¿Dejaremos que un ser tan perfecto como el nautilo desaparezca?

La espiral del nautilo refleja la perfección de la secuencia de Fibonacci y del Número Áureo. Se trata de un ser que por siglos ha sobrevivido a tantas extinciones. Hoy, por la cacería, está al borde de su extinción.

Uno de los milagros de la Naturaleza, donde se refleja la perfección de las series matemáticas, es el nautilo. Las proporciones de su caparazón siguen el Número Áureo y la secuencia de Fibonacci. La belleza de este ser ha hecho que se le cace y capture hasta casi el borde de su extinción.

Los pescadores los persiguieron por los mares de las Filipinas, Australia, Fiji y Samoa. Por años fueron capaces de capturar centenares de ellos, pero hoy, después de todo un día de trabajo, encuentran sólo uno o dos. Lo peor es que en lugar de llevarse los más pequeños (que probablemente no llegarán a edad adulta) se llevan los más grandes, los que tienen más oportunidad de reproducirse.

El mayor insulto es que se ha corrido el rumor de que los nautilos pueden producir perlas, así que, para cubrir la demanda, se han fabricado falsas “perlas de nautilo” con sus conchas.

Impresionante que el nautilo por siglos haya logrado escapar de tantas extinciones gracias a sus habilidades: puede sumergirse al fondo del océano, retardar su metabolismo e hibernar alejado a todo el caos sobre la superficie.

Impresionante que la secuencia de Fibonacci (la serie donde cada número es la suma de los dos anteriores: 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, etcétera) se presente en su estado más puro en figuras como: la espiral de las galaxias, el centro de los girasoles, el remolino de los huracanes y la elipse de los nautilos.

Impresionante que ―sin importar nada de esto― el hombre esté a punto de acabar con el nautilo.

[Disinformation]



Crece la lista de especies en extinción a 26 mil (aquí algunos de los casos más lamentables)

Muchas de estas especies están ya en peligro crítico. ¿Qué hacer?

Cada vez que se pierde una especie se está rompiendo una sagrada cadena de vida, única e insustituible, que ha evolucionado por más de 3 millones de años. Actualmente, 26 mil especies podrían correr esta suerte, en lo que es sin duda una acelerada e inédita extinción masiva que, en su mayoría, está siendo ocasionada por el ser humano.

Las que ahora se unen al lamentable acervo de las especies en mayor peligro de extinción son:

  • Tres especies de lombrices japonesas
  • El zorro volador negro de Mauricio
  • La palma de Bankoualé
  • El sapo “Sméagol” de Gollum

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Estas, entre otras especies, forman parte de la última lista roja de la International Union for Conservation of Nature.

En total la lista contiene 26,197 plantas y animales, según el último reporte de esta ONG.

Otras especies que se han sumado a la lista son la población de reptiles de Australia, pues un total de 975 –casi todos los nativos de sangre fría de dicho país– están en peligro, entre otras cosas debido al cambio de temperatura, que podría provocar su paulatina extinción desde ahora y a lo largo de los próximos 30 años.

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El informe incluye algunas precisiones que ayudan a entender cuáles son las causas de fondo que ponen al borde de la extinción a estas especies. En el caso del zorro volador negro de Mauricio, es la deforestación la que está afectando su hábitat, mientras que las tres especies de lombrices japonesas se enfrentan a las condiciones radiactivas que dejaron tras de sí los estallidos de bombas nucleares en la segunda guerra mundial y el accidente nuclear de Fukushima.

De igual forma, árboles como la palma de Bankoualé se enfrentan a una probable extinción debido a la deforestación y a la destrucción de bosques para la agricultura y la redirección de canales acuíferos, en tanto que el anfibio denominado “sapo Sméagol” –nombrado en honor a Gollum, de El señor de los anillos– está amenazado por la contaminación que provocan los turistas en Malasia.

