¿Contaminación dentro de tu propia cocina?

Aunque parezca increíble, la contaminación dentro del hogar es una factor de riesgo para sus habitantes, por lo que los expertos recomiendan usar agentes limpiadores menos agresivos que los que contienen altas cantidades de químicos abrasivos.

La calidad del aire en tu hogar puede ser tres veces más nocivo que el que respiras a diario en las calles.

Científicos de la Universidad de Sheffield compararon la calidad del aire de tres casas para una investigación que determinaría los niveles de agentes contaminantes en cada una.

La primera casa, de características rurales, utilizó una estufa eléctrica y estaba localizada en Heathersage, un pueblo a unos 10 kilómetros al oeste de Sheffield; las otras dos se localizaban en la ciudad, una en el centro de ésta y la otra al lado de una carretera muy transitada.

Los científicos tomaron muestras de calidad del aire del exterior y del interior de los hogares durante un período de cuatro semanas.

En la casa más alejada de la ciudad y con estufa eléctrica, los niveles de monóxido de carbono resultaron muy bajos, mientras que en las otras dos casas resultaron tres veces más altos en comparación a la primera.

La investigación se centró en los contaminantes que presentan los mayores riesgos para las personas mayores y personas con problemas respiratorios o cardiovasculares, incluidos los compuestos orgánicos volátiles y partículas sólidas suficientemente pequeñas como para penetrar en los pulmones.

Actualmente no hay normas establecidas para los niveles de seguridad en el hogar, por lo que los científicos recomiendan no utilizar desodorantes artificiales ni productos abrasivos de limpieza, ya que éstos también contribuyen a la contaminación dentro del hogar.

[TELEGRAPH]



La contaminación del aire: un sigiloso agente que está matando a más de 17 mil mexicanos al año

En el colmo de la paradoja, el aire nos está matando. ¿Por qué? ¿Y qué podemos hacer?

Para los habitantes de las ciudades y grandes metrópolis, escuchar la frase “aire puro” remite si acaso a la fantasía, o a parajes naturales como bosques y selvas, pero jamás a nuestros propios ecosistemas urbanos. El aire puro no es algo con lo que contemos cotidianamente, pese a que debería ser considerado un derecho humano.

Al momento que escribimos esta nota, la calidad del aire en el centro de la Ciudad de México verificada por Google en tiempo real es considerada “insalubre para grupos sensibles”, pues supera los 100 puntos, cuando apenas 150 ya se estiman como una contingencia ambiental:

contaminacion-aire-calidad-mexico-muertes

Es normal que los niveles de contaminación del aire sean todavía más altos que este nivel durante los 365 días del año, como asegura Greenpeace México, que pronto dará a conocer los resultados de un proyecto para medir los niveles de contaminación del aire en hora pico en la Ciudad de México.

Según activistas de esta organización, estamos respirando índices de contaminación del aire mucho más elevados de lo que es permisible según instancias internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y nos recuerdan que esto ocasiona directa e indirectamente la muerte de 17,700 personas en México, pues en estados como Ciudad Juárez, Monterrey y Guadalajara el número de partículas finas se ha incrementado.

La mala calidad del aire no es exclusiva de la Ciudad de México, es un problema que afecta a todo el país y que debería ser atendido de inmediato.

(Paloma Neumann, coordinadora de la campaña Revolución Urbana)

Al momento que escribimos esta nota, la calidad del aire en el centro de la Ciudad de México verificada por Google en tiempo real es considerada “insalubre para grupos sensibles”

 

Hace 5 años, en la Ciudad de México se registraron 248 días con una calidad de aire “buena”, debido a programas de transporte limpio y a iniciativas como el “Hoy no Circula”. Pero desde entonces, comenzó elevarse la contaminación otra vez.

Un habitante de la CDMX fuma involuntariamente 40 cigarrillos al día

cuando la calidad del aire es mala.

No obstante, los programas de movilidad sustentable siguen desarrollándose (como Metrobus y Ecobici en la Ciudad de México), y el incremento poblacional no puede haber ocasionado el aumento desmedido de la contaminación del aire en tan poco tiempo. Nos enfrentamos entonces a que el cambio de paradigma debe ser de mucha mayor envergadura para enfrentar este problema. Y nos debe comprometer a todos, pues las consecuencias son realmente tóxicas.

Las partículas de metal en el ambiente

provocan enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer.

