Top: los 20 alimentos más saludables

¿Quieres alimentarte sanamente? Revisa esta lista de las frutas, verduras, granos y especies que contienen más vitaminas y nutrientes.

Esta lista de frutas, verduras y granos fueron elegidos por sus propiedades y nutrientes. Huffington Post preguntó a médicos y nutriólogos cuáles eran los alimentos más completos para el ser humano y estas fueron las respuestas.

 

Albaricoque/Chabacano

Esta fruta está llena de potasio, fibra, vitaminas A y C, beta carotenos y licopeno  (pigmentos vegetales que aportan los colores rojos y naranjas a las frutas y verduras y que pueden ayudar al sistema inmune y a la piel). Gracias a sus niveles de vitamina E, también pueden ayudar a disminuir el riesgo de contraer cáncer, de acuerdo a algunos estudios.

Espárragos

Los espárragos están llenos de vitamina A, B6, C y E, hierro, potasio, calcio, magnesio, cromo y fibra. Además sólo 140 gramos de este vegetal contienen el 60% del nivel diario recomendado de ácido fólico.

Bananas

Los plátanos son una excelente fuente de potasio (buena para la presión sanguínea y para los músculos), de fibra y vitaminas C y B6 (buena para regular el azúcar en la sangre).

Por esto, los plátanos son un excelente alimento para recuperarse del ejercicio.

Albahaca

La hierba que da sabor a la comida italiana y tailandesa puede ayudar a calmar la ansiedad, es anti-inflamatoria, analgésica y antioxidante. Incluso, aplicada en la piel ayuda a combatir a las bacterias que causan granos.

Pimienta negra

A la pimienta se le ha relacionado con beneficios como: combatir las bacterias, ayudar al sistema digestivo y regular la producción de células de grasa.

Arroz negro

El arroz no refinado está lleno de hierro, fibra, vitamina E y antioxidantes.

Zanahorias

Una sola taza de zanahorias contiene 400% de la recomendación diaria de vitamina A (por eso es famosa para ayudar a la vista). Además es una gran fuente de fibra, potasio y vitaminas C y K y beta carotenos (que pueden ayudar al sistema inmune y a la piel).

 

Chiles

La capsaicina es el componente responsable del picor del chile, y dentro de sus propiedades puede ayudar a combatir la diabetes, el cáncer y a favorecer la pérdida de peso, de acuerdo con WebMD.

Frutas Cítricas

Las naranjas, limones, limas, mandarinas están llenas de vitamina C, pero también contienen mucha fibra, lo que te provoca sentirte lleno por más tiempo.

Ajo

Tal vez apesta, pero es cierto que contiene antioxidantes que protegen contra el cáncer de mama, próstata y colon. Además ayuda al sistema inmune porque combate virus y bacterias.

 

Para ver la lista completa sigue este enlace.



9 razones por las que deberías cambiar la dieta según tu genética

La nutrigenética es una rama que permite comprender cómo responde una persona a sus diferentes nutrientes en función de sus variaciones genéticas.

Aunque todas las personas somos genéticamente similares, existen algunas variaciones genéticas –polimorfismo– que provocan que el metabolismo reaccione de una manera diferente a otra frente a los alimentos. 

De manera que dependiendo de nuestros gentes, la dieta que consumamos afectará más –o menos– nuestra salud, facilitando el riesgo de contraer enfermedades como gastritis, colitis, dolores de cabeza, dermatitis, flujo nasal excesivo, inhabilidad para bajar de peso, cansancio, etcétera. Inclusive hasta se puede alterar la manera en que se metaboliza o se elimina un nutriente en concreto. 

La nutrigenética es una rama que permite comprender cómo responde una persona a sus diferentes nutrientes en función de sus variaciones genéticas. De acuerdo con sus investigaciones, el cuerpo comienza a sufrir de algunos síntomas en caso de que haya una alergia genética ante algunos alimentos. Te los compartimos: 

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Acné. Este tipo de reacciones se debe a que el cuerpo está expulsando toxinas que el hígado ya no puede soportar. 

Ganar peso. Debido a la acumulación de toxinas en el cuerpo, el mismo incrementa la producción de células grasas y retención de agua para así diluir las toxinas de los órganos internos. El estrés emocional también puede desencadenar este efecto. 

Celulitis. Es una acumulación de toxinas en las células grasas, basada en un estilo de vida sedentaria de muchos años. 

Dolor de cabeza. La mayoría de los dolores de cabeza son realmente reflejos de síndromes asociados con la inflamación intestinal a causa de comida tóxica, alcohol, medicamentos, estrés y alergias alimenticias. El intestino y el cerebro están conectados, por lo que el sistema digestivo está bajo mucho estrés, el dolor de cabeza suele ser una consecuencia segura. 

Reflujo o ardor en el pecho. Cuando el cuerpo no recibe un alimento óptimo para su digestión, tiende a expulsarlo de alguna manera. Aún si es regresarlo, de alguna manera, por el esófago causando gastritis, reflujo o ardor. 

Diarrea. Cuando el cuerpo está envenenado por alguna toxina, se defiende mediante la diarrea –para remover más rápido aquello que le hace daño–. 

Constipación. Cuando la comida es tóxica, el cuerpo activa el sistema de defensa que incluye la interrupción de la digestión por toxicidad. Esto puede provocar que la comida se quede acumulada en el tracto digestivo, liberándose en diarrea. 

Fatiga. El cuerpo no puede conseguir energía de toxinas pues no proveen energía. 

Adicciones. Ante la ausencia de energía, las personas suelen conseguir bebidas que aumenten un poco la vitalidad: café, cigarros, azúcar, narcóticos, alcohol, etcétera.