Bruce Munro: mago de la luz que crea flores con CDs

Haciendo de su materia prima la luz, en esta ocasión, el artista británico apostó por flores acuáticas hechas de CD’s que simulan espejos flotantes que contrastan con su entorno, creando atmósferas alucinantes.

¿Qué hacer con 65 mil CD’s inservibles? , esta es quizá la pregunta que el artista británico Bruce Munro se realizó al ver tal cantidad de desperdicio que seguramente pararía en un océano o en alguna otra parte del planeta.

Finalmente esta enorme cantidad de discos se utilizó en un proyecto que resulta fascinante: nenúfares formados por miles de discos compactos que oscilan que reflejan cierto surrealismo en su estética floral.

La flota de CD’s tomó forma en los jardines de Longwood en Pensilvania. En lugar de utilizar LED’s, Munro optó por la luz solar que, a decir verdad, añade un toque natural que con la luz artificial no se obtendría.

Basándose en el libro “The voyage of the Dawn Treader and landscape paintings”, Bruce utilizó los nenúfares como un símbolo de la frontera entre dos mundos.

La manipulación de la luz refleja momentos en su memoria, los cuales percibe como catalizadores para la transformación y el cambio. La premisa del proyecto es transmitir energía positiva, nada más allá de eso.

Bruce Munro, consciente de que la naturaleza es un elemento fundamental de su trabajo, crea piezas e instalaciones que comunican sentimientos de reverencia por el mundo natural. “En un inicio utilizable desperdicios para reducir costos. Tiempo después la elección de materiales se convirtió en el tema de las instalaciones”, dijo Bruce sobre esta instalación llamada Luz.

[INHABITAT]



Mira la deslumbrante instalación interactiva que explora el futuro incierto del Ártico

Para emular la belleza de los 3000 mil glaciares que se calcula se derretirán al final de este siglo, United Visual Artists y Nick Drave, formaron esta luminosa instalación.

El colectivo de arte digital United Visual Artist creó en el 2011 una instalación que sirve como monumento retrofuturista al Ártico. Situado en el año 2100, “High Artic”, es una meditación escultórica que invita a reflexionar en el impacto humano que se está teniendo en esta región, utilizando su belleza y fragilidad como un detonador de conciencia.

La obra se compone de un paisaje abstracto creado con esculturas, luz y sonido. Los usuarios además interactúan con mapas animados usando una antorcha de rayos ultravioletas, para revelar los 3000 mil glaciares que se calcula se derretirán al final de este siglo –y los cuales son representados a través de 3000 mil columnas correspondientes.

Una trémula nostalgia por la desaparición de los glaciares corre a cargo de Nick Drake, quien compuso el poema “The Farewall Glacier” para la obra. Drake acompañó al director creativo de United Visual Artists, Matt Clark, en una expedición a Svalbard, de la cual se inspiró en gran medida el proyecto.

Aunque los creadores del proyecto están conscientes de que para evitar que ocurra esta vertiginosa desaparición de los glaciares en el Ártico es necesario tomar medidas políticas, la intención es usar el arte para movilizar y concientizar sobre la belleza que existe en esta región polar.

 

 



Algunas tendencias en el pensamiento sustentable de aquí al 2050

Algunos cambios de mentalidad como el pensamiento circular acrecentarán el reciclaje.

En Europa se estarán aplicando algunas metas sobre basura y reciclaje de aquí al año 2050, luego de la aprobación de un nuevo paquete legislativo en la Comisión Europea. En el caso de la comida, se espera que para ese año los desperdicios no rebasen más del 30%, y en el de la basura, se harán programas concretos para acrecentar la cantidad de reciclaje. 

Sin embargo, para alcanzar estas metas hay algunos conceptos que deben cambiar en la mentalidad de todos los involucrados; desde políticos, empresarios y ciudadanos. The Guardian ha hecho una recopilación de aquellas nuevas maneras de pensar que llevarán la batuta para lograr estas metas de reciclaje y cero desperdicios: 

Pensamiento Circular

Los productores deberán pensar sus servicios o productos desde una cadena circular, donde el desperdicio pueda ser convertido en otra cosa. Lo que se encuentre a la venta deberá seguir algunos lineamientos básicos para que prácticamente el producto nunca pierda su vida.  Incluso la noción de la palabra desperdicio deberá cambiar, pues, de hecho,  en una lógica circular nada es desperdicio.

Convertir los desperdicios en energía

Ya no solo se trata de mutar de la energía de los hidrocarburos a métodos más amables con el medio ambiente, sino también de aprovechar la totalidad de los desperdicios existentes para generar otra forma de energía que de cualquier manera es necesaria. 

Responsabilizar a los consumidores

Algunas estrategias para cobrar a las personas por sus desperdicios de comida podrían funcionar. El desperdicio no es en realidad solo un tema que concierne individualmente, pues también tiene efectos colectivos.