Para 2030, 100 millones de personas podrían morir por el cambio climático

El cambio climático ya contribuye a 400,000 muertes cada año. Para el final de la próxima década estos números se incrementarán, por lo que se pronostica que para 2030 habrá cobrado las vidas de 100 millones.

Un nuevo reporte de DARA, una organización no gubernamental de España, pronostica que el cambio climático acumulado hasta 2030 podría provocar la muerte de 100 millones.

El cambio climático ya cobra la vida de 400,000 personas cada año en promedio, principalmente por la falta de alimentos o por enfermedades relacionadas a los contaminantes del aire y al calor. Tan solo en Estados Unidos se han contado 220 muertes por causa del clima extremo.

Para el final de la próxima década, estos números se incrementarán sustancialmente. El mayor impacto será en países en desarrollo y en los sectores más pobres. Además, quienes resultan más perjudicados son los niños o personas de la tercera edad.

[Alternet]



Paz ambiental: el papel del conflicto humano en la crisis ambiental del siglo XXI

Pareciera que la solución última y a largo plazo de los problemas ambientales no está en la tecnología… Se encuentra en la cadena de interacciones y anhelos humanos.

* por: César Toledo Suárez

 

¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?

Dejemos al menos flores

Dejemos al menos cantos.

Nezahualcóyotl

 

Cuando hablamos de los temas ambientales, solemos abarcar las causas, las consecuencias y las soluciones a partir de un punto de vista mecanicista, en el que pareciera que de apretar un par de botones, ajustar las tuercas y activar algunas válvulas, los problemas podrían solucionarse y podemos dar vuelta de página.

Digamos, por ejemplo, que el día de mañana las grandes marcas de producción automovilística tuvieran una epifanía y decidieran parar por completo su producción con la intención de reducir su impacto en el devenir del cambio climático. ¿Cuánto tiempo pasaría para que surgieran competencias que –aprovechando la falta de adversarios– decidieran comenzar su propia empresa? ¿Cuánto tiempo pasaría para que surgieran nuevas formas de la ambición humana?

Asimismo, podemos hablar de las riñas entre grupos de activismo ambientalista que, sobrepasados por sus diferencias y embriagados por la sed de victoria, compiten unos con otros para tener la palomita de la aprobación social, y en esta búsqueda pierden de vista su común objetivo de apaciguar la lacerante realidad de la desidia y la indiferencia ecológica. ¿Cuánto tiempo y energía pueden perder con el solo motivo de vencer a su adversario, olvidando su propósito original? ¿Cuántas personas quedan desencantadas de su redundante y desesperanzadora actuación, perdiendo la motivación que podían haber tenido para ser parte del cambio?

Pareciera entonces que la verdadera sustentabilidad, la solución última y a largo plazo de los problemas ambientales, no está en la tecnología, ni en las enzimas, ni en las campañas de reciclaje, ni en la mejora de los productos agroquímicos, ni en las bicicletas, ni en la mejora del transporte público, y ni siquiera en la dieta de las personas. Pase lo que pase, el verdadero conflicto, la verdadera crisis ambiental, el verdadero río contaminado, se encuentra en la cadena de interacciones y anhelos humanos que informan la médula de nuestras acciones diarias. Por lo tanto, la verdadera solución a largo plazo encuentra indispensablemente raíz en un cambio de la conciencia humana. 

Esto no implica que deban parar las campañas de reciclaje y los esfuerzos por mejorar la tecnología. Sin embargo, sí implica que cualquier esfuerzo de mejora de las condiciones de crisis ambiental está destinado al fracaso si no está sustentado por un proceso de evolución cognitiva y psicológica del ser humano. Al cauce del río al final de los tiempos no le afecta ni nuestra intervención ni nuestra indiferencia, la pregunta que debemos hacernos en realidad es: ¿cuál es la calidad de vida que queremos tener viviendo a orillas del río?

Eco Maxei
Autor: Eco Maxei
Eco Maxei Querétaro AC es una organización sin fines de lucro cuya misión es fomentar la coexistencia armónica entre las personas y con la naturaleza. Somos una organización multidisciplinaria, fundada e integrada por jóvenes agentes de cambio desde 2014.


¿El aire de tu casa está contaminado? Te decimos cómo evitar que ocurra esto

El aire de tu casa u oficina podría estar contaminado. Te decimos qué hacer para evitar esto.

