A dos años del derrame petrolero en el Golfo de México

A pesar de los intentos por restablecer el ecosistema de la zona, científicos continúan hallando muestras de daño severo por aquel derrame de petroleo en el Golfo de México.

La tragedia que devastó a miles de especies en el Golfo de México parece haber cedido, aparentemente. A más de dos años de este suceso, el esfuerzo de miles de trabajadores parece haber sembrado frutos. La arena ha vuelto a reflejar la blancura como la solía hacer antes de que millones de litros de combustible se regaran por todo el mar. Sin embargo, aún persisten daños en torno a este suceso. El Golfo de México no es un ecosistema limpio, por ahora.

Los millones de galones de limpiador que se utilizaron para disolver el petroleo no funcionaron como debiesen. El plancton aún está contaminado, mientras espesas capas de color negro aún flotan en el mar, incluso algunos delfines han sido diagnosticados con enfermedades hepáticas y pulmonares.

El Golfo de México ha sido la fuente de empleo y de sustento para miles de personas, pero desgraciadamente por malos manejos del gobierno, esta enorme fuente de recursos está siendo devastada sin freno alguno. Los científicos aún encuentran peces con extrañas manchas negras, con infecciones parasitarias y deformaciones. Sin embargo, no se sabe si este fenómeno se desató a partir del derrame o ya era algo que existiese debido a la ya habitual contaminación que prolifera en la zona.

Todavía no existe una evidencia fehaciente que muestre el impacto verdadero en el ecosistema, sólo queda esperar a que el tiempo por sí solo revele los daños causados por este derrame.

[ENVIRONMETALGRAFFITI]



Greenpeace sospecha de un derrame petrolero en México: las autoridades no han permitido sobrevolar el área

Según Pemex, en la reciente explosión no hubieron derrames, pero una fotografía satelital dice lo contrario

A inicios de abril de este año una explosión en la plataforma petrolera Abkatun Alpha de Pemex, en la Sonda de Campeche, México, fue registrada. En el accidente desafortunadamente murió una persona y hubieron siete heridos. 

Greenpeace tuvo acceso un día después a una fotografía satelital que revela una mancha petrolera de alrededor de 4 km en las zonas adyacentes a la estructura. El equipo de la organización intentó conseguir un permiso para sobrevolar la zona pero las autoridades mexicanas sospechosamente lo han impedido. 

Según un comunicado de Greenpeace, Carlos de Regules Ruiz-Funes, director ejecutivo de la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos (ASEA), reconoció la existencia de una mancha de hidrocarburo “de por lo menos 4 kilómetros de extensión y de pocos milímetros de espesor” producto del desastre en la plataforma Abkatun Alpha, esto en contradicción con lo que Pemex aseguró desde el día del accidente cuando afirmó que se previno el derrame de hidrocarburo por el incendio en la plataforma.

Por ahora la organización está presionando para que se transparente la información del accidente por parte de las autoridades mexicanas por ser un tema de interés público. En pocas semanas está por cumplirse el 5º aniversario del funesto derrame en el Golfo de México, para la organización este es un fulminante recordatorio de lo descabellado que es seguir con una lógica de exploración y explotación de los hidrocarburos.



Una sola generación podría desaparecer estos milenarios (y maravillosos) ecosistemas

Los humanos han quemado, talado, intoxicado y destruido los tesoros de la naturaleza más rápido de lo que el planeta ha podido recuperarse

El mundo cuenta con espectaculares maravillas naturales, que incluyen desde bosques majestuosos hasta océanos infinitos. Estos ecosistemas han sobrevivido millones de años, creando la coexistencia de abundantes hábitats y numerosas especias.

No obstante, estos millones de años de historia podrían desaparecer en tan sólo unas décadas. Las razones ya son bien conocidas: la avaricia, el abuso del consumo de los recursos naturales y un solo culpable: nosotros.

Los humanos han quemado, talado, intoxicado y destruido los tesoros de la naturaleza más rápido de lo que el planeta ha podido recuperarse. Y a pesar de que la capacidad de resiliencia de este astro ha llegado a sus límites, la humanidad continua consumiendo los recursos naturales a niveles alarmantes.

Las consecuencias son evidentes: el cambio climático, la deforestación, la explotación de suelos, el consumo ilegal, las guerras. Todo esto está acabando con las maravillas del mundo, con esos lugares y animales que embellecen al planeta Tierra. Y en caso de que no se haga algo al respecto, probablemente en unas décadas estos sitios pasarán a la posteridad:

El Parque Nacional Everglades

Se convirtió en Patrimonio de la Humanidad por parte de la UNESCO desde 2010. Sin embargo, la contaminación y el flujo reducido de agua han puesto en peligro este hábitat.

La selva del Amazonas 

Es la selva tropical más grande el mundo, contando con una increíble biodiversidad y más de 30 millones de personas, incluyendo 350 grupos indígenas.

Cuenca del Congo

Es la segunda selva más grande del mundo, atravesando Camerún, República Centroafricana, República Democrática del Congo, República del Congo, Guinea Ecuatorial y Gabón. Ha sufrido guerrillas, tráfico ilegal, industria y explotación del suelo de manera ilegal, etc. Esta área perdió 700 mil hectáreas de selva al año entre 2000 y 2010.

Monte Everest

El cambio climático ha provocado que 13% de los glaciares desaparezcan en los últimos 50 años. En consecuencia, avalanchas e inundaciones han amenazado al ecosistema dentro del cual se encuentra.

El Mar Muerto

A la altura del río Jordán, esta agua se utiliza para fines de agricultura y granjería. Ello produce abuso en la extracción de minerales que afectan al medio ambiente del Mar Muerto. Año con año, los niveles de este mar se reducen 90cm.