Mega autopista pone en peligro a grupos tribales del Amazonas

Construcción pondría en enorme riesgo el hábitat natural de miles de personas que pertenecientes a grupos tribales.


Las grandes construcciones, sin importar el tipo, siempre atentan contra la vida natural del lugar donde se edifican. Este es el caso de Perú, donde se pretende construir una enorme carretera en la que un importante número de grupos tribales se verán afectados por el paso de esta autopista.

Debido a la gran destrucción que representa este proyecto, el gobierno peruano está debatiendo si se llevará a cabo, todo con el fin de beneficiar a la industria privada y a las tribus que serían afectadas.

La enorme devastación que esta construcción representa es la metáfora del hombre vs naturaleza. Distintos grupos civiles están apoyando a los grupos indígenas, sin obtener, aún, alguna respuesta favorable: todo se encuentra en standby.

El  área que más se afectaría con el proyecto es el parque nacional Alto Purú en el país andino. Una rica zona en abundancia en flora y fauna.

Grupos activistas esperan la resolución por parte del gobierno para que en caso de ser negativa, apelarla para detener la depredación de esta zona selvática que es el hogar de miles de personas que sólo cuentan con estas tierras para su supervivencia.

[GUARDIAN]



Este es el último sobreviviente de una tribu amazónica (Video)

En 22 años no se había podido fotografiar a un habitante primitivo de esta selva.

La Amazonía sigue siendo un territorio indómito y repleto de misterios, pero cada vez sufre más invasiones. Su riqueza como selva no está sólo en su asombrosa biodiversidad –que ha sido la razón de que la invadan–, sino también en las narrativas –muchas de ellas ya perdidas­– de las grandes culturas que ahí se han asentado.

De estas tribus aún quedan ecos. Así lo demuestran las primeras imágenes captadas en 22 años de un hombre amazónico. De acuerdo con la fundación indígena Funai, que se encarga de monitorear y salvaguardar a los pueblos indígenas, el hombre debió de pertenecer a alguna comunidad que se presume extinta, debido al exterminio paulatino de sus miembros a manos de granjeros, leñadores y otros invasores de esta selva.

Según Funai, existen aún 113 tribus aisladas en el Amazonas brasileño.

Lamentablemente, cada vez son menos los habitantes originarios en el Amazonas. Las actividades productivas y de extracción han depredado esta selva –la deforestación se incrementó en un 88% desde el 2012– y han hecho desaparecer a sus habitantes –animales y humanos– a un ritmo acelerado.

Lo último demuestra que no existe selva lo suficientemente vasta o frondosa que el hombre no pueda invadir, llevando consigo el exterminio que caracteriza a estas invasiones, una situación alarmante que además hace destacar cómo la rapacidad que ha caracterizado a nuestra sociedad está llegando demasiado lejos, pues ha implicado la desaparición de tribus que todavía a principios del siglo XX se hallaban intactas.

Fiona Watson, directora de Survival international, expresó para The Guardian que encontrar a hombres como el del video tiene algo de irónico:

La ironía de esto es que estamos encontrando más tribus u hombres aislados de lo que pensamos. Pero también es preocupante que estamos mostrando al mundo dónde se esconden.

https://www.theguardian.com/world/2018/jul/19/footage-sole-survivor-amazon-tribe-emerges-brazil

No cabe duda de que, por ello, la cuestión está en cómo se puede resguardar a la selva amazónica, con la cooperación de todos los países que comparten su territorio y de la mano de las propias tribus que ahí habitan. De ello dependen culturas enteras, cientos de especies animales y el pulmón más importante del planeta, tres elementos que son más importantes que cualquier “tesoro” que pueda extraerse de este ecosistema.

También dependerá de que nosotros, como consumidores, cuidemos de no comprar ningún producto que contenga materiales extraídos del Amazonas, como puede ser madera o cuero. Estas y otras acciones son urgentes si queremos detener el exterminio en esta preciosa región latinoamericana.



