Las fresas protegen la piel de la radiación ultravioleta

Las fresas no son sólo una fruta deliciosa, también podrían proteger la piel contra los efectos devastadores de los rayos ultravioleta.

Un estudio realizado en conjunto por la Universidad Politécnica de Italia y la Universidad de Barcelona, reveló que el extracto de fresa utilizado para cultivar células ofrece una medida de protección contra la radiación UV.

Mientras que frotar las fresas en todo tu cuerpo no lo puede proteger de las quemaduras solares, los científicos dicen que estos hallazgos podrían allanar el camino para crear una crema fotoprotectora que servirá al consumo humano.

Las fresas contienen varios antioxidante y propiedades anti-inflamatorias, explicó Maurizio Battino, autor principal del estudio, que fue publicado en la edición febrero 2012 de la Journal of Agricultural and Food Chemistry. Las antocianinas, una clase de pigmentos solubles en agua que le dan a ciertas hojas, flores y frutas de su color rojo, púrpura, azul o de color también son un factor probable para lograr que este fruto proteja la piel de la radiación solar.

Para comprobar su hipótesis, el equipo preparó varios lotes de células de piel humanas y añadió extracto de fresa en diferentes concentraciones para todos, excepto para el grupo de control. Luego expusieron las muestras a una dosis de luz ultravioleta, equivalente a 90 minutos de sol del mediodía de verano. Los resultados demostraron que el extracto de fresa, especialmente a una concentración de 0.5 mg, no sólo aumentó la supervivencia celular y la viabilidad, sino que también minimiza el daño de ADN en comparación con las células control.

Los resultados arrojados por el estudio alientan a los investigadores para seguir y encontrar la forma de convertir el extracto de fresa en una pomada para el consumo humano y de esto modo proteger la piel de la radiación UV, que en los últimos años es cada vez más fuerte. Provocando cáncer de piel o quemaduras bastante dolorosas.

[ecouterre]



Conoce al científico mexicano que descubrió el agujero de la capa de ozono

Mario Molina estudió, desde los años setenta, el himen que permite la proliferación de la vida: la capa de ozono posibilita la fotosíntesis, el origen de la diversidad.

Hoy, el consenso sobre el calentamiento climático es un hecho. Lo que pareciera una obviedad, tomó décadas para que fuese considerado seriamente. En el descubrimiento de este dramático hecho, un mexicano jugó un esencial eslabón: Mario Molina, ganador del Premio Nobel por sus estudios sobre la capa de ozono.

Antes de Molina se desconocía que la atmósfera tuviera una capa de gases que nos protegía de los rayos ultravioleta, mucho menos se sabía de la formación de un agujero que nos expondría a los rayos del sol. Molina desde 1975, realizó una serie de estudios sobre la capa de ozono, que hoy son imprescindibles para dimensionar la importancia de este fenómeno en el aumento de enfermedades como cáncer de piel.

La capa de ozono es el filtro entre las radiaciones nocivas y las benéficas. La fotosíntesis y por lo tanto la vida en el planeta es consecuencia de la radiación ultravioleta que llega a la superficie terrestre en dimensiones justas gracias a la capa de ozono.

El calentamiento global está relacionado estrechamente con la capa de ozono. El mejor llamado cambio climático es provocado por los gases de efecto invernadero que se quedan en la atmósfera (metano, dióxido de carbono, óxido nitroso y gases fluorados) que son los responsables de la apertura en la capa de ozono. La retención de estos gases impide que los rayos ultravioletas, que de por sí entran con mayor intensidad por el agujero de la capa de ozono, no salgan de vuelta al espacio. De esta manera se está promoviendo un aumento en la temperatura mundial: se prevé que este siglo la temperatura aumente de 3 a 4 grados.

Gracias a Mario Molina se atendió un problema que será cada vez más ineludible. Mientras el mundo juzgaba de fanatismo el cambio climático, el cosmos científico ha reconocido la inminente necesidad de disminuir los gases que llegan a la atmósfera, en gran parte, gracias a los descubrimientos de este mexicano y su persistencia ante un escepticismo generalizado.



Estos 5 alimentos harán que tu piel se vea suave y radiante

La dieta es primordial en la rutina de una piel saludable. Con estos 5 ingredientes podrás lograr lo que muchas cremas carísimas no logran.

La dieta es lo más importante en la rutina para tener una piel saludable. Sin importar cuánto dinero gastes en cremas y productos, la piel siempre reflejará lo que tu cuerpo está ingiriendo.

Una dieta rica en carbohidratos con alto índice glucémico, así como azúcares y granos refinados, fomentan brotes de grasa. El páncreas, al impulsar el azúcar de la sangre demasiado rápido, produce insulina extra para bajar esos niveles, lo cual también dispara la producción de glándulas sebáceas. Estas producen sebo, un aceite bueno que remueve las células muertas de la piel y mantiene lubricación en nuestra piel por medio de los poros, pero demasiado de ello resulta en poros tapados, brotes blancos y espinillas. La leche también fomenta la producción de sebo, mientras que algunos aceites vegetales (cártamo, sésamo, maíz, girasol) promueven la inflamación.

Pero puedes lograr tener una piel bella por medio de lo que bebes y lo que comes. Incorpora en tu dieta los siguientes alimentos lo más que puedas, y minimiza tu consumo de los alimentos mencionados arriba.

1. Zanahorias

Estas tienen mucha vitamina A, que es un antioxidante poderoso en la forma de beta-caroteno. Ayuda a mantener una buena vista, dentadura y huesos, mientras se encarga de regular el desarrollo de células cutáneas y tono firme de la piel.

2. Moras

La idea es consumir mucha vitamina C, que es otro antioxidante que, al impulsar la producción de colágeno, hará la piel suave y firme. La vitamina C ayuda al sistema inmune, ayuda a la piel a sanar y puede ayudarte a tener una piel radiante. Las moras azules, fresas, frambuesas y zarzamoras son particularmente ricas en vitamina C, y convenientemente más bajas en azúcar que otras frutas.

3. Nuez de Brasil o castaña

Un puñado pequeño de nueces de Brasil puede proporcionar la dosis diaria de selenio, un antioxidante más que trabaja en conjunto con la vitamina A y la C para impulsar el sistema inmune. Una dieta rica en selenio puede protegerte de la melanoma, los daños del sol y las manchas de la edad. Otras buenas fuentes son las semillas (girasol, chía, calabaza), gérmen de trigo y carne. Muchas nueces también contienen vitamina E, la cual ayuda a sellar la humedad en la piel.

4. Perejil

Una ramita de perejil es increíblemente alta en vitamina K, la cual ayuda a la piel a sanarse a sí misma y promueve la elasticidad y el buen tono de piel. También cargada de vitamina A y C, el perejil puede limpiar las vías urinarias y los riñones, mientras aclara las manchas y reduce el enrojecimiento.

5. Granos enteros

Repletos de fibra, los granos enteros son buenos para reducir la inflamación causada por sus contrapartes demasiado refinadas. Estabilizan los niveles de azúcar en la sangre y reducen los picos de insulina. Los granos enteros contienen zinc, el cual repara los daños de la piel, mantiene la suavidad y flexibilidad y regula la producción de sebo. La vitamina B biotin que se encuentra en granos enteros asiste a las células cutáneas e procesar grasas, sin las cuales la piel se seca y escama.

Recuerda beber mucha agua para mantener hidratada tu piel. Los tés herbales y el té verde son también muy buenos. Pero aléjate de los refrescos y demás bebidas azucaradas.