Las nutrias podrían contribuir a frenar el calentamiento global

Cuando se habla de medidas para combatir el calentamiento global, generalmente se asocian aquellas en las que el hombre está involucrado en su totalidad, pero un grupo de científicos de la Universidad de California han hallado que la nutria puede contribuir significativamente a la lucha contra este fenómeno.

Investigadores de la Universidad de California, Santa Cruz, han descubierto que las nutrias podrían jugar un papel fundamental  en la lucha contra el calentamiento global.

Según los científicos, la nutria es capaz de exterminar erizos de mar que se alimentan de los enormes bosques acuáticos de kelp, un alga que es capaz de absorber hasta 12 veces la cantidad de CO2 respecto a su actual capacidad.

Según el profesor Chris Wilmers, “Este descubrimiento muestra que los animales son una gran influencia en el ciclo del carbono”. Además, agregó que estos descubrimientos datan desde hace 40 años.

En un inicio se comparó la densidad del agua con algas marinas vs el agua con pocas algas. El resultado fue revelador: aquellas aguas donde habitaban nutrias, la densidad fue menor. Además, las regiones que cuentan con una gran población de  estos mamíferos, los erizos de mar suelen ser más escasos.

Lo relevante del estudio radica en que ningún método para combatir el calentamiento global incluye animales. “Si los ecologistas tuviesen un conocimiento más profundo sobre el tema, seguramente todos los recursos existentes  se utilizarían en su totalidad”.

[INHABITAT]



El oasis convertido en desierto: imágenes de un mundo post calentamiento global (📸)

En “Forgotten Dried Land”, el fotógrafo Mohammad Baghal Asghari documenta la sequía que ha devastado los campos de Irán durante los últimos 30 años.

Los últimos 30 años han sido terribles para los pobladores de la provincia de Kermán, en Irán. Una región que alguna vez fue rica gracias al cultivo de palma y donde el agua no había escaseado, se convirtió poco a poco en un desierto debido a la escasez de agua y malas prácticas de cultivo.

 

El fotógrafo Mohammad Baghal Asghari realizó esta serie titulada Forgotten Dried Land (La tierra seca olvidada) para documentar la vida de los pobladores de Kermán, la cual puede leerse como una escalofriante profecía de un mundo cada vez más caliente.

Varias son las razones de la ruina de Kermán: la sequía fue provocada por una falta de lluvia extrema, lo que secó los pozos y acabó con los cultivos de palma y pistache; los granjeros utilizaron químicos en los cultivos, lo cual agravó la erosión de la tierra y no se logró recuperar la producción ni las exportaciones del pasado, además de que la ganadería se hizo insostenible. Desde entonces, más de 20,000 hectáreas de cultivo se han convertido en desierto.

El calentamiento global solamente aceleró las duras condiciones de sus pobladores, muchos de los cuales han intentado hacer tomas de agua ilegales, lo que está penado por el gobierno iraní. Ante esto, la ONU ha declarado a Irán como una zona de “escasez de agua”.