Crean suelo transparente que permite estudiar las raíces de las plantas

Para entender el comportamiento de la raíces de las plantas, científicos crean suelo transparente que permitirá observar detalladamente la interacción de las plantas con el suelo.

La rizosfera es la parte inmediata de la tierra donde las raíces y los microorganismos tienen interacción, pero debido a la dificultad que los científicos tienen para estudiarla, un equipo de del Instituto James Hutton de la Universidad de Abertay Dundee, en el Reino Unido, han desarrollado un suelo transparente que permite a los investigadores mirar los secretos más profundos y el comportamiento de las plantas y sus raíces.

Dirigido por el Dr. Lionel Dupuy, el Dr. Andrew Spiers el Dr. Tracy Valentine, Downie Helen y el profesor Wilfred Otten, el equipo de investigadores ha creado un suelo transparente que reproduce perfectamente la química de un suelo de terroso que permite que las plantas crezcan.

Durante 2 años, el equipo utilizó Nafion, un compuesto desarrollado por DuPont en la década de los 60. Cuando este se mezcla con una solución hecha por los científicos, el Nafion se convierte en un material cristalino, que permite que las raíces de las plantas se vean y penetre la luz. “Con esta nueva técnica, los científicos tienen ahora una manera de observar los procesos del suelo. Esto es emocionante porque hay tantas cosas por descubrir”, dijo el Dr. Dupuy.

Hay una serie de campos de estudio que se beneficiarán con esta creación: desde los diseñadores industriales hasta los genetistas de cultivos, aunque los fisiólogos pueden también utilizar los suelos transparentes para entender los funcionamientos de plantas, raíces y microbios.

El descubrimiento promete arrojar a la luz el proceso de alimentación de las plantas y cómo las raíces de estas absorben los nutrientes.

[INHABITAT]



Adecúa las macetas de tus plantas exteriores con estos útiles consejos

Recuerda que sólo se requiere un pequeño espacio para que las plantas se conviertan en un santuario de unidad con la naturaleza

Los jardines son pequeños espacios que representan esa relación afectiva que tenemos con la vida y la naturaleza, de modo que se requerirá un cuidado especial para el desarrollo óptimo de aquellas plantas, flores, frutos y vegetales de cuya perfección podemos disfrutar. Algunos de los cuidados indispensables son la ubicación física, el tamaño, la maceta y su profundidad, entre otros.

En la cuestión de la maceta es importante tener en cuenta varios factores, tales como el color de la pared, el tipo de construcción y el gusto de cada quién. De plástico, arcilla, talavera, cerámica, madera, las macetas permiten que el sustrato transpire y retenga un poco de agua para las raíces de las plantas (en especial si son de compuestos naturales, como granito o tierra cocida).

Para la trasplantación necesitas recordar que la maceta requiere un buen drenaje: realiza unos cuantos hoyos en su fondo para evitar encharcamientos, reduciendo el daño en las raíces de las plantas. Rellena los agujeros con pequeños trozos de ladrillo o teja y, eventualmente, cubre  la maceta con una capa de arena, continuando con tierra y composta.

Cuando se trata de macetas de un tamaño considerable, se requiere un método de drenaje muchísimo más eficaz para el tamaño de la planta. Además de los agujeros anteriormente mencionados, ahora coloca una primera capa de grava combinada con trozos de teja; después, una capa de arena. Rellena el resto con composta y tierra.

Recuerda que sólo se requiere un pequeño espacio para que las plantas se conviertan en un santuario de unidad con la naturaleza. Con un poco de paciencia y dedicación; lo anterior son sólo algunos ejemplos para lograrlo.

Fotografía principal: Guadalupe Cervilla



Si tu hogar es oscuro, a estas plantas les encantará

En caso de que cuentes con una extensión y exposición a la luz limitada, te compartimos algunas opciones para realizar tu propia terapia horticultural

La jardinería es una de las actividades que además de reafirmar la vida en el planeta, estimula al desarrollo tanto físico como emocional del individuo que realiza dicho cuidado a la naturaleza. Con increíbles y variados beneficios en la salud mental, la jardinería es utilizada como terapia horticultural para mejorar los niveles de optimismo, tranquilidad y discriminación de los placeres por la vida.

Desgraciadamente, no siempre es posible contar con un amplio espacio para plantar cuantas semillas y hierbas se nos ocurra. Por consiguiente hay que encontrar los productos necesarios para adecuarse a las condiciones de una vida urbana: luz, temperatura, espacio reducido y humedad, entre otros.

En caso de que cuentes con una extensión y exposición a la luz limitada, te compartimos algunas opciones para realizar tu propia terapia horticultural:

– Cissus. Originaria de África, sur de Asia, Australia y Nueva Guinea, esta planta es ideal para un ambiente templado y poca luz. Puedes colocarla en una maceta y colgarla en el techo.

– Helecho. Por lo general esta plantas crece en zonas húmedas, aunque se adapta con facilidad a diferentes tipos de hábitats. Es fácil de cultivar, al colocarla en una maceta sobre el suelo.

– Yuca. Al ser endémica de regiones áridas, se adapta fácilmente a la poca cantidad de agua. Puedes colocarla en una maceta sobre el suelo. Es muy fácil de cultivar.

– Camelia. Elegante y perenne, esta planta es elástica y resistente al frío. No hay que dejarla sin agua; necesita de cierta cantidad de líquido y tierra.

– Cala. Esta planta bulbosa puede aguantar algunos grados bajo cero, aunque requiere una posición en semisombra.

– Gardenia. Le gusta que le dé el Sol al menos unas cuantas horas, por lo que prefiere un abono y quelatos de hierro.

Fotografía principal: Jennifer Murawski