Los humanos son solo una rama en el Árbol de la Vida (INFOGRÁFICO)

Esta gráfica es resultado de un proyecto en línea. Muestra los 3,500 millones de años de evolución de la vida en la Tierra en una elegante espiral de colores. Denota el origen y extinción de las especies. Y señala al ser humano como sólo una ramita que puede borrar el resto del árbol.

Esta gráfica del Tree of Life web project y del diseñador Leonard Eisenberg muestra los 3,500 millones de años de evolución de la vida en la Tierra en una elegante espiral de colores.

La disposición de cada reino es en orden cronológico de izquierda a derecha. Encontrarás la historia de cada origen y cada extinción.

Por ejemplo, la gran extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años, que resultó en el inicio del dominio de los mamíferos, está marcado con un hueco blanco entre las ramas.

¿Los humanos? Ocupamos sólo una de las pequeñas y últimas ramas. Y aún así, somos lo suficientemente peligrosos como para borrar por completo el resto del árbol.



Este árbol de olivo tiene más de 3,000 años (y todavía sigue dando aceitunas)

Un auténtico ancestro vegetal que sigue floreciendo.

Antes de que comenzaran a construirse las pirámides de Egipto, e incluso antes de que Homero compusiera su Ilíada, el olivo de Vouves ya crecía en los fértiles suelos de la isla de Creta, en Grecia.

La edad del olivo de Vouves se estima en unos 3,000 años, y es uno de los 14 árboles más antiguos de Creta. Aunque existen árboles aún más antiguos en el mundo, los olivos de Creta tienen la particularidad de que todavía producen aceitunas, las cuales son muy cotizadas. El agrónomo Nikos Mihelakis explica que:

estimar la edad de los olivos a través de sus anillos internos, como se hace comúnmente con otros árboles, no es sencillo. Si la circunferencia es de más de 10 metros, el árbol ciertamente es muy viejo. Para ponerlo en contexto, la circunferencia de un árbol de nuestros días es de entre medio metro y 1 metro.

El gobierno promueve los árboles como una atracción turística, y los pobladores se sienten orgullosos de su legado. Y es que la producción de aceite de oliva se remonta a la civilización minoica, que dominó la zona hace más de 3,000 años.

Fue gracias al comercio del aceite que Creta extendió su dominio, y además de sus usos gastronómicos, el aceite ha sido ampliamente usado en perfumería y medicina. Aquí te dejamos algunas imágenes de este ancestro arbóreo:

Debido a su potencial turístico, el gobierno griego le da a los árboles la denominación de “monumentos naturales”
Desde aquí, como Ozymandias, el árbol de Vouves ha visto crecer y caer a los imperios más poderosos de la Tierra



Hallazgo científico exhuma un nuevo tipo de criatura

Este micoorganismo previamente inclasificable añade una rama más al árbol de la vida.

A veces pareciera que ya no hay nada que conocer sobre la Tierra; que la mágica época de los grandes hallazgos ha quedado atrás. Pero una intuición puede cambiarlo todo.

Eso es justo lo que le sucedió a una estudiante de doctorado en Nueva Escocia. Al analizar un puñado de tierra recolectada por casualidad durante un paseo, se encontró con algo impresionante: un microorganismo tan particular que ha inaugurado una rama completamente nueva del árbol de la vida.

Estos microorganismos han representado un misterio inclasificable para la ciencia desde el siglo XIX. Hoy en día, los avances tecnológicos nos permiten resolver el acertijo: el hemimastigoto es un ser completamente aparte de los cinco reinos de organismos conocidos.

Nada de lo que conocemos se le parece.

Tras un análisis genético, se encontró que los hemimastigotos son más distintos a los humanos que los hongos, reporta la revista Nature. No conocemos ningún otro ser vivo que pueda compararse o emparentarse con ellos. 

Entonces, ¿surgieron de la nada? Por supuesto que no; más bien, son seres tan antiguos que tendríamos que volver en el tiempo 500 millones de años antes de encontrar un pariente común, aclara un científico de la Universidad de Dalhousie.

nueva rama arbol vida microorganismo
Crédito: Universidad de Dalhousie

Este curioso microorganismo fue bautizado Hemimastix kukwesjijk en honor a un ogro de la mitología Mi’kmaq, grupo nativo de Canadá. 

Sus largos flagelos y sus extraños movimientos son lo suficientemente particulares como para que integren su propio superreino en el árbol de la vida. Los superreinos son clasificaciones tan grandes que los humanos y los hongos pertenecen al mismo. 

No hay un límite para los descubrimientos que aún quedan por hacer: hay tantos organismos desconocidos en la Tierra como estrellas en la galaxia. Cualquier día común, un pequeño hallazgo puede cambiar la manera en que concebimos la vida en este planeta.