Marzo 21: Día Internacional de los Bosques. Aquí algunas razones para amarlos más

Sí, los bosques y selvas nos dan sombra y oxígeno, pero estas maravillas ancestrales hacen mucho más, y hoy, su día oficial de acuerdo a la ONU, sobran razones para celebrar y cuidarlos.

Un tercio del planeta está cubierto por zonas forestales que proveen al planeta con oxígeno y otros recursos que garantizan nuestra supervivencia. De ellos dependen 1.6 billones de personas que los habitan e incontables especies de flora y fauna; sin embargo, seguimos talándolos, legal e ilegalmente, de manera insustentable, amenazando nuestro futuro colectivo.

Por estas y otras razones, las Naciones Unidas declararon en el 2012, que el 21 de marzo sería celebrado como el Día Internacional de los Bosques. Este es un esfuerzo global para concientizar a las personas alrededor del mundo sobre la importancia de estos ecosistemas y los riesgos que enfrentan.

Para celebrar la belleza, fuerza y resistencia de los bosques, te presentamos algunas razones para amarlos más:

  1. Nos ayudan a respirar: los bosques producen el oxígeno que necesitamos para respirar mientras que absorben en dióxido de carbono que emitimos. El plancton es todavía más eficiente en esta conversión, produciendo la mitad del oxígeno del planeta.
  2. Protegen la biodiversidad que los habita: más de la mitad de las especies (y más del 80% de las terrestres) viven en bosques. Las selvas más ricas son el hogar de muchas especies que actualmente enfrentan una posible extinción.
  3. Poblaciones humanas también los habitan: aproximadamente 300 millones de personas habitan los bosques y selvas del mundo, de estas aproximadamente 60 millones son poblaciones indígenas cuya supervivencia depende completamente de estas zonas.
  4. Nos mantienen frescos: crean espacios sombreados que, además, mantienen más humedad.
  5. Crean lluvia: los bosques grandes pueden influir sobre los patrones del clima y pueden crear microclimas propios. Se estima que la selva del Amazonas crea lluvia local pero que llega a resonar en el Norte de América.
  6. Limpian la tierra: además de mantener la tierra en su lugar, las raíces de los árboles son capaces de filtrar algunos contaminantes de la tierra, es decir, son capaces de absorber todo tipo de químicos resultantes de las aguas negras, derrames petroleros y vertidos.
  7. Son una fuente de alimentos: además de darnos frutas, nueces y sapia, también son el hogar de animales, hongos y mantienen el ecosistema de venados, pavos, conejos y peces.article-2235452-161E5AEB000005DC-21_964x446
  8. Nos permiten relajarnos y explorar: de acuerdo a la hipótesis de la biofilia, el ser humano sostiene una relación instintiva con otros sistemas vivos, según Edward O. Wilson, quien popularizo la hipótesis con su libro homónimo, esta es “la necesidad de afiliarnos con otras formas de vida”. La biofilia nos lleva a acercarnos a cuerpos acuosos, bosques y demás paisajes naturales, de manera que al rodearnos de ellos nos volvemos más creativos, productivos y felices.
  9. Mantienen la contaminación acústica bajo control: todos los que se han adentrado en un bosque saben que el silencio, excepto por uno que otro pájaro y el crujido de las hojas debajo de nuestros pies, reina en esos espacios. Esto es porque los árboles son una barrera natural que aísla sonidos.
  10. Son majestuosos: la belleza natural es uno de los beneficios más obvios y a la vez intangibles que nos ofrecen los bosques. Es casi imposibles no sentirnos impresionados, con falta de aliento, y un poquito enamorados cuando nos adentramos en un uno. Simplemente pasar tiempo ahí siembra una semilla de conservación en todos nosotros.

Entonces, ¿qué esperas? Sal, planta y cuida un árbol, de ellos depende nuestro futuro. Celebra el Día Internacional de los Bosques cultivando nuevos hábitos.