Alimenta tu mente: Top 10 alimentos para tu cerebro

El funcionamiento de nuestro cerebro depende en buena medida de nuestra alimentación; Ecoosfera te presenta diez alimentos que le harán bien a tu mente

 

La alimentación es un aspecto fundamental en la vida del ser humano. Nuestras funciones cognitivas, nuestro desempeño físico, nuestra salud física y mental, e incluso nuestro camino espiritual, estan significativamente vinculados a lo que ingerimos. A continuación te presentamos diez alimentos que tu cerebro agradecerá que consumas. A través de su ingestión optimizarás distintas funciones mentales que pueden traducirse en una vida más grata para ti:

Semillas de calabaza

Un puñado de estas semillas al día te abastecerá de todo el zinc que tu cuerpo necesita favoreciendo así diversas habilidades mentales como la memoria y la agilidad.

Brocolí

Esta legumbre te ayudará a optimizar múltiples aptitudes mentales y estimulará la rapidez de procesamiento de información en tu cerebro.

Nueces

Las nueces, además de ser un alimento disfrutable y que se puede combinar con decenas de platillos, te dotará de una buena cantidad de vitamina E, un ingrediente esencial para el desarrollo de la memoria.

Ostiones y sardinas

Estos dos frutti di mare son ricos en vitamina B12, complemento que permitirá relajarse a tu sistema nervioso, lo cual se traducirá en mayor lucidez del pensamiento, y además dotará de energía a tu cerebro para llevar a cabo funciones de manera más ágil y concreta.

Cacao

No nos refirimos al chocolate industrial que seguramente disfrutas tanto sino a la semilla original con la que se produce el chocolate. Lo ideal es encontrar polvo concentrado, 100% de cacao orgánico, y mezclarlo con otros elementos. Este ingrediente ha sido considerado cuasimilagroso para optimizar multiples funciones cerebrales: estimula el aprendizaje, regula las emociones, y sirve como antioxidante, entre muchas otras propiedades.

Moras azules

Ingerir un par de decenas de moras azules al día sería un gran obsequio que tu cerebro sabría agradecer. Su alto nivel de antioxidantes y de Omega-3, sumado a las proteínas que ofrece a nuestro cuerpo, las coloca como un alimento indispensable en nuestra dieta cerebral.

Té Verde

En este caso nos referimos idealmente a un te verde de máxima calidad, como el matcha o un refinado sencha japonés. Los aminoácidos que tiene esta planta, como el L-theanina, hacen de esta bebida una digna acompañante de la lucidez y la meditación. Además, tiene altos niveles de EGCG (Epigallocatechina Gallate) la cual limpia tu sangre, rejuvenece tu cuerpo, y combate la probabilidad de contraer cáncer.

Salmón salvaje

Enfatizamos en el adjetivo salvaje pues obviamente no nos referimos al salmón de cautiverio rellenado con hormonas y alimentado con transgénicos. El salmón natural, además de contener uno de los más bajos niveles de mercurio entre los alimentos del mar, es una rica fuente proteínica y de Omega-3. Una Buena dosis de este alimento regularmente favorecerá tu funcionamiento sináptico, tus arterias, y reducirá el riesgo de contraer enfermedades mentales como el Alzheimer.

Café

Tomar de vez en cuando una taza de buen café, orgánico y sin combinarse con ningún aditamento como leche, crema, chocolate, etc, representa una gran fuente de vitaminas, minerales, y aminoácidos que tu cerebro agradecerá para trabajar óptimamente.

Curry

Este popular condimento en la comida India y del norte de África tiene como principal ingrediente la curcumina, un ingrediente repleto de antioxidantes que ayudarán a tu cerebro a mantener sus funciones cognitivas y no desgastarse ante el paso de la edad.



El cerebro también envejece (pero puedes mantenerlo joven con estos hacks de la neurociencia)

Adoptando algunos hábitos podemos mantener joven a nuestro cerebro.

Envejecer es un proceso natural al que no hay que temerle. Pero lo cierto es que, aunque el promedio de vida es mucho mayor ahora que hace un par de siglos, los estilos de vida contemporáneos están logrando envejecernos prematuramente. Y esto no es algo muy grato.

Así que, para aprovechar ese plus de vida con el que la evolución nos ha dotado, debemos buscar la longevidad para nuestro organismo ―incluido nuestro cerebro―. Y sólo podremos encontrarla en un lugar: nuestros hábitos. Uno de ellos, quizá el más importante, es la dieta. Como han comprobado quienes viven en la costa ―y más concretamente, en las llamadas “zonas azules”―, la longevidad reside esencialmente en aquello de lo que nos alimentamos.

Aunque existen muchos métodos
para mantener joven nuestro cerebro…

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NPR

No se trata de vivir más por el mero hecho de vivir más. Se trata de vivir bien. En el caso de nuestro cerebro, eso se traduce en fuerza, agilidad, capacidad de razonamiento, habilidades cognitivas agudas, buena memoria y, ¿quién sabe? quizá también habilidades predictivas. Y mantener estas capacidades es posible aunque pasemos de los 45 años de edad.

Y es que muchos estudios lo comprueban: a los 45 años el cerebro comienza a envejecer, y regiones cruciales de este órgano dejan de poder comunicarse como antes.

Pero no todo está perdido. ¿O no te preguntas por qué hay personas de 70 u 80 años tanto o más lúcidas que jóvenes de 17? El envejecimiento tal vez no sea infalible. Nosotros podemos cambiar el flujo de la evolución, también en lo que respecta al envejecimiento del cerebro.

