Niño encuentra fragmento de vómito de ballena con valor de 63 mil dólares; dona el dinero a un refugio

En una acción digna de reconocimiento y de amor por el planeta, un niño de 8 años dona $63 mil dólares para la construcción de refugios para ballenas.

¿Quién habría pensado que el vómito de un cachalote puede valer tanto? Charlie Naysmith, un niño originario del Reino Unido, pensó que había encontrado una roca común y corriente. Sin saber lo que tenía entre sus manos, jugó con un pedazo de ámbar gris, un tesoro marino que se forma a partir del vómito de ballenas y que se solidifica una vez vaciado en el océano.

Esta formación es un ingrediente clave en la fabricación de perfumes. Debido a su escasez, es uno de los ingredientes biológicos más preciados sobre la tierra. Una libra de ámbar gris llega a costar $10 mil dólares.

Una vez que Charlie llegó a casa comenzó a investigar en Internet el origen de la roca de apenas 600 gramos de peso total. Al saberlo, cientos de ideas pasaron por su mente, pero la que definitivamente lo convenció fue la de donar el dinero para construir un refugio para ballenas. Una acción que en estos tiempos resulta simplemente heroica.

[INHABITAT]



8 razones para nunca ir a SeaWorld

Gracias al acceso a información, hoy en día nos podemos enterar de las atrocidades que hace SeaWorld para dar shows con orcas y ganar millones. Estas son 8 razones para nunca, nunca regresar allí.

1. Muertes prematuras

8-reasons-premature-death

Las orcas salvajes tienen una esperanza promedio de vida de 30 a 50 años; su máximo estimado es de 70 años para las hembras y 100 para los machos.  EL promedio de vida de orcas en cautiverio es de sólo 9 años, y las orcas de SeaWorld rara vez llegan al promedio de 30 años de sus familiares libres.

 

2. Son ballenas asesinas, ¿o no?

8-reasons-killing-machines-or-not

En el océano, a pesar de haber compartido el océano con los humanos por siglos, sólo ha habido un reporte confiable de una orca lastimando a un ser humano. En cautiverio, debido al estrés involucrado, las orcas han atacado y matado a tres humanos desde 1993 y muchos más han sido heridos.

 

3. Aletas dorsales colapsadas

dorsalfin

Todos los machos en cautiverio tienen las aletas dorsales colapsadas, probablemente porque no tienen espacio para nadar libremente y son alimentadas con pescados muertos, lo cual no es natural para ellas. SeaWorld apunta que esta condición es común, mas sin embargo en el océano rara vez se ve una situación así, de no ser porque el cetáceo está herido o enfermo.

 

4. Tanques

Orca tank at SeaWorld San Diego, 2011.

SeaWorld confina a ballenas que a menudo viajan 160 km al día en el océano, así que, para ellas, el tanque es equivalente una tina de baño. Tendría que nadar la circunferencia de la alberca principal 1,900 veces en un día para nadar la misma distancia.

 

5. Peleas

8-reasons-fights

Las orcas que no son compatibles son forzadas a vivir juntas en pequeñas albercas. La ansiedad resultante y la tensión causada causan peleas entre ellas. En libertad, las orcas tienen fuertes vínculos sociales que duran toda la vida, sus reglas sociales prohíben la violencia seria entre ellas, y cuando ocurren peleas, encuentran espacio para huir. En cautiverio no hay a donde irse, lo cual resulta en heridas y muerte.

 

6. Dieta de cerdo y huesos de vaca

8-reasons-diet

En cautiverio, las orcas no pueden pescar y obtener agua de sus presas, así que SeaWorld les da gelatina, una sustancia que no es natural para ellas, en un intento de hidratarlas. Una orca puede llegar a comer 40 kg de gelatina, proveniente de huesos de vaca y del cerdo, lo cual atenta para su salud en general y probablemente tiene que ver con su promedio cortísimo de vida.

 

7. Se rompen los dientes para tratar de escapar

8-reasons-breaking-teeth-to-get-out

Las orcas en cautiverio muerden barras de hierro y de concreto como resultado del estrés, la ansiedad, el aburrimiento, y a veces para tratar de salir de sus claustrofóbicos tanques. Al hacer esto se rompen los dientes y los cuidadores tienen que curarlos sin anestesia.

 

8. Asuntos de familia

article-2465959-18D3B25100000578-62_634x348

Las orcas son animales sociales que viven en grupos estables de 10 a 15 cetáceos. En algunos grupos, las crías se quedan con sus madres para siempre. En cautiverio, las orcas son forzadas a vivir con orcas de otras unidades familiares que hablan un lenguaje completamente distinto que ellas, y constantemente las mueven a distintos sitios para que se reproduzcan y den presentaciones.

Las orcas sufren mental y físicamente sólo para llenar los bolsillos de SeaWorld. Pero todos podemos ayudarlas. La capacidad de ello está en nuestras manos con el lanzamiento del documental Blackfish, y una demanda reciente en contra de SeaWorld. Únete a la lucha contra la crueldad al no ir a este establecimiento nunca más.

 

También en Ecoosfera: ¿De dónde sacan los delfines con los que nadas en Playa del Carmen y Cancún?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



La Corte Internacional ordena a Japón detener su matanza anual de ballenas

La conservación de la ballena se anota una victoria importante contra la matanza y captura de los cetáceos por parte de Japón, país que hasta ahora estaba autorizado para matar anualmente 900 de estos mamíferos marinos.

En una decisión histórica que ha sido celebrada por miles de ambientalistas y millones de personas, la Corte Internacional de Justicia ordenó a Japón una suspensión a la matanza de ballenas. A pesar de que en 1986 se había decretado una prohibición contra esta práctica, Japón había logrado cobijarse alegando que utilizaba las ballenas como objeto de investigación científica, lo cual, a pesar de lo dudoso de su argumento, le permitía cazar un cierto número de cetáceos cada año. Desde 2010 el gobierno australiano había denunciado que buena parte de las ballenas terminaba en el mercado y no en el laboratorio, pero no fue hasta ahora cuando se activó la suspensión.

Peter Tomka, quien preside la corte en la Haya, determinó que Japón no acreditó las pruebas necesarias para validar su matanza de ballenas en aguas de la Antártida –bajo el programa llamado Jarpa II–, y por lo tanto está obligado a suspender inmediatamente dicha actividad.

La evidencia no establece que el diseño y la implementación de este programa sean razonables en relación a lograr sus supuestos objetivos (científicos). La corte concluye que los permisos especiales concedidos a Japón para la matanza, captura y procesamiento de ballenas bajo el programa Jarpa II no se están aplicando con fines científicos.

Hasta ahora Japón estaba autorizado para matar 850 ballenas de minke común (Balaenoptera acutorostrata), también conocida como ballena enana, y 50 ballenas de aleta (Balaenoptera physalus), a pesar de que esta última especie se encuentra en peligro de extinción.