En la actualidad, para que una ciudad pueda ofrecer lo mejor a sus habitantes es necesario que éstos, con ayuda del gobierno, integren espacios donde predomine la presencia de arbustos, árboles y plantas en general.

Un reciente estudio publicado en la revista Enviromental Science & Technology mostró que las concentraciones de NO2 y de PM, una partícula que es dañina para el cuerpo humano, rebasan los niveles de seguridad en distintas ciudades del mundo. Según Thomas Pugh y sus colegas, los árboles, plantas y arbustos remueven del medioambiente estos contaminantes, mejorando la calidad del aire. Sin embargo, la mejoría es escasa: sólo un 5%.

En dicha investigación se estima que la colocación a gran escala de áreas verdes en diferentes puntos de las ciudades podría reducir drásticamente la cifra, de un 40% a un 60%.

Los científicos que realizaron el estudio hacen énfasis en que hay que tener un cuidado especial con los árboles, ya que éstos podrían perder su eficacia purificadora si ciertos contaminantes llegan a sus raíces.