Cada día somos más conscientes de los problemas que suceden en nuestro entorno, y también de lo que tenemos que hacer para evitarlos. Procuramos reciclar, evitamos el plástico de un solo uso y tenemos cuidado de no dejar ningún residuo de nuestro paso por el planeta. Pese a esto, hay un factor que tal vez no estemos considerando: el aire contaminado en espacios interiores. Pasamos una gran cantidad de tiempo en lugares cerrados, por lo que debemos poner especial cuidado en mantener limpio el aire de nuestras casas y oficinas.

Pero, ¿cómo saber si el aire de tu casa está contaminado? El primer paso es conocer los factores que podrían estar viciando el ambiente de estos espacios interiores, pero sobre todo, aprender a evitarlos. Es de suma importancia que dediques un tiempo a considerar esta información, ya que el aire contaminado acarrea peligros para la salud a largo plazo.

 

Estos son 5 consejos para evitar el aire contaminado en tu casa u oficina:

1. Evita los compuestos orgánicos volátiles

Los compuestos orgánicos volátiles, también conocidos como COV, son agentes que se desprenden de los muebles, las sábanas, las fragancias e incluso los limpiadores que utilizas para hacer el aseo. Las altas concentraciones de COV tienen efectos nocivos en la salud física. Si constantemente presentas irritación en los ojos o la garganta, o fuertes dolores de cabeza, ello podría estar relacionado con estos compuestos, como se indica en este estudio.

¿Cómo evitarlos? La solución es sencilla. Basta con prestar atención a qué clase de productos compras y evitar aquellos que contengan acetona, formaldehído y benceno. Revisa bien los ingredientes en las etiquetas antes de comprar. Si es inevitable que adquieras un producto con estos químicos, una manera de resolverlo es guardarlo en un espacio abierto, como tu jardín. Además, asegúrate de ventilar bien el área en donde vayas a usarlos.

 

2. Cuídate del polvo y los ácaros

Si te la vives estornudando o tosiendo, lo más probable es que tu casa necesite de un buen aseo. El polvo es un componente que, cuando se acumula, se convierte en el hábitat perfecto para los ácaros. Estos seres son tan pequeños que sólo pueden verse a través de un microscopio, pero seguramente son los principales responsables de tus alergias. Viven en ambientes húmedos y cálidos, por lo que regular la temperatura de tu hogar y mantenerla libre de polvo es la mejor forma de evitar que se acumulen. 

 

3. Vigila los niveles de dióxido de carbono en el aire

Sabes perfectamente lo que es el dióxido de carbono, en especial si vives en una ciudad grande. Este compuesto completamente natural es el responsable de la contaminación del aire cuando se acumula en grandes cantidades. Hay momentos en que las contingencias ambientales nos impiden salir de nuestras casas, todo para evitar respirarlo, pero, ¿cómo asegurarse de que no esté dentro de tu casa?

Debido a que el dióxido de carbono es incoloro e inodoro, es imposible medirlo a simple vista. Cuando sepas que la calidad del aire al exterior de tu casa u oficina es mala, lo mejor es mantener las puertas y ventanas cerradas para evitar entrar en contacto con él. Si el ambiente en donde vives tiene una baja contaminación del aire, la solución es la inversa: mantén tu hogar muy bien ventilado siempre. 

 

4. Ajusta la temperatura

La temperatura tiene mucho que ver con la calidad del aire, y esto se explica por lo que mencionamos en el punto anterior. Los ácaros prefieren hábitats húmedos y los químicos en los productos que utilizas se liberan más rápido cuando el ambiente es más caluroso. Si vives en un lugar con temperaturas altas, es buena idea ventilarlo tan seguido como sea posible o invertir en un aire acondicionado.

 

5. Elimina la humedad

De la misma manera en que la temperatura afecta el aire que respiras, la humedad también es un factor perjudicial. Cuando los niveles de humedad se acumulan, hay más probabilidades de que se desarrolle moho y hongos, sobre todo en los sitios más oscuros de tu hogar.  Además, la humedad también es la culpable de que haya un olor desagradable en la ropa que guardas en tu armario o la que sacas de la lavadora.

La mejor manera de reducirla lo más posible es comprar un deshumidificador, un aparato que reduce los niveles de humedad en el ambiente.