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Todo esto forma parte de la extinción masiva que están provocando nuestras formas de vida actuales, las cuales han ocasionado que el ritmo de las extinciones se acelere 100 mil veces, según algunos biólogos, y que otras 19 especies de mamíferos estén en un peligro crítico de extinción, lo que significa que la esperanza de poder salvarlos se apague cada día un poco más.

No obstante se puede hacer algo, por lo menos a partir de nuestros hábitos alimenticios y de consumo en general. No comer carne es quizá una de las cuestiones que pueden marcar una diferencia más grande, pues el consumo de este alimento ha sido la causa de 30 extinciones recientes. A la par, es vital cuidar el agua –pues la obtención y manejo de este recurso causa deforestación y destrucción de la biodiversidad–, así como procurar no usar plástico –por ejemplo, evitando las bolsas desechables–.

Así podemos contribuir lo menos posible a este mortífero y desalentador panorama que es la extinción de especies y la pérdida de biodiversidad que conlleva, misma que también es una sentencia de muerte para nosotros.

 

* Imágenes: 1) John Pickrell; 2) ICUN; 3) Jules Farquhar



6 canciones de ballenas (los mamíferos más antiguos del mundo)

A continuación, un exquisito compilado de música hecha por ballenas de diferentes especies.

 En 1967, el descubrimiento de los cantos de ballenas jorobadas hecho por los biólogos Roger Payne y Scott McVay provocó un cambio en la percepción pública. Habiendo sido consideradas durante mucho tiempo como “gigantescos y misteriosos monstruos”, como las describió Herman Melville, las ballenas de repente mostraron su cara de criaturas gentiles, inteligentes y conmovedoras.

Payne y McVay revelaron que las ballenas jorobadas macho producen vocalizaciones complejas con repetidos “temas” que pueden durar hasta 30 minutos, lo que Payne describió como un “río de sonido exuberante e ininterrumpido”. Cuando los balleneros comerciales estaban matando a decenas de miles de ballenas por año, para obtener desde margarina hasta comida para gatos, Payne se dio cuenta de que el mundo necesitaba escuchar sus cantos.

 

Álbum de canciones de la vida submarina

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En 1969 se publicó Whales and Nightingales, que logró convertirse en álbum de oro en 1970. Capitol Records también lanzó Songs of the Humpback Whale, que sigue siendo el álbum de voces de la naturaleza más vendido de todos los tiempos. Millones de personas quedaron cautivadas, y las “canciones” ayudaron a inspirar una campaña de Greenpeace.

La Comisión Ballenera Internacional prohibió la caza comercial de ballenas jorobadas en 1966, y en 1986, la de todas las ballenas barbadas (las cuales también cantan) y los cachalotes, moratoria que aún se mantiene vigente.

Otras muchas especies de cetáceos no han tenido la misma suerte, como la ballena franca del Atlántico Norte y la ballena gris del Pacífico Occidental.

Pese a que en 1986 se prohibió su captura comercial en todos los países miembros de la Comisión Ballenera Internacional (CBI), algunos de ellos, como Japón, Islandia o Noruega siguen cazándolas, argumentando fines científicos y culturales.

Estos son cantos de ballenas jorobadas (Megaptera novaeangliae) registradas en la península Antártica occidental:

Y aquí hay una grabación más larga de ballenas jorobadas en el Banco de Plata de República Dominicana, una meseta de piedra caliza sumergida donde miles de ballenas se congregan cada invierno:

Las ballenas de Groenlandia o ballena boreal (Balaena mysticetus) producen un amplio repertorio y tono cambiante, que hace de esta melodía algo único en el reino animal.

A continuación, un breve ejemplo:

Esta es una canción de una de las ballenas de Spitsbergen:

El siguiente es un ejemplo de una canción de ballena azul, capturada por un hidrófono de baja frecuencia en la cuenca de Cascadia, en el noroeste de América del Norte. Dado que las ballenas azules cantan a frecuencias tan bajas, por debajo del rango de audición humana, el audio se ha acelerado por un factor de 10 para que sea audible:

Finalmente, compartimos una grabación de la ballena de 52 hertzios, que se ha acelerado para que los oídos humanos puedan percibir el sonido: