¿La lata de tu soda es peor que el líquido contenido? Los peligros del bisfenol-A

Si pensabas que tu refresco light era una opción sana para tu cuerpo, investigadores han encontrado que los BPA’s contenidos en la lata de aluminio pueden ser más perjudiciales que el propio líquido.

Desde la década de los 60, los fabricantes han utilizado el químico bisfenol-A (BPA) en plásticos y envases de alimentos, pero recientemente los científicos han comenzado investigaciones sobre este compuesto y sus daños a la salud que, evidentemente, son motivo de preocupación.

A partir del 2006, una serie de estudios, en su mayoría hechos con ratones, han demostrado que el químico bisfenol-A (BPA) podría actuar como un disruptor endócrino (limitando el estrógeno), causando problemas  durante el desarrollo y afectando potencialmente el sistema reproductivo y, con ello, problemas de fertilidad. Además, la FDA reportó que el compuesto representa un riesgo especialmente para los fetos, lo bebés y lo niños, por lo que en julio de este año, prohibió el uso de BPA’s en los biberones, envases de alimento ara recién nacidos y otros materiales de embalaje.

Otro efecto negativo que se le atribuye a este químico es la obesidad. Durante un estudio, investigadores de la Universidad de Nueva York analizaron muestras de orina de casi 30 mil niños y adolescentes de todo los Estados Unidos. Aquellos que padecen obesidad, resultaron con niveles mucho más altos de BPA.

“Esta es la primera relación de un producto químico con la obesidad infantil”, dijo Leonardo Trasande, investigador encargado de estudiar la relación entre los factores ambientales y las enfermedades infantiles.

La gran mayoría de los BPA`s de nuestro cuerpo, provienen de la ingesta de alimentos y agua contaminada. El químico se utiliza conmunmente como una barrera interna en el envasado de alimentos, de modo que el producto, ya sea sólido o líquido, no entre en contacto directamente con el empaque, ya sea de plástico o metal. Esto no es lo único, ya que cuando estos envases se lavan o calientan liberan químicos potencialmente dañinos; en cuestión de números, en el 93% de la población estadounidense, los  BPA’s estuvieron presentes.

Los investigadores señalan que la mayoría de este compuesto proviene de latas de aluminio de refresco. Sin embargo, existe también, para los adultos, un riesgo terrible: los científicos han descubierto que los BPA’s pueden alterar diversos mecanismo metabólicos, haciendo que las personas aumenten de peso.

Otras investigaciones señalan que existe una relación entre las personas con diabetes, males hepáticos y enfermedades cardiovasculares: todas tienen altos niveles de BPA en el cuerpo.

Cuando vayas a tomar una soda, piénsalo dos veces, ya que probablemente la lata que tienes entre tus manos contiene altos niveles de este químico.

[Smithsonian]



Por qué el color favorito de la tecnología nos está haciendo sentir a todos miserables

La luz azul de las pantallas táctiles modernas produce muchos problemas para la salud. Puede contribuir al cáncer, la diabetes, las enfermedades cardíacas y la obesidad.

La pantalla predeterminada para nuestros iPhones y Androids opera a lo largo del espectro azul, al igual que nuestras computadoras portátiles. Los autos nuevos, especialmente aquellos que como Tesla aspiran a ser “futuristas”, vienen con pantallas de tablero iluminadas en azul, al igual que nuestros electrodomésticos “inteligentes”, televisores, consolas de videojuegos, relojes y… la lista continúa.

Sin embargo, desde el punto de vista de la salud, esa luz azul está llena de problemas. Según un artículo de Harvard Health, dicha luz pone al reloj biológico del cuerpo, el ritmo circadiano, fuera de control. Y peor aún: las investigaciones muestran que puede contribuir al desarrollo de cáncer, diabetes, enfermedades cardíacas y obesidad.

efectos-negativos-salud-luz-azul-tecnologia victoria-heath-597279-unsplash

El efecto nocivo de la luz azul

Las longitudes de onda azules, que son beneficiosas durante las horas del día porque aumentan la atención, los tiempos de reacción y el estado de ánimo, parecen ser las más perjudiciales durante la noche.

La luz azul inhibe la producción de melatonina, la hormona que regula nuestros ciclos de sueño. Un estudio de Harvard sugiere que hay una posible conexión entre esto y el desarrollo de diabetes u obesidad.

