Investigadores descubren insectos que posiblemente sean fotosintéticos

Sorprendentemente, científicos descubren una pulga de la familia de los áfidos que es capaz de transformar la energía solar en una herramienta para sus procesos metabólicos.

Cuando los biólogos creían que sólo las plantas poseían la capacidad de fotosíntesis, descubrieron que un pulga de la familia de los áfidos, también podía captar la luz del sol para fines metabólicos.

El color verde de estos insectos es obtenido a través de carotenoides que se encuentran en los alimentos que consumen y que, además, proporcionan un sistema inmunológico saludable y también les permite crear vitaminas para su buen desarrollo.

El entomólogo Alain Robichon observó que durante su estancia en el laboratorio de investigación, estos insectos son capaces de cambiar de color dependiendo de su estado de salud y de su condición ambiental: verde para los ambientes fríos, naranja para condiciones normales y blanca para situaciones en las que los principales recursos comiencen a escasear.

Este descubrimiento podría relacionar a los áfidos con otras especies como las algas, hongos y bacterias que también utilizan los carotenoides con fines metabólicos.

Aunque la investigación sugiere que las pulgas son fotosintéticas, no puede afirmarse de manera rotunda, ya que aún quedan más investigaciones que lleven a los entomólogos a considerar este fenómeno un hecho.

[Wired]



Esta pintura creará energía solar en casas y edificios

Esta innovadora pintura es capaz de absorber la energía solar para ayudar a casas y a edificios a producir su propia energía.

En los últimos años, la energía ecosustentable no se ha convertido en una herramienta indispensable para la la transición hacia un bienestar ecológico. Una manera de lograrlo es el desarrollo de dispositivos y tecnologías inovadoras. 

Entre los programas que actualmente se encuentran formándose, se encuentra el uso de páneles solares que dan vida a una nueva generación de energía mediante la pintura. Este proyecto ha estado a cargo de un grupo de investigadores de Royal Melbourne Institute of Technology –RMIT–, el cual creó una pintura que puede ser usada para generar energía limpia. 

La pintura combina óxido de titanio y sulfuro de molibdeno sintético, la cual actúa como gel sílice que encapsula con productos protectores la humedad. De acuerdo con el reporte de RMIT, el material absorbe tanto energía solar como humedad en el aire, separándolo después en moléculas de oxígeno y nitrógeno y resguardando el hidrógeno para en células semejantes a un pánel solar para brindar energía a un vehículo. 

En palabras de Torben Daeneke, el investigador principal, “la simple adición de un nuevo material puede convertir una pared de ladrillos en energía y producción de combustible.” Se espera que esta pintura alcance un precio accesible para el uso cotidiano en una variedad de climas, ambientes y humedades: “Cualquier lugar que tenga vapor acuático en el aire, incluyendo las remotas áreas de cuerpos de agua para que se pueda producir combustible.”

Puede ser usada para cualquier tipo de superficie, permitiendo que se transforme la pared en una estructura de productora de energía. Se trata de una tecnología con una tendencia innovadora hacia el cuidado del medio ambiente y del bienestar de la humanidad. 

 

 

 



Después de leer esto, no volverás a matar a una araña dentro de casa

Las arañas comen anualmente casi el doble del consumo anual del humano, y gracias a ello se mantiene el status quo de la biodiversidad global.

Cada año, el 90 por ciento de las arañas en el planeta se encarga de desaparecer millones de toneladas de insectos. Se trata del ciclo de la vida, en la que las arañas mantienen en balance el ecosistema natural de numerosas regiones del mundo. Sin embargo, ¿cuánto equivale en número aquello que las arañas se encargan de comer cada año? 

De acuerdo con el biólogo Martin Nyffeler, de la Universidad de Basel, en Suiza, sus “cálculos han permitido, por primera vez en una escala global, cuantificar la enemistad entre las arañas y los insectos.” Al ser insectívoros, junto con las hormigas y los pájaros, las arañas ayudan a reducir significativamente la densidad poblacional de los insectos, ejerciendo una contibución esencial para mantener el balance ecológico de la naturaleza.

Para determinar el número, tanto Nyffeler y Klaus Birkhofer, de la Universidad Lund, en Suecia, analizaron la información correspondiente. Primero se encargaron de determinar la cantidad de la población arácnida en el mundo en términos de la biomasa: un total aproximado de 25 millones de toneladas. Por lo que, tomando en cuenta la densidad de la población arácnida en diferentes ambientes así como las demandas alimenticias de las arañas por unidad de su peso corporal, los investigadores estimaron que las arañas consumen alrededor de 400 y 800 millones de toneladas de insectos cada año. La mayoría de los insectos que desaparecen del planeta son de bosques –alrededor del 95 por ciento en total–. 

Tanto Nyffeler como Birkhofer explican que esta cantidad es superior al consumo humano global de carne y pescado, el cual es tan sólo de 400 millones de toneladas al año. Es decir que las arañas comen anualmente casi el doble del consumo anual del humano, y gracias a ello se mantiene el status quo de la biodiversidad global. De modo que, para la siguiente vez que se vea una araña en casa, ¿te atreverías a matarla?