Delfines asesinados a balazos y mutilados en el Golfo de México

Las autoridades investigan una serie de ataques a delfines al norte del Golfo de México. Ya varios cuerpos fueron encontrados con heridas de balas y mutilaciones.

Las autoridades investigan una serie de ataques a delfines al norte del Golfo de México, en los estados de Louisiana, Mississippi y Alabama. Varios cuerpos fueron encontrados con heridas de balas y mutilaciones.

Científicos del Instituto de Estudios de Mamíferos Marinos del Golfo (IMMS) han examinado a varios delfines muertos, uno de ellos sin una porción de la mandíbula, otro con una herida de una bala de 9mm. “Se fue por todo el abdomen, hasta los riñones, y lo mató”, relató Moby Solangi, director del IMMS.

Los científicos que realizan las necropsias se encuentran en una situación descorazonadora, pues nadie puede imaginarse por qué alguien querría hacer daño a los delfines. “Ellos ya se encuentran bajo muchísimo estrés por los derrames de petróleo en la zona”.

“Pensamos que se trata de una persona o grupo en un ataque de furia”, especula Solangi. “No sólo los matan, sino que los mutilan”.

El público puede ayudar reportando cualquier información que puedan obtener. También se le ha pedido a los pescadores (aficionados y comerciantes) que se mantengan alertas.

Estos ataques son merecedores de multas y sentencias en prisión. Ya en el pasado, se han detenido a pescadores y capitanes por lastimar delfines que creyeron que se comían sus carnadas o sus pescados.

[HuffingtonPost]




La improbable amistad entre un perro y un delfín que conmueve al mundo (VIDEO)

Ben el perro y Duggie la delfín se conocieron en las costas de Irlanda y ahora son amigos inseparables.

Ben, un perro labrador, disfrutaba sus caminatas cotidianas en la Isla Tory, en Irlanda. Pero un día de 2016, al darse su tradicional chapuzón en el mar, la vida de Ben cambiaría para siempre. Fue cuando conoció a una hembra delfín que, con el tiempo, se convertiría en su mejor amiga.  

Pero la historia es aún más conmovedora. Pues Duggie –nombre que recibió la delfín–, vive en la costa Donegal desde que perdió a su pareja en esas aguas. A partir de lo cual decidió ya no seguir su recorrido y permanecer, quizá como luto, ahí.   

Por eso todos celebraron cuando el labrador y la delfín se conocieron y conectaron instantáneamente. Ahora juegan y recorren juntos el área, nadando a veces hasta por tres horas. Por cierto, cuando Duggie nota que su amigo canino ya esta muy cansado, lo empuja y ayuda a cargar parte de su peso con tal de seguir disfrutando de su compañía. 

Hay sentimientos, por ejemplo la amistad, que superan cualquier frontera –sea esta ideológica, geográfica o incluso biológica–. El caso de Ben y Duggie, como otros, es una muestra perfecta de esto; es, de algún modo, una sencilla celebración de la existencia. 



Las ballenas y delfines sienten placer y emiten pequeños gritos de felicidad

Nuevo hallazgo científico demuestra que los cetáceos liberan dopamina en momentos de placer y lo expresan en gritos de felicidad, al igual que los humanos.

De los cientos de estudios que se han hecho para comprender un poco del fascinante y metafísico mundo de los cetáceos, este es uno de los más gratos, y sus implicaciones son importantes. Publicado en el Diario de Biología experimental, el estudio encontró que los delfines emiten pequeños gritos que son genuinas expresiones de placer.

“Creemos haber descubierto que [el sonido] tiene contenido emocional”, apuntó el autor Sam Ridgway, presidente de la Fundación Nacional de Mamíferos Marinos. Aunque cualquier persona sensible o receptiva ya sabía que los delfines expresan el más jubiloso placer en ciertas ocasiones, el hecho de que se demuestre científicamente ayuda a entender, en parte, que tienen plena conciencia de su circunstancia, y que por supuesto también experimentan la contraparte del dolor y la angustia.

Nosotros los humanos, cuando gritamos de felicidad o placer hay un retraso de 100 a 200 milisegundos del momento del evento al momento del sonido feliz. Ello es porque el evento detona la liberación del compuesto dopamina en el cerebro.

Los científicos descubrieron que los delfines sienten el mismo placer que los humanos gracias a este retraso en su respuesta a un evento placentero; alrededor de 200 milisegundos en promedio. El mundo de los delfines y ballenas, entre más lo conocemos, más se parece al del ser humano e incluso rebasa algunos rasgos que la mayoría solo tenemos en potencia. Debemos considerar esto para su protección y aprecio.