Inteligencia silvestre: las plantas y sus métodos de supervivencia

La conducta de estas plantas son su característica principal. Poseen talentos natos que las ayudan a reproducirse de la mejor manera. La naturaleza al servicio del hombre.

La inteligencia de las plantas es un elemento clave para su supervivencia. En ellas podemos observar miles de acciones-métodos que utilizan para llevar a cabo distintas funciones, como alimentarse. La principal arma que poseen es la perfección. Esa perfección que las instruye por el paso del estado del tiempo, esa perfección que las hace sentir calor y frío, incluso las hace desarrollar talentos especiales que se adecuen a su anatomía, como es el caso de las siguientes especies:

Esta vid de color naranja, conocida como Cuscuta (Cuscuta Pentagona) es una especie parasitaria. Un video revevló que esta especie da una serie de giros y piruetas en el aire para poder percibir los aromas de los alimentos que necesita. Una vez encontrados, el Cuscuta entrelaza a su víctima e inserta en ella un vástago que abosrberá todos lo nutrientes que necesita.

Esta planta posee unos lóbulos internos de color rosa que sirven como atrapamoscas. Cuando el insecto toca más de tres de estos lóbulos, una pequeñísima descarga eléctrica se genera por todas las hojas, matando al insecto que será devorado como un manjar horneado.

Esta especie amarillo limón (Ranunculus adoneus)  rastrea el sol para que sus botones se calienten para formar más polen, mismo que provoca mayor interacción con los insectos del paraíso terrenal. Los científicos han demostrado que esta planta responde específicamente a longitudes de onda azul, mismas que posee el sol.

Experimentos científicos han encontrado que esta especie, que es una  “maleza de playa”, solamente se relaciona con sus similares: en un tipo de intercomunicación vía raíces, sólo permite que especies de su mismo género crezcan cerca de ella, incluso, como si fuese una  maternidad, estas plantas se alimentan entre ellas. Cuando algún perpetrador pretende crecer cerca de ellas, simplemente se encargan de hacer lo posible para que no lo logre.

[SCIENTIFICAMERICAN]

 



Esto hacen tus plantas cuando no las ves (🎥)

¿Te has preguntado qué hacen las plantas cuando no les prestas atención?

No olvidemos algo: las plantas son seres vivos. Tienen mecanismos de defensa ante el daño, y la capacidad de adaptación que es inherente a toda la naturaleza. Sabemos que se abren al sol para recibir energía y también cierran sus hojas, pero, ¿qué tanto se mueven en realidad?

Según un video publicado por houseplantjournal en Instagram, las plantas se mueven, y mucho. El clip muestra a dos ejemplares caseros -una oxalis y una marantra- grabados a lo largo de 1 día, y el resultado es fascinante. 

Sus hojas ondulan, vibran y se balancean como si quisieran hacer un llamado. Al observar su baile, no queda ninguna duda de que son seres llenos de vitalidad, aunque su ritmo difiera del nuestro.

Míralas moverse:

¿No te dan ganas de ponerle un poco de música a tus plantas?



Descubren que las plantas poseen una especie de sistema nervioso de luz (Video)

La interconexión de una planta, su comunicación interna, actúa de forma similar al sistema nervioso del ser humano y se expresa por medio de luz.

Las plantas jamás dejarán de fascinarnos. No importa si es desde una perspectiva sensorial, científica, poética o metafísica, a cambio de prestarles una mínima atención ellas garantizan el encantamiento.

Recientemente se comprobó que estos seres manejan una suerte de lenguaje lumínico entre ellos, es decir, se comunican por medio de la luz. Este recurso lo utilizan particularmente como señal de alarma frente a un peligro, de manera similar a lo que ocurre con nuestro sistema nervioso.

En una investigación realizada por un equipo de la Universidad de Wisconsin-Madison se documentó la existencia de destellos de luz que recorrían una planta. Estos destellos son detonados como respuesta a un estímulo determinado y viajan a una velocidad inconcebible –tal y como sucede todo el tiempo en el cerebro humano–.

Los investigadores lograron documentar cómo una señal lumínica recorría en forma de onda la planta luego de que un insecto, una catarina, comenzaba a devorar una de sus hojas. 

“Sabemos que existe este cuadro sistémico de señalización, y si lastimas en un punto el resto de la planta detona sus respuestas de defensa. Pero hasta ahora no sabíamos lo que había detrás de este sistema”, dice Simon Gilroy, quien encabezó el estudio. Al parecer, el glutamato, un neurotransmisor muy común en el reino animal, es el encargado de generar esta onda de luz. 

Lo que vemos en el video a continuación es apenas un atisbo de las sofisticadas redes de comunicación que entablan las plantas, consigo mismas y con otros ejemplares –por cierto, hasta hace no mucho, las plantas eran consideradas por la ciencia como seres cuasi inertes–.