El deterioro ambiental, irreversible y acelerado, sostienen científicos

Todos lo sabemos. El calentamiento global es el tema ambiental de más preocupación en la actualidad. ¿Qué podemos hacer para detenerlo?, ¿sus efectos son irreversibles?, ¿qué pasará en cien años?

Desde hace miles de años, la Tierra ha comenzado a sufrir cambios que no han sido los mejores. A partir de la Revolución industrial, millones y millones de Co2 (entre otras cosas) han sido uno de los elementos principales que han contribuido al deterioro ambiental.

Según el científico Anthony Barnosky, a finales de este siglo, la Tierra va transformarse casi de manera radical, equiparable a las glaciaciones de hace 12 mil años.

“Hay una posibilidad muy alta de que a finales del siglo, la Tierra va a ser un lugar muy diferente”, dijo Barnosky a LiveScience.

Anthony Barnosky, profesor de biología de la Universidad de California en Berkeley, se unió a un grupo de 17 científicos. Estos advirtieron que el planeta podría no ser un lugar agradable para vivir.

El grupo de científicos argumentó que la Tierra está en una etapa sin retorno, una etapa en la que los daños causados por el ser humano al planeta en que habita son irreversibles y degenerativos.

Naturalmente, la Tierra tiene cambios bruscos, pero aunado a ello, las prácticas humanas contribuyen al aceleramiento de los mismos.

Desde inicios de la civilización, los seres humanos han transformado un 43% la superficie terrestre, esto debido a la continua expansión de ciudades. Por otro lado, la explosión demográfica también contribuye a este deterioro ambiental: a más habitantes, más explosión de recursos y, a la vez,  más falta de estos.

Según el grupo de científico, hay que actuar inmediatamente si lo que se pretende es detener, mas no reducir, el deterioro ambiental.

[HUFFINGTONPOST]



El oasis convertido en desierto: imágenes de un mundo post calentamiento global (📸)

En “Forgotten Dried Land”, el fotógrafo Mohammad Baghal Asghari documenta la sequía que ha devastado los campos de Irán durante los últimos 30 años.

Los últimos 30 años han sido terribles para los pobladores de la provincia de Kermán, en Irán. Una región que alguna vez fue rica gracias al cultivo de palma y donde el agua no había escaseado, se convirtió poco a poco en un desierto debido a la escasez de agua y malas prácticas de cultivo.

 

El fotógrafo Mohammad Baghal Asghari realizó esta serie titulada Forgotten Dried Land (La tierra seca olvidada) para documentar la vida de los pobladores de Kermán, la cual puede leerse como una escalofriante profecía de un mundo cada vez más caliente.

Varias son las razones de la ruina de Kermán: la sequía fue provocada por una falta de lluvia extrema, lo que secó los pozos y acabó con los cultivos de palma y pistache; los granjeros utilizaron químicos en los cultivos, lo cual agravó la erosión de la tierra y no se logró recuperar la producción ni las exportaciones del pasado, además de que la ganadería se hizo insostenible. Desde entonces, más de 20,000 hectáreas de cultivo se han convertido en desierto.

El calentamiento global solamente aceleró las duras condiciones de sus pobladores, muchos de los cuales han intentado hacer tomas de agua ilegales, lo que está penado por el gobierno iraní. Ante esto, la ONU ha declarado a Irán como una zona de “escasez de agua”.