Documental revela los daños al medio ambiente por mala alimentación

Shelley Lee Davies realizó un documental que plantea distintos caminos para un planeta más armonioso a través de la alimentación.

Una alimentación sana es el pilar más importante de una vida saludable, en la que el alimento es un nutriente y no un motivo de enfermedad. Basada en esta premisa,  Shelley Lee Davies realizó Planeat, un documental que retrata el impacto ambiental de una dieta rica en proteína animal y los beneficios de una dieta vegetariana.

Uno de los principales descubrimientos de Lee en este documental fue el trabajo del pionero en ciencia ambiental, Gidon Eshel, quien plantea que una dieta rica en proteínas provenientes del pescado, res, pollo, cerdo, y sus derivados, tiene un grave impacto ambiental. Según el científico, el efecto invernadero se reduciría considerablemente si los humanos suprimiéramos de la dieta sólo la carne roja, incluso más que si todos tuviésemos un auto híbrido.

Tras años de estudios, Eshel también descubrió que las llamadas “zonas oceánicas muertas” son producto de escurrimientos de nitrógeno y fosfato que las prácticas ganaderas traen consigo. Además, su investigación lo llevó a otro hallazgo: una dieta vegetariana consume la mitad de tierra que una basada en proteínas animales. Al mismo tiempo, hay una gran cantidad de alimento desperdiciado en la crianza de las reses: más de la mitad del total de cultivos en el mundo se utiliza para alimentar al ganado.

No sólo Eshel tiene una inclinación por la dieta vegetariana en pro del medio ambiente. Rajendra Pachauri, presidente del Grupo Intergubernamental para el Cambio Climático de la ONU, ha exhortado a la gente a  no consumir carne por un día, a fin de reducir las emisiones de carbono.

Finalmente, Lee asevera que las acciones en pro del planeta repercuten de manera positiva en la salud del ser humano (y viceversa), ya que todo los seres estamos conectados en este transitar que llamamos vida.

PLANEAT.co.uk Trailer from planeat.co.uk on Vimeo.

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El #CambioClimático es migración: ONU en la COP24

Sí: el cambio climático y la migración se relacionan más de lo que crees.

Estos últimos días, la COP24, o 24ª Conferencia de las Partes de la Convención sobre el Cambio Climático, ha estado en boca de todos, y no es un asunto menor. ¿De qué va?

Desde el 2 de diciembre, cientos de expertos reunidos en Polonia se han partido la cabeza discutiendo un asunto urgente: hay que frenar el calentamiento global, ahora o nunca.

Las naciones del mundo tienen ya bastante en qué pensar sólo con esto, pero no es todo. A la par de las negociaciones en Polonia, varios países de la ONU están firmando un tratado en Marrakech que los compromete a encontrar soluciones para la crisis migratoria global. 

De hecho, los expertos en cambio climático han dedicado varias sesiones a tratar el conflicto  migratorio en la COP24. Pero a ver, ¿qué tiene que ver una cosa con la otra?

 

Países inhabitables

La gente se desplaza por muchas razones. Algunos buscan una vida mejor, otros huyen de la violencia y ahora muchos lo harán debido al calentamiento global, según detalló la responsable del área de migración en la COP24: 

El clima cambiante, las inundaciones y las sequías amenazan cada vez más la seguridad y los medios de vida de las personas en muchos lugares del planeta. Esto está llevando a muchas familias a tener que considerar si pueden quedarse donde están o tratar de vivir en otro lugar.

Actualmente se cuentan 258 millones de personas que viven fuera de su país de origen, y la cifra sólo aumentará cuando los estragos del cambio climático alcancen su punto máximo.

Pensémoslo así: si una persona se dedica a la agricultura y constantemente es víctima de sequías, ¿qué otra opción le queda sino irse? Ante terremotos destructores y huracanes que arrasan con poblaciones enteras, ¿por qué no buscaríamos otro lugar?

 

¿Por qué importa? 

