En Uruguay encuentran al ser vivo más antiguo del planeta

Tras más de 10 años de investigación, sorpresivamente científicos encuentran rastros del fósil más antiguo encontrado hasta ahora.


Científicos uruguayos y canadienses hallan en Uruguay el fósil más antiguo que se ha encontrado hasta ahora. Se trata de los rastros de pequeñas lombrices (también llamadas animales bilaterales por poseer una cara frontal y una trasera) que data desde hace 585 millones de años.

Lo más importante de este descubrimiento es que este permitirá al mundo científico realizar estudios posteriores que revelen nuevos hitos en el mundo prehistórico.

Antes de que estos restos fuesen encontrados, ya existían otros que ostentaban el título de los más antiguos que datan de hace 555 millones de años, encontrados en el Mar Blanco de Rusia.

Las pequeñísimas lombrices de 5 mm de largo fueron descubiertas en la ciudad de Melo, específicamente en la fundación Tacuarí, nombre recibido por el tipo de terreno que representa a la zona.

El científico Ernesto Pecoits llevaba investigando en esta zona desde hace más de 10 años. Al momento del hallazgo sabía que se trataba de un descubrimiento una tanto “normal”, pero cuando entró en profunda investigación, la sopresa con la que Pecoits se enfrentó fue la gran antigüedad de esta prehistórica especie.

[SCIENCEDAILY]



Hallan fósil de un nuevo dinosaurio en desierto mexicano

Es una nueva especie y género de dinosaurio en la región desértica del municipio de Ocampo, el cual medía tan sólo tres metros de longitud y se le conocía popularmentecomo Triceratops.

Fotografía principal: Conacyt

Tras diez años de una rigurosa investigación por parte del Museo del Desierto –Mude– de Coahuila, México, científicos descubrieron un Yehuecauhceratops mudei, un dinosaurio del grupo de los ceratópsidos del Cretácico Tardío. Es una nueva especie y género de dinosaurio en la región desértica del municipio de Ocampo, el cual medía tan sólo tres metros de longitud y se le conocía popularmentecomo Triceratops. 

Para Héctor Rivera Sylva, jefe investigador del Departamento de Paleontología del Mude, se trata de un descubrimiento que implicó el reconocimiento de la región norte del país: “Una región muy alejada que pocos investigadores van allá.” Empezó en el municipio de Sierra Mojada y terminaron en el municipio de Ocampo; esto con el objetivo de encontrar nuevos sitios paleontológicos de dinosaurios en regiones más al norte del estado. Como resultado, se encontraron restos de diversas especies animales, como un cocodrilo y otros restos fósiles. 

En palabras de Sylva, “En un punto en particular había unos huesos que estaban aflorando, que se veían como los demás; uno de los colaboradores los juntó, eran pocos fragmentos de hueso y no le dimos mucha importancia en ese momento, porque había otros más completos en ese y otros lugares.” Pero con el paso del tiempo, “cuando volvimos al laboratorio ncontramos que los que habíamos hallado el año anterior y los huesos que colectamos ese año formaban uno mucho más grande; concluimos que ahí no sólo había fragmentos, sino algo más.” Se encontraron huesos completos, como “la escápula, el fémur, fragmentos craneales, de la mandíbula y fragmentos de la gola”. 

Este hallazgo es un resultado trascendental para la región de Norteamérica, ya que se ha liberado una enorme cantidad de información sobre el Cretácico Tardío de hace 65 millones de años. Es, en otras palabras, una contribución científica para entender el pasado y la evolución del medio ambiente en México –a diferencia de los que hay en EE.UU. y Canadá–. Para más información, dale click aquí. 

 

 


Conoce la increíble babosa marina que ha causado furor por su parecido a un conejo en Japón

Una de las especies que más ha llamado la ternura del público es esta babosa llamada Joruna parva, la cual tiene orejas de conejo que les ayuda a detectar químicos en el agua para reducir su exposición al riesgo.

Para ser sinceros, las babosas marinas no son los invertebrados más carismáticos ni los más tiernos que existen en el mundo acuático. Sin embargo, su presencia puede hipnotizarnos con sus colores brillantes y nítidos para advertirnos si se trata de una presa tóxica para el depredador.

De entre las 3 000 especies conocidas de estos animales en los océanos del mundo, la mayoría habitan en aguas tropicales; lo cual les permite tener un rango de vida variado, ya que algunas viven menos de un mes y otras, más de un año. Además, al ser hermafroditas, estas babosas marinas pueden reproducirse con cualquier otro miembro maduro de entre las otras especias.

Una de las especies que más ha llamado la ternura del público es esta babosa llamada Joruna parva, la cual tiene orejas de conejo que les ayuda a detectar químicos en el agua para reducir su exposición al riesgo. Se encuentran en el océano Índico, entre las Filipinas y Japón, donde han adquirido cierta popularidad por ser tan similares a un conejo pequeño en el mar.