En el estudio mencionado, los investigadores colocaron a 10 personas en un horario que gradualmente cambió sus ritmos circadianos. Sus niveles de azúcar en la sangre aumentaron, lo cual les provocó un estado prediabético, y los niveles de leptina, una hormona que hace que las personas se sientan llenas después de comer, disminuyeron.

Y es que, según señala Stephen Lockley (un investigador del sueño de Harvard), incluso la luz tenue puede interferir con el ritmo circadiano de un individuo y la secreción de melatonina.

La luz de noche es parte de la razón por la cual muchas personas no duermen lo suficiente, dice Lockley, y los investigadores han relacionado el sueño corto con un mayor riesgo de depresión, así como de problemas cardiovasculares.

Además, los investigadores de Harvard realizaron un experimento en el que compararon los efectos de 6.5 horas de exposición a la luz azul frente a la exposición a la luz verde de brillo comparable, y descubrieron que la luz azul suprimía la producción de melatonina durante aproximadamente el doble de tiempo que la luz verde y modificaba doblemente los ritmos circadianos (3 horas, en comparación con 1.5 horas).

efectos-negativos-salud-luz-azul-tecnologia Person_looking_at_smartphone_in_the_dark_(2)

La luz azul presente hasta en los focos ahorradores

Si la luz azul tiene efectos adversos sobre la salud, entonces las preocupaciones ambientales y la búsqueda de una iluminación que ahorre energía podrían estar en desacuerdo con la salud personal.

Los focos fluorescentes compactos y las luces LED son mucho más eficientes energéticamente que los antiguos focos incandescentes con los que crecimos, pero tienden a producir más luz azul.

La física de las luces fluorescentes no se puede cambiar, pero los recubrimientos dentro de las bombillas pueden estar hechos de modo que produzcan una luz más cálida y menos azul.

 

Lo que puedes hacer

  • Usa luces rojas tenues para luces nocturnas. La luz roja es la que menos modifica el ritmo circadiano e inhibe la producción de melatonina.
  • Evita mirar pantallas brillantes de 2 a 3 horas antes de acostarte.
  • Si trabajas en un turno de noche o utlizas muchos dispositivos electrónicos por la noche, considera usar anteojos con bloqueo azul o instalar una aplicación que filtre la longitud de onda azul o verde.
  • Exponte a mucha luz brillante durante el día, lo cual aumentará tu capacidad para dormir por la noche, así como tu humor y estado de alerta a lo largo de la jornada.


Descubre cómo eliminar residuos de BPA en el agua que bebes

Para realizar el método sólo basta con agrupar una serie de catalizadores llamados TAML activadores y peróxido de hidrógeno.

Bisfenol A, también conocido como BPA, es un contaminante tóxico que suele encontrarse en el plástico, tales como en las botellas de agua, contenedores de comida, etcétera. Se encuentra fuertemente relacionado con enfermedades como cáncer, deformaciones, así como con  un impacto significativo en el desarrollo embrionario de las células cerebrales, las cuales controlan los genes reproductivos de la vida.

Si bien una manera de reducir el impacto del BPA en el cuerpo es reducir el consumo del plástico, actualmente investigadores de Carnegie Mellon University, en Pennsylvania –EE.UU.–, han desarrollado un catalizador químico que puede eliminar efectivamente las moléculas de BPA que habitan en el agua en tan sólo 30 minutos. Se trata de un método económico, efectivo y saludable que retira hasta un 90 por ciento los restos de BPA en el agua. En palabras de uno de los investigadores, Terrence Collins, “Hemos resuelto un problema de investigación equivalente a más de miles de millones de dólares. Este tratamiento lo puede hacer cualquiera, en cualquier lugar y con cualquier cantidad de agua.”

Para realizar el método sólo basta con agrupar una serie de catalizadores llamados TAML activadores y peróxido de hidrógeno. La idea es que los TAML activadores funjan como enzimas para acelerar la reacción química, de modo que al comibar el peróxido de hidrógeno en agua pH-neutral, el BPA se amalgama de tal manera que puede ser fácilmente filtrado y sacado. 

Este método pretender resolver de manera económica y asequible un problema que ha costado millones de dólares en gastos de salud pública como en reducción de contaminantes en los recursos naturales del planeta. Sin embargo, sigue siendo igual de recomendable disminuir el consumo de botellas, envases y bolsas de plástico y reemplazarlo por alternativas ecosustentables.