Lamentablemente, en los centros de verificación la corrupción sigue siendo una constante, no sólo en la Ciudad de México, sino también en otras urbes del país. Esta práctica se multiplica debido a los bajos salarios de quienes ahí trabajan, como pudo verificar el portal Animal Político. Por ello, enfrentar la contaminación del aire en las ciudades depende de que elaboremos soluciones de conjunto que atiendan los problemas inmediatos, sociales y económicos de sus habitantes.

Es por eso que, aunque pareciera no estar conectado, elevar los salarios podría ayudar a disminuir los mortíferos índices de contaminación del aire, pues esto evitaría la corrupción en los centros de verificación y, por ende, la contaminación provocada por los automoviles, que es la más nociva, pues contribuye un 70% a la contaminación atmosférica.

contaminacion-aire-calidad-mexico-muertes

También es de vital importancia que tomemos acciones cotidianamente, realizando algunos cambios en nuestros hábitos que ayuden a disminuir la contaminación ambiental. Por ejemplo, reciclando basura, evitando el uso de plaguicidas y el consumo de tabaco, reduciendo el consumo de electricidad y utilizando la bicicleta (aunque en primera instancia parezca un gran reto).

Pero sobre todo debemos exigir (y más aún durante este período electoral) que se tomen medidas para proteger al medioambiente de nuestros ecosistemas urbanos, que sean tan amplias como lo es el problema y que lo resuelvan de raíz.

Porque el aire puro es un derecho no susceptible a negociaciones.

 

* Imágenes: 1) Violeta Amapola Nava; 2) Giphy; 3) City clock



3.3 millones de muertes al año se asocian con este fenómeno que está afectando al planeta

Lelieveld sentencia que si la calidad del aire continúa empeorando, para el 2050 habrá un promedio de 6.6 millones de muertes prematuras en todo el mundo –afectando principalmente Asia del Sur y del Este.

La contaminación del aire está cargada de pequeñas partículas de tóxicos asociados con enfermedades del corazón, pulmón y otras afecciones que han generado un impacto a largo plazo en la salud de las personas. De hecho, y según la data científica de Jos Lelieveld, del Max Planck Institute for Chemistry, este tipo de contaminación es la principal causa de más de 3.3 millones de muertes prematuras al año –de las cuales, el 75 por ciento suceden en Asia–. 

Y pese a que se ha procurado generar una mayor consciencia sobre los efectos negativos de la contaminación en el aire, la realidad es que hay regiones en que la calidad del aire tiende a no monitorearse, y en consecuencia no se toma en consideración la diversidad de los tóxicos que se encuentran en las partículas finas de la materia. Por esta razón, Lelieveld y sus colegas estimaron la tasa de mortalidad prematura a causa de la contaminación del aire al combinar modelos de la calidad atmosférica del planeta, la data de sensores satelitales y terrestres y las estadísticas de salud de la población en el mundo. 

Fue así que Lelieveld llegó a la conclusión que el 75 por ciento de las muertes prematuras por la contaminación estaba relacionado con ataques al corazón y paros cardíacos; y el 25 por ciento, a enfermedades respiratorias y a cáncer de pulmón: “En total, la contaminación del aire –la mayoría por partículas finas de la materia y una mínima cantidad de ozono– causa 3.3 millones de muertes prematuras al año en el mundo.” Además de que el 75 por ciento de estas muertes prematuras ocurre en Asia –1.4 millones de muertes en China  y 650 000 en India–; mientras que 55 000 en EE.UU., y 180 000 en la Unión Europea

En estas regiones abundan fuentes principales de contaminantes: quema de carbón y madera para calentar hogares y cocinar; gas de amoniaco liberado por fertilizantes en la agricultura; combustibles fósiles para procesos industriales y plantas de energía; etcétera. 

 Lelieveld sentencia que si la calidad del aire continúa empeorando, para el 2050 habrá un promedio de 6.6 millones de muertes prematuras en todo el mundo –afectando principalmente Asia del Sur y del Este: “Si se pretende evitar que la mortalidad prematura continúe creciendo por la contaminación en el aire, se necesitarán medidas de control de calidad del aire, particularmente en Asia del Sur y del Este. Nuestro estudio muestra que es particularmente importante reducir las emisiones contaminantes en el uso de la energía casera en Asia. Al reducir las emisiones de origen agricultor, la calidad del aire también mejoraría, especialmente en Europa, EE.UU. del Oeste y Asia del Oeste.”

 

[Live Science]