Campaña anti tabaco se enfoca en la vanidad de los niños y jóvenes

Como una estrategia más para prevenir el tabaquismo, sociedad contra el cáncer crea un sitio que busca exponer los daños evidentes que el tabaco trae consigo.

A través de un sitio web interactivo, la Sociedad de Cáncer de Finlandia realizó una campaña anti tabaco que informa a los fumadores sobre los efectos que el cigarro tiene en el cuerpo humano.

Con una nueva y clara interfaz, el sitio tobaccobody.fi expone de manera clara cómo el tabaco afecta a todo el cuerpo humano: desde el cabello hasta los genitales, aunque no hay dejar de mencionar los daños internos que fumar trae consigo. Como si fuese una monografía escolar, las imágenes claramente explican los efectos del tabaco en alguna parte de nuestro cuerpo. Además, la comparación entre el cuerpo de un fumador y de un no fumador resalta claramente: la piel, la masa muscular, la tez y absolutamente toda la anatomía se ve modificado al momento de fumar.

Erikki Izarra, director creativo del sitio, explicó que el diseño está pensado en los niños, quienes se convertirán en futuros fumadores si no se atiende este problema de raíz. No importa el órgano que escojas, todos tienen información verídica sobre los efectos del tabaco en el cuerpo humano.

¿Por qué esto les podría interesar a los niños y jóvenes finlandeses? Simple: en la actualidad, la apariencia física es una de las preocupaciones más recurrentes entre la población de menos de 20 años, así que crear un impacto visual puede resultar sumamente convincente. ¿Algún muchacho quisiera verse aon arrugas en el rostro, con el cuerpo flácido y los dientes amarillos?

Si quieres acceder al sitio para mirar los efectos del tabaco en tu cuerpo, sigue este enlace.

[Co.Design]



Re-conoce tu organismo con la data sobre salud de la Web

En algún momento de la historia, la sociedad urbanizada perdimos los conocimientos básicos sobre la salud –el lenguaje de nuestro organismo–. La información compartida, tal vez sea un punto de retorno.

Conócete a ti mismo.

Aforismo griego

 

Con la llegada de internet y su extenso espacio de información disponible, las ciencias abrieron sus posibilidades de expansión. Hoy cualquier mente es una potencial productora de data, nueva o reinterpretada. Y aunque los especialistas juegan un papel relevante, millones de mentes están ahora en contacto con un compendio informativo, disponible para ser cotidianamente encausado. 

Históricamente, el mundo de la medicina, se ha construido con el análisis de información. ¿Qué fue lo que vivió un paciente, y qué pudo haberle causado tal reacción? los patrones, las semejanzas, son conjugadas para sugerir nuevos diagnósticos –y recordemos que la similitud de síntomas es el principal criterio para una prescripción médica. 

Los doctores han empleado por milenios el cruce analítico de datos para llegar a conclusiones sanitarias. Hoy que hay tanta información disponible en la web ¿cómo puede beneficiarse el mundo sanitario de ello? Sin duda, los doctores tienen acceso al análisis de millones de casos que podrían auxiliarlos en los suyos, pero, ¿y las personas comunes? 

Un problema originado por el estilo de vida, y también por la especialización, es que la mayoría de nosotros no tenemos siquiera los conocimientos básicos para entender cómo funciona nuestro organismo en un plano salud/enfermedad: síntomas básicos, reacciones, y tratamientos por molestias comunes.

Pero ahora con internet están disponibles bases de datos sobre miles de casos de personas que han pasado por tratamientos y enfermedades; ¿será que volveremos a familiarizarnos con la información básica de salud? Jonathann Bush, creador del libro Where Does it Hurt? An Enterpreneur’s Guide To Fixing Health Care, está convencido de que hay ahí una variedad de datos útiles para empresas de salud, y para millones de pacientes que pueden, con las preguntas necesarias, ayudar a sus médicos a que encuentren soluciones mucho más precisas y personalizadas.

El conocimiento de uno mismo está relacionado estrechamente no solo a la personalidad, sino a las características del cuerpo, a sus avisos sutiles de cuando algo está mal, o a ubicar sus agradecimientos cuando se encuentra en orden. La separación cultural entre nuestra mente y cuerpo se confirma justo en ese hueco cultural sobre el conocimiento de nuestro organismo. La información está ahí, lo que se requiere es la activación de un interés que nos devuelva la fascinación e inteligencia por comprender, una vez más, nuestro ser de manera integral.