¿Cómo crear un sistema de riego reutilizando dos macetas?

Las ollas de barro se han usado por años en África, China y América Latina. Gracias a su porosidad, permiten que el agua se filtre poco en la tierra del jardín.

Un sistema de riego sin gasto de energía y sin plástico se ha usado pro años en África, en China y en América Latina. Son ollas que se entierran en el jardín y que permiten que el agua se filtre poco a poco del barro.

Este sistema se puede construir reutilizando macetas de barro que ya tengamos en casa. Necesitan ser número par y necesitan ser del mismo tamaño.

Hay que cubrir los agujeros de la maceta inferior, puede ser con un azulejo y con silicona o arcilla.

Hay que pegar una maceta sobre la otra, igual, con silicona o arcilla o incluso cemento. 

Ahora se cava un agujero en la tierra, cerca de las plantas que queremos regar (cuidado con las raíces). La parte superior de nuestra “olla” debe quedar en el exterior, para rellenarla y para localizarla con facilidad. 

Ya sólo falta llenar con agua. La porosidad del barro la filtrará poco a poco.

Consideraciones:

Recuerda cubrir el orificio con una piedra o concha para que no se escape el agua por evaporación y para que no se cuele algún objeto o animal.

Durante los climas fríos, es recomendable retirar las ollas, ya que podrían romperse.

Revisa con qué facilidad se humedece el suelo, para regular qué tanta agua introduces a la olla y con qué frecuencia.



El agua proviene del espacio exterior y es más antigua que el sol y la luna

El agua habría llegado a la Tierra en forma de hielo, mucho antes que la luna se formara y el sol se enfriara.

El astrónomo Carl Sagan decía que la Tierra es “un pálido punto azul” en un rincón perdido de la Vía Láctea. Ese azul característico de nuestro planeta se debe al 70% de agua que lo conforma. Pero, aunque parezca increíble, los científicos aún no saben a ciencia cierta de dónde vino el agua, o incluso si es que el agua es nativa del planeta Tierra.

Una de las últimas teorías al respecto afirma que “nuestra” agua en realidad llegó en forma de hielo, a bordo de asteroides que colisionaron contra el naciente planeta Tierra durante el eón Hádico en la primera fase de la era Precámbrica, hace unos 4.6 mil millones de años.

Esto implicaría que el agua de la Tierra es más antigua que el sol de nuestro sistema solar.

La autora de esta teoría es la doctora Natalie Starkey, geoquímica de la Universidad de Edimburgo y de la Open University, quien describió en un nuevo artículo de la prestigiosa revista New Scientist la investigación que llevó a cabo con muestras del núcleo y el manto terrestres.

agua-origen creacion donde viene espacio

Según Starkey, las rocas del centro de la Tierra contienen pequeñas bolsas de gas, las cuales funcionan como “cápsulas de tiempo” para saber cómo era la atmósfera hace miles de millones de años. Mediante un espectrómetro de masa de precisión, la doctora Starkey y su equipo lograron separar y medir los isótopos de oxígeno en muestras de rocas terrestres y lunares, con el objetivo de buscar las evidencias de agua más antiguas.

Al comparar las muestras de roca lunares y terrestres, se dieron cuenta de que ambas están hechas de los mismos componentes, lo que refuerza la teoría de que la luna se formó al desprenderse un fragmento de la Tierra durante una colisión con otro cuerpo celeste.

Sin embargo, el verdadero descubrimiento llegó cuando los investigadores dedujeron que el 70% del agua de la Tierra ya estaba presente antes de la colisión que formó la Luna.

Para Starkey y su equipo, estos descubrimientos sólo abren la puerta a nuevas interrogantes:

Esto nos lleva a la sorprendente conclusión de que el agua de nuestro planeta no solamente es más antigua que la luna. [El agua] debe venir del espacio interestelar, lo que significa que es más antigua que el sol mismo. Es difícil desentrañar cómo sobrevivió al entrar al Sistema Solar. Pero una vez que has eliminado lo imposible, te lleva inevitablemente a esta conclusión.

Tal vez el futuro de nuestro planeta (así como la respuesta a los inminentes problemas que enfrentaremos con la escasez imperiosa de agua) dependa de comprender el pasado del agua, así como su origen interestelar. No cabe duda de que el agua, así como la vida que es posible gracias a ella, es un milagro.