Así que aquí te mostramos cómo mantener tu cerebro joven
con algunos hacks de la neurociencia:

Antes que nada, ejercita tu cerebro (¡es como un músculo!)

El cerebro es un músculo. O eso dicen, ¿cierto? Bueno, la comparación viene de que, al igual que un músculo, se le puede entrenar con algunos ejercicios para mantenerlo fuerte.

Pero no hablamos de aplicaciones de entrenamiento mental o juegos para que mejores tu capacidad cognitiva. Éstos han sido desacreditados por muchos neurocientíficos de distintas disciplinas.

De lo que se trata es de realizar algunas actividades más “mundanas” de forma cotidiana, como leer. Leer modifica nuestro cerebro de maneras muy positivas, pues promueve la empatía y mejora la atención. Actividades como esta estimulan lo que se conoce como “reserva cognitiva”, misma que nos protege de las lesiones, el deterioro y el envejecimiento. Leer hace que el cerebro crezca y desarrolle más neuronas y sinapsis, lo que a su vez nos provee de una mayor reserva cognitiva.

 

Ah, pero no te escapas de la actividad física…

La reserva cognitiva también se ve estimulada por el ejercicio, sobre todo el aeróbico. Si quieres una buena salud mental ―y también hacer que tu corazón evolucione― puedes hacer un poco de spinning.

 

Mantente oxigenado

Al oxigenarlo, estamos activando y estimulando áreas muy profundas del cerebro, que tienen que ver con la atención pero también con la regulación de las emociones, un aspecto que solemos olvidar pero que es clave mantener saludable.

Te recomendamos respirar profundo durante 5 minutos una vez al día, en cualquier momento. Pero será mejor aún si a tus actividades aeróbicas les sumas un poco de yoga, una práctica que relaja la mente y nos enseña cómo respirar, y que incluso puede ayudar a prevenir el Alzheimer.

 

Y no dejes de hacer ejercicios de razonamiento (aunque no sean lo tuyo)

Las matemáticas también mantienen joven a nuestro cerebro, sobre todo a la zona del hipocampo, que es la que tiene mayores implicaciones para la memoria. Además te pueden ayudar a llevar tus pensamientos a otro lado, promover la concentración y ayudarte a dejar de pensar en aquello que te estrese. También puedes probar jugando ajedrez.

 

También puedes procrastinar (con sentido)

El ocio ha estado siempre en disputa. Grandes pensadores lo detestan y lo alaban por igual. Pero, como bien dijo Bertrand Russell:

El sabio uso del ocio es un producto de la civilización y de la educación.

Siguiendo esta idea, es indudable que procrastinar es necesario, entre otras cosas, para ahuyentar la demencia. En un estudio se comprobó que las personas mayores que realizan actividades de ocio reducen en un 38% la probabilidad de desarrollar demencia. Y lo cierto es que hay muchas formas de procrastinar con sentido, y éstas te ayudarán asimismo a ser más productivo.

 

Y por supuesto: alimenta a tu cerebro

Algunos alimentos hacen estragos en nuestro cerebro, llegando incluso a interrumpir nuestras capacidades cognitivas. Es el caso de las grasas saturadas, por ejemplo. Otros, en cambio, pueden potenciar su salud, y más si se comen de ciertas formas, como recomienda el doctor Daniel Amen, miembro de la Asociación Americana de Psiquiatría. Este experto tiene muchos hacks y hasta un menú especial que hará las delicias de nuestro cerebro. 

Pero en el día a día puedes probar con algunos superalimentos infalibles, sobre todo con proteínas de origen vegetal como los garbanzos y las nueces.

Con estos simples hábitos podrás mantener joven a tu cerebro y tener una mente lúcida toda tu vida.

 

* Imagen principal: Ecoosfera



¿Por qué beber más té orgánico?

No cabe duda de que el té orgánico es mejor para la salud que el té convencional. Mira por qué.

Hay bebidas imposibles de separar de la cultura y la historia. El té es definitivamente una de ellas. Desde sus viajes legendarios a través de la ruta del té hasta la taza que más de uno prepara en una tarde tranquila, esta bebida es una forma de vida. 

Los métodos de cultivo del té no siempre son los más sustentables. A raíz de esto existen opciones como el té orgánico, que deberíamos procurar elegir en la medida de lo posible. ¿Por qué?

No sólo es más amable con el planeta: tiene más beneficios que el té convencional, según demuestra un estudio realizado por la Universidad de Montana.

Los investigadores analizaron muestras de diferentes cultivos en China y encontraron que las hojas de este contienen una mayor concentración de polifenol, un poderoso antioxidante. 

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El polifenol presente en el té protege las arterias, combate efectos del envejecimiento y reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares

Otra sustancia más abundante en estas hierbas orgánicas es el galato de epigalocatequina, conocido como EGCG o más sencillamente, extracto de té verde. Esta sustancia convierte a la bebida en mucho más que un líquido, pues es una fuente de múltiples beneficios comprobados por la ciencia:

Aunque estos beneficios están presentes en todas las clases de té, el té orgánico tiene otro plus: se cultiva utilizando métodos que previenen la erosión del suelo. Además, carece de pesticidas y químicos artificiales nocivos para la salud y el planeta.

La próxima vez que disfrutes el exaltante sabor del té orgánico, recuerda que no sólo deleitas tus papilas, también sanas tu cuerpo y reduces tu huella ecológica.