6 plantas protectoras que repelen plagas e insectos naturalmente

Conoce seis tipos diferentes de plantas especializadas en ahuyentar naturalmente a los insectos.

Los insectos son tan necesarios como peligrosos para las plantas. Para evitar su acción dañina se puede recurrir a métodos naturales como sembrar plantas que actúen de repelente. En este grupo destacan casi todas las que tienen flores azules, y las aromáticas, como el romero o la albahaca. No obstante, los químicos volátiles y aromáticos de dichas plantas también pueden atraer a insectos beneficiosos que mantienen alejadas a las plagas de sus hojas, flores y raíces

1.- Menta de gato (Nepeta cataria)

Es una especie perenne para algunos jardineros, la hierba tiene 10 veces más efectividad que el DEET para mantener a los mosquitos alejados. Esta planta tiende a extenderse y trepar por toda la casa, lo recomendable es tenerla en unos botes colgados y estar recortando sus ramas constantemente.

2.- Cempasúchil (Tagetes spp)

Esta amante del sol también repele a los mosquitos y es una planta excelente compañera para tu huerto. Te recomendamos no frotar esta planta con alguna parte de tu cuerpo.

3.-Romero (Rosmarinus officinalis)

El aceite de este arbusto es celestial para la mayoría de los seres humanos, pero desagradable a los insectos. Es una planta atractiva en los jardines y requieren poca agua y también es deliciosa cuando se utiliza para la cocción de carnes, sopas y platos de huevos.

4.- Pasto de limón (Cymbopogon citratus)

Esta planta tiene un olor a limón que los insectos odian y con un poco de paciencia se puede cultivar a partir de tallos que se venden en el mercado. Ten en cuenta que esta planta es tropical por lo que no tolera las temperaturas frías.

5.- Ajenjo (Artemisia absinthium)

Esta planta perenne tiene un follaje plateado y puede ser cultivado a pleno sol. El olor acre mantiene a raya a los mosquitos.

6.-Menta (Mentha spp)

El aceite de esta planta es desagradable para los insectos, es bueno colocar un par de estas plantas en el jardín o a la orilla de la ventana para así mantener alejados a los mosquitos.

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Plantas sensoriales: tienen 15 sentidos más que los nuestros

El neurobiólogo Stefano Mancuso explica cómo el reino vegetal accede a mundos completamente ajenos a nuestros sentidos.

 Foto: plantas.facilisimo.com

En los últimos años, numerosos estudios científicos han ido develando que el reino vegetal es una inminente fuente de perfección y complejidad. Las plantas son capaces de comunicarse para alertar del peligro a otras, incluso si viven a kilómetros de distancia. También producen sustancias específicas para provocar algunos efectos en el cerebro de los insectos; por ejemplo, que las recuerden para polinizarlas.

Nosotros, que estamos acostumbrados a pensar los sentidos sólo en el universo de los nuestros (olfato, gusto, vista…), quizá ignoramos que existen sentidos inefables e inalcanzables para nuestra especie en el mundo de las plantas.

Stefano Mancuso, fundador y director del Laboratorio Internacional de Neurobiología Vegetal, en una entrevista para La Vanguardia, nos recuerda esto.

Según este investigador las plantas tienen 15 sentidos más que nosotros, pues tienen capacidades suprasensoriales en comparación con las nuestras. Pueden percibir los cambios eléctricos, el campo magnético, el gradiente químico, la presencia de patógenos… También perciben las gradaciones de la luz y las vibraciones sonoras, las moléculas químicas, e incluso tienen tacto: “basta ver en cámara rápida cómo palpa una planta trepadora”.

Sus capacidades van aún más allá. Mancuso explica cómo es que envían mensajes de peligro:

Si un insecto le está comiendo las hojas, la planta produce al instante determinadas moléculas que se difunden kilómetros y que avisan que hay un ataque en curso.

¿Tienen, además, empatía?

Mancuso recuerda un impactante estudio hecho en Canadá, en el que: “Se aisló a un gran abeto del acceso al agua, y los abetos de alrededor le pasaron sus nutrientes durante años para que no muriera”.

Todo lo anterior  hace que las plantas sean capaces de percibir dimensiones a las que nosotros no tenemos acceso, muchas intangibles, que llevan quizá mensajes mucho más profundos, a los que somos ajenos, ignorantes desde nuestros limitados cinco sentidos.



5 plantas medicinales para cultivar en casa

En caso de iniciar en este arte de la naturaleza, puedes empezar a cultivar algunas de las siguientes plantas medicinales

En los últimos años, el movimiento de los huertos urbanos ha revolucionado la concepción tanto de la economía como del medio ambiente. Este nuevo estilo de vida da una esperanza que satisface las necesidades homeostáticas del planeta, de los agricultores locales y los consumidores.

La nueva costumbre de los huertos urbanos permite encontrar un sinfín de beneficios; como por ejemplo, la reducción del uso de tóxicos que afectan tanto al suelo como a los productos que se consumen. Incluyendo en la cosecha de plantas medicinales.

La herbolaria es fácil de practicar contando con la información adecuada sobre sus usos y beneficios. Por lo que, en caso de iniciar en este arte de la naturaleza, puedes empezar a cultivar algunas de las siguientes plantas medicinales:

Aloe Vera. Ayuda a reducir las quemaduras, heridas, cortes, cicatrices, picores por intoxicación, picaduras de insectos, acné, eccemas, úlceras, entre otros.

Albahaca. Destruye bacterias que causan bronquitis, catarros y algunos problemas digestivos. Además, ayuda a reducir flatulencias, gases y dolores estomacales. Es un regulador del sistema nervioso.

Tomillo. Cuenta con propiedades antisépticas y tranquilizantes.

Bálsamo de limón. Ayuda a reducir desde la fatiga hasta el resfriado. Además, ayuda a reducir las dolencias gastrointestinales, como indigestión y flatulencias. Reduce la tensión muscular y los síntomas de algunos trastornos emocionales (como ansiedad, depresión, angustia, entre otros). Es antibacterial.

Menta. Es tónica, estimulante y estomacal. Cura irritaciones cutáneas y resfriados, dolores de cabeza y de muelas. Es ideal para tratar el insomnio, así como las picaduras de insectos.