Hazlo tú mismo: Crea un horno solar hecho de barro

¿Alguna vez haz pensado en preparar tus alimentos sin utilizar fuego ni electricidad?

¿Alguna vez haz pensado en preparar tus alimentos sin utilizar fuego ni electricidad?

Hay quienes no comen nada que haya pasado por alguna de estas dos fuentes de energía (los crudívoros o rawists), en ocasiones por motivos que se cruzan con algunos preceptos religiosos. Otros simplemente podrían pensar que en el sol hay energía suficiente —y desaprovechada— que bien podría destinarse a la cocción de los aliementos.

Sea como fuere, compartimos una forma de cocinar con la ayuda de la luz solar y el barro, construyendo un práctico y lindo horno.

Paso 1

Excavación.

Paso 2

Construye una base con piedras y cemento.

Paso 3

Una vez que se haya secado la base coloca una masa de barro y paja.

Paso 4

La base de barro y paja se hizo con hormiguero convencional y se compacto con los pies.

Paso 5

Levanta los muros del horno con la mezcla de paja y tierra con una medida de 70 x 110 x 80 cm

Paso 6

Colocación del marco de madera a unos 20 cm.

Paso 7

Coloca una especie de anchos de fierro en el marco de madera para que se sujete a los muros del horno.

Paso 8

Instala el marco de madera

Paso 9

Con el barro que te sobro alisa las paredes del horno y el interior.

Paso 10

En la parte superior de tu horno donde cocinaras coloca un aislamiento con aglomerado de corcho.

Paso 11

Una vez colocado el corcho pon el acabado del interior con aluminio reciclado de imprenta.

Paso 12

Coloca una tapa de cristal óptico

Paso 13

Al terminar el horno de barro este puede llegar a alcanzar una temperatura de 100° centígrados y con un reflector externo se logran los 120° grados.

Enlace al PDF original, en solarcooking.org



Oficialmente, ya se están cultivando insectos para alimentación en países desarrollados

Granjas pequeñas que crecen y abastecen de insectos a restaurantes de la zona.

Foto: Karen Bleier/AFP

En algunas partes del mundo la ingesta de insectos ha sido milenaria, parte ineludible de la gastronomía local (se calcula que actualmente hasta 2 mil millones de personas los consumen). Una delicia que, sin embargo, en otras partes del mundo pareciera una aberración. Aún así, las propiedades proteínicas de los insectos podrían ser el argumento base para asegurar una dieta balanceada en un futuro sin implicaciones tan devastadores para el medio ambiente.

Lo que antes sonaba terrorífico para muchos pinta para ser una realidad. Los insectos podrían ser el alimento del futuro. Lo anterior se confirma cuando aparecen cada vez más establecimientos que hacen su propia granja de insectos para integrarlos en sus menús. Lo que habría sido considerado hace unos años como un negocio destinado a la agonía ha probado ser una alternativa con un mercado en crecimiento.

Uno de estos casos sucede en Colorado, a unas pocas millas de Denver, en la granja conocida como Rocky Mountain Micro Ranch fundada por Wendy Lu McGill.

Las vacas necesitan 22 mil veces más cantidad de agua para proveer de la misma cantidad de carne que los insectos, dice Lu McGill.

Si consideramos que el consumo de carne implica el 70% de las emisiones de carbono que arrojamos a la atmósfera, encontramos que este es, presumiblemente, el principal problema medioambiental que enfrentamos, mayor que el uso de los automóviles.

Así, el cultivo de insectos podría ser una alternativa, que, de hecho, está probando sus crecimiento. ¿Quién habría imaginado hace unos años una granja estadounidense que abastecería de insectos a restaurantes de hamburguesas?

[Psmag]