La movilidad humana no se reserva a unas cuantas fronteras o un par de países. La noticia de la Caravana Migrante no se quedó sólo en México u Honduras, sino que recorrió el mundo. Esto se debe a que el fenómeno migratorio es tan global como el cambio climático.

El planeta está en riesgo, pero también los derechos humanos.

El sufrimiento generalizado de las personas que buscan refugio en otros países es el argumento principal de líderes como Angela Merkel, presidenta de Alemania y Charles Michel, primer ministro de Bélgica.

Merkel incluso llegó a comparar la crisis de la migración con el final de la segunda guerra mundial, evento que desencadenó la creación de la ONU en primer lugar. Aun así, hay varias naciones (como Estados Unidos) que no tienen esa perspectiva. 

 

Empiezan los retos 

La magnitud global de la migración ha causado temor en algunos países. Estados Unidos continúa en debacle mientras que Australia, Chile, Italia, Polonia, entre otros, se han negado a firmar el acuerdo.

En donde algunos ven una crisis de derechos humanos, otros ven un problema de soberanía. ¿Cómo permitir el libre paso de personas por sus fronteras? ¿Y los límites? 

En la COP24 se toma una posición pacífica. La prioridad está en evitar y minimizar el sufrimiento totalmente innecesario del que hablamos. 

Cuando entra el cambio climático a la mezcla, los retos son aún mayores. La ONU ha propuesto la financiación de proyectos que tomen en cuenta los pronósticos meteorológicos, así como un análisis de los riesgos del calentamiento global que además incluya las rutas de movimiento humano.

Es casi obvio que estas soluciones requieren de la cooperación internacional, pero el celo de algunas naciones por sus fronteras es un problema grave. Detrás de las declaraciones de líderes como Donald Trump hay suposiciones que el Secretario General de la ONU ha identificado como falsas.

Para él, los compromisos internacionales no atacan la soberanía de los países, sino que son un paso adelante hacia la resolución de problemáticas que traspasan continentes. Quizá la crisis del calentamiento global sirva para recordarnos que ninguna nación es una isla. Esta problemática nos incumbe a todos. 

¿Cómo participar del cambio? Toma acciones reales con esta guía.



Este artista cubrió a Londres de bloques de hielo (📷✨)

En el marco de la COP24, Olafur Eliasson envía un mensaje sobre los alarmantes efectos del cambio climático con su exposición “Ice Watch”.

El corazón de Londres está cubierto de hielo, y no son decoraciones: el artista Olafur Eliasson instaló enormes bloques de hielo traídos desde Groenlandia en varios puntos de la ciudad. ¿El propósito? Enviar un poderoso mensaje sobre el cambio climático.

bloques de hielo londres 9
Evening Standard

En el marco de la COP24, la conferencia internacional de cambio climático que se está llevando a cabo en Polonia, Eliasson decidió recordarle al mundo que el calentamiento global es una realidad palpable.

Los bloques de hielo están a la intemperie y la gente puede tocarlos, abrazarlos y tomarse fotografías con ellos. Según el artista, el objetivo detrás de Ice Watch radica en quitarle abstracción a la discusión sobre el cambio climático y añadirle unas buenas dosis de realidad. En palabras de Eliasson:

Groenlandia es tan lejana y abstracta, literalmente está fuera de nuestros cuerpos pero dentro de nuestros cerebros. Simplemente quise cambiar esa narrativa del cambio climático, sacarla de nuestras mentes y emocionalizarla en nuestros cuerpos.

Esta obra de arte tiene una dimensión todavía más inquietante: los bloques de hielo se derretirán en menos de 1 semana. Cada día que transcurre, los londinenses los ven achicarse ante sus ojos.

Esta experiencia trae a un plano mucho más físico el hecho de que las capas de hielo de los polos se derriten a un ritmo alarmante. Eliasson espera que el público tome conciencia sobre los 10,000 bloques de hielo parecidos que se desvanecen todo el tiempo en paraísos como Groenlandia.

Mira las fotografías: