Comunidades hacen justicia y enfrentan la escasez de alimentos con sus propias manos

En ciertas comunidades, los jardines caseros se han vuelto una rebelión al sistema, pues permiten obtener control sobre los alimentos, además de que ayudan a enverdecer el vecindario.

El cambio climático ha tenido consecuencias sobre la producción de alimentos. Se han perdido toneladas de producto y se han disparado los precios. De por sí el sistema con el que se manejan los alimentos permite que unos mueran de hambre mientras otros cargan kilos de más.

En ciertas comunidades, los jardines caseros se han vuelto una rebelión al sistema, pues permiten obtener control sobre los alimentos, además de que ayudan a enverdecer el vecindario.

En Sacramento, Charles Mason, Jr. comenzó un movimiento así. En 2009 fundó el grupo Ubuntu Green, con el que dio a su comunidad herramientas y técnicas para el uso de la tierra, eficiencia de la energía, transporte y acceso a comida saludable. Su meta es crear 350 jardines caseros para 2013, para procurar alimentos más saludables, mientras se reducen las emisiones de carbono.

Sembrar y consumir alimentos locales provoca menores emisiones de gases pues se reducen las millas recorridas para su distribución. Además, el hecho de que sean productos orgánicos evita que se utilicen pesticidas o fertilizantes que contaminan tierra, aire y agua.

Ubuntu Green ha logrado ofrecer alimentos de calidad a cientos de personas que no tenían acceso a ella, ha creado consciencia ecológica entre el vecindario, ha ayudado a los locales a mejorar en sus decisiones alimenticias (cada vez se consumen menos productos chatarra), ha convertido un lugar potencialmente peligroso en un espacio y, por si fuera poco, ha creado un sentimiento de comunidad, por ejemplo, las tiendas ahora venden productos locales.

Este es sólo un ejemplo de lo mucho que se puede lograr a partir de mejoras tan pequeñas. Gradualmente, ha cambiado la comunidad y la mentalidad de las personas; han aceptado un estilo de vida sustentable como una parte completamente natural. Para muchos puede parecer un logro pequeño, pero están contribuyendo a nivel global.

[Alternet]

 



La CDMX tendrá el huerto urbano sustentable más grande de América Latina

Con 24 300 m2, el Centro de Desarrollo de la Magdalena Mixhuca se convertirá en el huerto urbano sustentable más grande América Latina.

Desde los últimos años, el Gobierno de la Ciudad de México ha ido remodelando numerosas zonas del lugar. Entre las remodelaciones más promovidas se encuentran las áreas verdes y ciclopistas enfocadas tanto en la estética como la salud ambiental de toda la ciudad; y un ejemplo de ello es el huerto urbano sustentable que se ubicará en la colonia Magdalena Mixhuca. 

Con 24 300 m2, el Centro de Desarrollo de la Magdalena Mixhuca se convertirá en el huerto urbano sustentable más grande América Latina. Después de aplanar la tierra, pasar por un proceso de remodelación y reacondicionamiento de invernaderos y áreas frutales, este proyecto, conocido como Espiga, brindará un apoyo importante para la comunidad y el medio ambiente de la ciudad. 

Las autoridades han destinado alrededor de 10 millones de pesos para la primera etapa, en la cual se asegurará un espacio destinado al cultivo y producción para fortalecer la seguridad alimentaria de consumidores y productores. De acuerdo con el titular de la Secretaría de Desarrollo Social –Sedeso– de la capital, José Ramón Amieva, los objetivos de este proyecto serán contribuir “al mejoramiento de la seguridad alimentaria urbana y a la sostenibilidad de los sistemas locales; dotar de capacidades a las personas para que produzcan sus alimentos dentro del entorno urbano e instruir a los ciudadanos en temas ambientales y de nutrición.” Esto será adecuado para cambiar la vida de las personas de la zona, en la cual viven 103 550 personas en situaciones de pobreza, 5 762 en miseria extrema y 56 243 en carencia de acceso a la alimentación. 

Para el reacondicionamiento y ampliación de invernaderos y huertos frutales, se construirá un espacio de aeroponia –cultivo de plantas en un entorno aéreo de niebla sin hacer uso de suelo– y torres de hortalizas. De esa manera se impulsará la captación de lluvia, área de composteo y lombricomposta, camas de cultivo, reuso de agua tratada, sala de talleres o cursos y un bosque  con frutos comestibles; así como la instalación de once huertos para actividades recreativas, educativas y productivas por parte de las secretarías de Desarrollo Social, Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades y Medio Ambiente. 

 Este proyecto se realizará en función de los principios para políticas públicas orientadas a mitigar el deterioro ambiental y fortalecer la seguridad alimentaria, y así facilitar que “en cada casa de la población más pobre pueda haber producción de hortalizas.”

 


Haz jardines colgantes al interior de tu hogar con peceras vacías (se ven increíbles)

Michael Anastassiades ha propuesto una nueva colección de muebles, accesorios y luces que incluyen una creativa integración de las plantas dentro del hogar citadino.

Cuando se vive en la ciudad, no siempre se cuenta con la posibilidad de tener un jardín extraordinario ni de suficiente espacio en el departamento para disfrutar de amplia diversidad de la naturaleza. Sin embargo, ¿qué pasa si se puede fusionar la presencia de la naturaleza en la cotidianeidad de lo urbano?

Michael Anastassiades ha propuesto una nueva colección de muebles, accesorios y luces que incluyen una creativa integración de las plantas dentro del hogar citadino. Pareciera si, los Jardines colgantes de Babilonia, estas Siete maravillas del mundo antiguo, revivieran en nuestro hogar a las faldas de los muros de concreto. Y es que, ambos jardines requieren de sobresalir para quedarse ensimismado al contemplarlos, y así recordarnos la necesidad básica del humano de vivir en el aquí y en el ahora.

Te compartimos algunas ideas