Chara de pecho gris, el ave que realiza funerales

Se cree que los humanos son la única especie que comprende verdaderamente el concepto de muerte, pero nuevos estudios revelan que nuestra especie no es el única que honra a la muerte.

Nuevos estudios en la Universidad de California han concluido que el ave Chara de pecho gris realiza funerales a sus congéneres.

Cuando una de estas aves mira que uno de sus compañeros ha muerto, comienza a cantar, alertando a los demás del suceso. Posteriormente, ya cuando varias de ellas han llegado al sitio de la muerte, las aves rodean el cadáver mientras emiten  la señal de alerta que atrae a más pájaros.

Los investigadores aseguran que además de cumplir una función quizá “espiritual”, esta acción advierte a la especie de posibles depredadores; otro dato que resulta sumamente interesante, es que el Chara  guardó ayuno durante largas horas, ya cuando había comprobado la muerte de su congénere.

Para comprender mejor el fenómeno, los investigadores colocaron Charas  recién fallecidas, muñecos de peluche, piezas de madera e imitaciones de búhos, su principal depredador en el mismo, en una jaula con Charas Papán vivas.

Cuando las aves pensaron que se presentaba una situación de peligro, se reunieron para formar un grupo que posteriormente comenzó a emitir sonidos, alertando a las demás de la invasión. Una vez que todos estaban en el mismo sitio, los cadáveres expuestos nunca fueron picoteados por las aves, como una señal de “respeto” hacia su muerte.

Los resultados mostraron que para estas aves, la presencia de un cadáver es un motivo para alertar a las demás de los posibles depredadores.

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¿La respuesta a problemas ambientales y emocionales? Reconecta con la naturaleza

La manera en que vivimos en muchas urbes, completamente aislados entre muros de cemento y practicando hábitos insustentables, no sólo es dañina para el medio ambiente sino que también afecta nuestra salud mental y emocional

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La desconexión y la reconexión con la naturaleza han sido temas ampliamente tratados en este sitio. Esto se debe a que en el fondo, la idea de vivir sustentablemente nace de darle prioridad a nuestro medio ambiente, en vez de a un consumismo irresponsable. Innegablemente, estar lejos de la naturaleza tiene efectos evidentes en nuestra salud; por ejemplo, las personas que habitan en ciudades tienden a ser más sensibles al estrés. Pero la importancia de llevar una vida sustentable va más allá de un simple hobby; lo que deseamos es un cambio en nuestro estilo de vida: reconectar con el medio ambiente que nos rodea nos hará más felices en todos los aspectos de nuestra vida.

Explorando lo que significa reconectar con la naturaleza, recientemente Llewellyn Vaughan-Lee de The Guardian, escribió un artículo que se enfocaba en el efecto nocivo que la crisis ambiental tiene sobre el aspecto íntimo del ser humano. En sus palabras:

Si vamos a la raíz de la actual crisis ambiental encontraremos un estado de desconexión. Parecemos estar alarmantemente desconectados de una verdadera conciencia de los efectos que nuestra cultura materialista tiene sobre el ecosistema que nos sostiene.

Su punto, además de valido, es irrefutable.

Si observamos nuestras actividades cotidianas nos daremos cuenta de cómo, a cambio de un poco de comodidad, algunos de los hábitos que tenemos son completamente antinatura. Ir al supermercado, por ejemplo, a comprar alimentos que se cosecharon a miles de kilómetros, en otros países, que se manipularon genéticamente para verse de cierta manera o para combatir a ciertas plagas (y luego se cubrieron con cera para verse más atractivos), es algo que hace 200 años hubiera sido considerado una locura. Y mientras que pensamos que cosechar nuestros propios alimentos es la mejor manera de ayudar al medio ambiente (y por lo tanto a nosotros mismos), por el momento ello no es una posibilidad para todos. ¿Entonces qué podemos hacer?

Según Vaughan-Lee, la única manera de asegurar nuestra supervivencia y la de la biodiversidad del planeta es enfocarnos en crear y apoyar un modelo económico sustentable:

tenemos que explorar maneras de crear negocios que puedan servir a la humanidad en un sentido profundo, en vez de crear una pobreza espiritual y un baldío ecológico (debemos estar más conscientes de la comida que comemos, la ropa que usamos, la energía que utilizamos; no son sólo comodidades que están ahí para ser consumidas, sino parte de la tela viviente de un planeta sagrado). Sólo así podemos establecer una verdadera relación con nuestro medio ambiente.

Aunque para muchos sea difícil entender la idea de que somos parte de una Tierra sagrada, quizá sea más lógico relacionar esto con la esfera mental y física, en vez de la espiritual. Alejarnos un poco del ajetreo de nuestra vida diaria y pasar un rato en la naturaleza nos lleva a sentirnos mejor de manera casi inmediata. ¿Entonces, por qué no hacerlo diario? ¿Por qué no desafiar al orden establecido y unirnos a la revolución verde?

 

También en Ecoosfera: Zonas urbanas con más árboles son también en las que menos delitos se cometen y Pasear y caminar entre los árboles alivia el cansancio del cerebro y mejora la concentración



Cuervos atacan autos de políticos rusos

En una especie de reminiscencia del famoso juego Angry Birds o del célebre filme hitchcockiano, en Rusia un grupo de cornejas atacó los automóviles de diputados de la Asamblea Legislativa.

“Al salir de la oficina, vi a un grupo de conductores de ministros y diputados moviéndose caóticamente y alzando sus armas”, escribió el diputado Maksim Ryapasov en su blog.

Los conductores dijeron que el incidente fue causado por cuervos que tomaron piedras del techo de la Asamblea y comenzaron a arrojarlas hacia el parabrisas de los autos.

El funcionario público señaló que existe un jardín de piedra en la azotea de la asamblea, que fue por iniciativa de la presidenta de la legislatura. Al parecer, fueron esas piedras que las aves utilizaron como armas.

Como resultado de esta “protesta aviar”, el parabrisas de al menos tres autos resultaron rotos.

“No sé de quiénes son los coches que estaban allí, pero yo vo un cuervo arrojar una piedra y luego volvió a la terraza por otra”, dijo el diputado.

La noticia se ha viralizado en la blogosfera rusa. Como si fuese una batalla de ingenio, los usuarios de la red han llevado el caso a situaciones realmente chuscas.

De acuerdo la ornitóloga Tatiana Surkova, los cuervos disfrutan de recoger objetos, apilarlos o tirarlos hacia abajo durante su vuelo. Asimismo, un estudio previo encontró que los cuervos son capaces de recordar el rostro de una persona, especialmente si esta los agredió.

[RT]