Este robot podría dar un giro al mundo de la agricultura y sustituir para siempre a los herbicidas

Para los agricultores, retirar la maleza de una plantación o granja es realmente un duro trabajo en el que hay que recurrir a varios productos químicos, pero pronto alguien más lo hará por nosotros: los robots.

La remoción de maleza es una tarea exasperante que hasta el agricultor más experimentado huye cuando hay que realizarla, pero a medida que la tecnología avanza, las granjas y campos fértiles se van actualizando.

Blue River Technology anunció la semana pasada que recaudó $3.1 millones de dólares para financiar la comercialización de un  robot que sustituya el uso de pesticidas por tecnología automatizada.

El robot se encarga de quitar la maleza sin dañar las plantas sanas. Ha sido probado en Salinas Valley, California. Por ahora su uso está limitado a campos de lechuga, pero Blue River está desarrollando nuevos algoritmos que le permitan al robot operar en varios tipos de sembradíos.

“Con el aumento de la población mundial, la demanda de alimento crecerá, por lo que producir más comida será todo un reto. La solución que Blue Riber propone so sólo será más rentable, sino que reducirá significativamente el uso de herbicidas”, dijo Vinod Khosla, patrocinador del proyecto.

[FASTCOEXIST]



Un máximo aprovechamiento de la tierra: una agricultura más sustentable, rentable y cooperativa

Farmstacker, un programa que busca repensar la manera en la que los agricultores utilizan su tierra para que los espacios vacíos sean aprovechados por otros.

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Para muchas personas no existe un sueño más grande y a la vez inalcanzable, que dejar la ciudad atrás, mudarse al campo y ser autosuficientes lejos del caos urbano. Para muchos, el sueño es prácticamente imposible ya que dejar todo atrás y empezar un negocio potencialmente poco rentable, que además requiere una enorme inversión inicial parece ilógico, más aún para personas jóvenes que no lo ven como un plan de retiro sino una nueva forma de vida. Afortunadamente, Farmstacker,  les brinda una solución a todos esos soñadores.

El programa, ganador del último concurso de Hack//Meat, en Estados Unidos busca reinventar la manera en la que se utiliza la tierra de granjas ya establecidas. Para hacer esto, los creadores detrás del concepto, proponen rentar —a precios accesibles—espacios en granjas que no son utilizados, para que así agricultores jóvenes puedan establecer su propio negocio en ellas.

La idea es muy sencilla y hasta obvia. Los creadores buscan entablar relaciones de intercambio entre agricultores/criadores con granjas grandes o espacios vacantes, y agricultores que están incursionando en el negocio.

La primera etapa del programa es airbnbeef, que se dedica a aprovechar recursos ya existentes (espacios de tierra vacantes) y así crear ingresos para los agricultores/criadores. La segunda, eFarmony (llamada así por el sitio de citas en línea, eHarmony), busca poner en contacto a agricultores jóvenes con granjas compatibles para que así puedan empezar su negocio con una inversión pequeña. La tercera y última etapa Landing Club, conecta a los agricultores con posibles inversionistas para darles el capital de arranque. Un ejemplo de este modelo es la pequeña granja avícola de uno de los fundadores, Kevin Watt, quien renta un espacio en un rancho ganadero en California. Según él, su negocio fue favorable desde el primer día ya que nunca tuvo que invertir fuertes cantidades en tierra. Además el dueño del rancho está feliz ya que las gallinas fertilizan la tierra.

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Mientras que Farmstacker sigue en la etapa de planeación y aún deben encontrar a los agricultores/criadores que quieran participar, la idea es trascendente y tiene el potencial de cambiar la manera en la que funcionan las granjas, el cultivo y la cría de animales al igual que nuestra sociedad. Aunque el proyecto se llevará a cabo en Estados Unidos, la idea es realmente universal, y ya que se trata de aprovechar al máximo la tierra, en términos económicos y prácticos, todos ganan. Y es que la solución es tan sencilla que cualquiera, en cualquier país puede practicarla.Con un poco de suerte (y sentido común) el mundo entero adoptará este sistema que además de ser sustentable es rentable y socialmente responsable.

[Fast Co.Exist]



5 costos ocultos de la agricultura industrial

El campo no puede ser tratado como una fábrica. Aquí te damos algunas prácticas que ponen en riesgo la seguridad alimentaria a nivel mundial.

agricultura-1El auge de los métodos industriales en agricultura ocurrió durante la Segunda Guerra Mundial, cuando las necesidades alimentarias de la población necesitaban ser atendidas con más eficiencia y urgencia que nunca. Sin embargo, administrar el campo como una fábrica no siempre tiene los resultados esperados.

En 1940, Estados Unidos producía 2.3 calorías de comida por cada caloría de combustible fósil utilizado. Luego, con la adopción de pesticidas (que permitía, teóricamente, controlar los costos explotando a mayor escala la tierra) se producía 1 caloría de comida por cada 10 calorías de combustible fósil utilizado, un procedimiento 23 veces menos eficiente, que sin embargo sigue utilizándose actualmente.

5 costos ocultos de la dependencia química en la agricultura

Tierra y agua

La agricultura industrial utiliza el 70% del agua dulce del planeta. Este medio de producción, solamente en Estados Unidos, provoca casi el 75% de los problemas de calidad del agua en los ríos y mantos freáticos.

Resiliencia y seguridad alimentaria

Al no contar con reservas de cultivos y permitir que la seguridad alimentaria sea una variable más de la especulación financiera, miles de personas pasan hambre y los granjeros a pequeña escala se quedan sin oportunidades de competir contra los grandes productores.

Cambio climático

Un viejo conocido. El actual sistema de producción es responsable de un tercio de las emisiones que provocan el efecto invernadero; también depende completamente de la disponibilidad de combustibles fósiles para la maquinaria y los pesticidas y fertilizantes son también derivados de procesos petroquímicos.

Biodiversidad

La agricultura industrial es la mayor amenaza a la biodiversidad: 7 de cada 10 biólogos creen que el actual colapso de la biodiversidad es una amenaza más grande que el calentamiento global. Especies de abejas, murciélagos, anfibios y otras especies que contribuían a mantener los cultivos libres de plagas están siendo devastados por el uso de pesticidas.

Salud humana

Todos los seres humanos cargamos, en alguna medida, con pesticidas en nuestro cuerpo. Los más expuestos a ellos son nada menos que las comunidades rurales que producen los alimentos. Esto podría explicar el auge en años recientes de enfermedades como el cancer, diabetes, lupus, artritis reumatoide y asma, entre muchas otras.

La agricultura industrial sigue utilizándose por inercia y porque es un gran negocio que mantiene a las compañías productoras de alimentos en el mercado. Pero, contrario a lo que dicen los políticos, no es la única manera de atender la hambruna mundial.

Una visión postindustrial de la agricultura, que pudiera integrar métodos de producción menos dañinos para el ambiente, irá de la mano con el cambio de voluntad política: mientras las bancadas de las corporaciones tengan las manos en las leyes de regulación ambiental; mientras la competitividad y los precios justos no sean una realidad; mientras los granjeros no tengan condiciones adecuadas de vida, nuestra seguridad alimentaria seguirá en peligro.

[Waking Times]