schleussner explica que a lo largo de 30 años ha analizado estadísticamente la relación entre los conflictos armados y los desastres naturales causados por el cambio climático. Descubrió que al menos uno de cuatro conflictos en países divididos por etnias, coincidía con calamidades climáticas. Para él, las guerras deberían también agregarse en la lista de las consecuencias asociadas con el cambio climático: “Los desastres naturales asociados con el devastador cambio climático tienen un potencial disyuntivo que parece jugar un rol importante en sociedades étnicamente fraccionadas, en una manera particularmente trágica.”

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Los desastres climáticos no son los detonadores directos del conflicto, sino facilitadores que aumentan el riesgo de un conflicto  violento dentro del contexto de las etnias. La idea de asociar la violencia con desastres naturales es controversial. Pero se ha comenzado a considerar la diversidad étnica de un país como un factor indispensable en el surgimiento de guerras; principalmente con un bagaje de conflictos históricos, pobreza y desigualdades comunitarias. 

Globalmente hay un 9 por ciento de coincidencia entre un conflicto armado y un desastre natural como sequías y olas de calor; pero en los países con diversidad étnica, como en África, Asia Central y América Latina, aumenta hasta un 23 por ciento. Los países con mayor diversidad étnica son los más “fraccionados” y los “focos rojos” de conflictos violentos. 

En las proyecciones del cambio climático se ignoran las efectos sobre estas regiones que están necesitando apoyo para contener no sólo los efectos inmediatos de los desastres naturales, también prevenir la incidencia de eventos violentos. Por ello, el autor invita a considerar el efecto del cambio climático sobre la alta incidencia de guerras en el mundo y así reforzar una educación ecosustentable.