Descubren planta que podría curar el cáncer por completo

La Rosa de la Virgen es una plata nativa de las costas rocosas de la Península Ibérica y se le adjudica valores curativos contra el cáncer.

Científicos de la Universidad de Aston, en Birmingham, junto con médicos del hospital Russells Hal en Dudley, en el Reino Unido han realizado investigaciones en una planta llamada la Rosa de la Virgen a la que se le adjudican valores curativos en contra del cáncer, eliminando por completo las células malignas y dejando intactas las células sanas.

Los especialistas británicos detallan que ahora su tarea principal es determinar definitivamente cuáles son los elementos de la planta que combaten las células cancerosas y averiguar si serán igualmente eficaces en condiciones reales, no en un laboratorio, es decir, en un cuerpo humano.

La Rosa de la Virgen es una planta rastrera con flores de color violera, es nativa de las costas rocosas de la Península Ibérica, en las Islas Canarias, islas Baleares y en países ribereños del Mediterráneo, como Grecia e Italia. En zonas rurales de Paquistán es preparada en té y utilizada como remedio casero contra el cáncer de mama, dando resultados convincentes, según relatan pobladores de esas regiones.

[RT]



Conoce las sustancias cotidianas vinculadas al cáncer de mama

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la incidencia de cáncer de mama va en aumento alrededor del mundo

El cáncer de mama es una de las enfermedades más desgarradoras que una persona puede experimentar, convirtiéndose en la 2a causa de mortalidad entre las mujeres del mundo. Se distingue entre el carcinoma ductal, que comienza en los conductos que llevan la leche desde la mama hasta el pezón y el carcinoma lobulillar, el cual inicia en las partes de las mamas llamadas lobulillos, que producen leche.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la incidencia de cáncer de mama va en aumento alrededor del mundo. Este incremento paulatino se debe a que hay una mayor esperanza de vida, un aumento de urbanización y una mayor adopción de una vida en contacto con tóxicos.

Aunque existen numerosos factores de riesgo, la incidencia del cáncer de mama aumenta según la edad, el sexo, antecedentes familiares, los genes BRCA1 y BRCA2, un ciclo menstrual prematuro (antes de los 12 años) y una menopausia tardía (después de los 55), un parto después de los 30 años, obesidad, radiación y consumo excesivo de alcohol, así como la exposición a ciertas sustancias nocivas. La investigación publicada en la revista Environmental Health Perspectives explica los productos químicos que provocan tumores cancerígenos en las glándulas mamarias de las ratas, los cuales están vinculados con el cáncer de mama en humanos. Estos productos tóxicos pueden provenir en su mayoría del escape de los autos que, además de contaminar el medio ambiente y volverse uno de los principales responsables del calentamiento global, comparten propiedades de otros solventes, del humo del cigarro y otros elementos de combustión toxicológica.

Este estudio realizó una lista con 17 sustancias cancerígenas que provocan alteraciones hormonales (originarias de los tumores mamarios) en los animales, a las cuales varias mujeres se encuentran expuestas a diario, tales como nafta, gasoil (gasóleo o diésel), ignífugos, solventes, corrosivos de pinturas y derivados de desinfectantes usados en el tratamiento de agua potable.

Estos factores de riesgo pueden prevenirse a través de actividades tales como reducir la exposición a las emanaciones de los gases de escape de los vehículos, usar una campana aspirante al cocinar, evitar comprar muebles que contengan espuma de poliuretano, alfombras u otras telas resistentes a las manchas e instalar un filtro de carbono para procesar el agua antes de consumirla, entre otras alternativas.



¿Sabías que el rencor puede contribuir al desarrollo de cáncer?

Las emociones como miedo, tristeza y rencor pueden causar estragos en tu cuerpo si no las liberas

Existen muchos factores que influyen en el proceso necesario para que una enfermedad crónica se desarrolle. Incluso, esta puede gestarse entre unos 25 y 30 años antes de que se haga evidente, según Arturo Panduro Cerda, jefe del Servicio de Biología Molecular en Medicina del Hospital Civil Fray Antonio Alcalde, uno de los hospitales más importantes del occidente de México. 

Los ingredientes que intervienen en el desarrollo de una enfermedad crónica son muchos, como cuestiones genéticas, pero también algunas emociones que vamos dejando que se asienten en la vida diaria como el estrés, las depresiones e incluso el rencor que, según Panduro Cerda, ayudan por ejemplo a que se genere cáncer. 

No hay un gen del resentimiento, pero éste existe, como también el amor. En el desarrollo del cáncer pueden intervenir factores genéticos que se combinan con lo cualitativo como las emociones, entre otros factores. 

“Por ejemplo, en el cáncer de colon existe un gen asociado, y la persona que lo trae puede desarrollar poliposis adenomatosa familiar; el siguiente paso puede ser el cáncer de colon”, explicó Panduro para La Jornada.

Curiosamente, en otras enfermedades como la obesidad también puede influir la ausencia de genes ligados a la liberación de una hormona que avisa que el cuerpo ya se encuentra satisfecho. De esta manera, muchas personas que son obesas lo son porque su cuerpo carece de una especie de semáforo del que los demás sí disfrutan. 

Asimismo está comprobado que los genes interactúan con las emociones y las actitudes, y de esta manera la atmósfera del individuo también puede modificar su información genética. 

Según Lesbia Luzardo-Zschaeck, autora del libro Enfermedad emocional, existen tres emociones que enferman particularmente: el miedo, la rabia y la tristeza. 

Por su parte Julián Hernández, de la Universidad de California, dice que lo mejor que se puede hacer cuando enfrentamos sentimientos como los anteriores es liberarlos compartiéndolos con otros, y por lo tanto desahogarnos y expulsarlos. La meditación también es muy útil. 

No se trata de negar cualquier estímulo emocional difícil, pues la vida puede ser agridulce y esos sentimientos pueden incluso sacar cosas muy buenas de ti; de lo que se trata es de evitar que esos sentimientos se aniden en tu ser por mucho tiempo.