El desierto del Sahara podría generar electricidad para la mitad del mundo

Al parecer uno de los mayores desiertos del mundo, el Sahara, podría ser clave para abastecer de energía eléctrica a la mitad del mundo con el proyecto “Sahara Solar Breeder Project”

Científicos de Japón y Argelia han desarrollado un plan que según ellos permitirá satisfacer, para el año 2050, las necesidades de electricidad de la mitad del mundo. Y en el centro de este plan se encuentra el desierto más famoso del mundo, el Sahara. Y a pesar de que para concretar este proyecto llamado “Sahara Solar Breeder Project” los científicos tendrán que vencer varios retos y resolver múltiples incógnitas, aparentemente la posibilidad de éxito es completamente viable.

El proyecto consiste en construir fabricas alrededor del desierto que permitan aislar el sílice (dióxido de silicón) para construir páneles fotovoltaicos de energía solar. Estos páneles podrían proveer de energía a plantas solares y estas a su vez se dedicarían a aislar mayores cantidades de sílice. Esta secuencie derivaría en la creación y operación de suficientes páneles solares para abastecer de electricidad a la mitad del mundo.

El primer reto que enfrentan los científicos es como transformar sílice en silicón que tenga una pureza suficiente para hacer trabajar los páneles. Pero mientras superan este primer obstáculo el equipo de investigadores tiene claro que el objetivo es echar a andar al menos una planta solar en el Sahara. Y ya posteriormente la expansión solo consistiría en multiplicar el modelo.

via Good



Esta pintura creará energía solar en casas y edificios

Esta innovadora pintura es capaz de absorber la energía solar para ayudar a casas y a edificios a producir su propia energía.

En los últimos años, la energía ecosustentable no se ha convertido en una herramienta indispensable para la la transición hacia un bienestar ecológico. Una manera de lograrlo es el desarrollo de dispositivos y tecnologías inovadoras. 

Entre los programas que actualmente se encuentran formándose, se encuentra el uso de páneles solares que dan vida a una nueva generación de energía mediante la pintura. Este proyecto ha estado a cargo de un grupo de investigadores de Royal Melbourne Institute of Technology –RMIT–, el cual creó una pintura que puede ser usada para generar energía limpia. 

La pintura combina óxido de titanio y sulfuro de molibdeno sintético, la cual actúa como gel sílice que encapsula con productos protectores la humedad. De acuerdo con el reporte de RMIT, el material absorbe tanto energía solar como humedad en el aire, separándolo después en moléculas de oxígeno y nitrógeno y resguardando el hidrógeno para en células semejantes a un pánel solar para brindar energía a un vehículo. 

En palabras de Torben Daeneke, el investigador principal, “la simple adición de un nuevo material puede convertir una pared de ladrillos en energía y producción de combustible.” Se espera que esta pintura alcance un precio accesible para el uso cotidiano en una variedad de climas, ambientes y humedades: “Cualquier lugar que tenga vapor acuático en el aire, incluyendo las remotas áreas de cuerpos de agua para que se pueda producir combustible.”

Puede ser usada para cualquier tipo de superficie, permitiendo que se transforme la pared en una estructura de productora de energía. Se trata de una tecnología con una tendencia innovadora hacia el cuidado del medio ambiente y del bienestar de la humanidad. 

 

 

 



Adolescente Sara Volz podría revolucionar la industria energética

La estadounidense Sara Volz ganó este año el premio Intel Science Talent Search por potencializar la capacidad de las algas para generar energía.

Foto:therebelution.com

Actualmente el petróleo, como fuente energética, continúa siendo el más redituable de todos –al menos para las agendas financieras–. Algunas otras fuentes alternativas de energía comienzan a utilizarse, pero la hegemonía de este recurso continúa siendo innegable. La gran pregunta de científicos e inversionistas es cómo reemplazar los hidrocarburos por otra opción.

Este año, Sara Volz, ganadora del premio “Intel Science Talent Search”, se preguntó cómo volver más rentable el uso del alga marina como biocombustible. Posteriormente la joven de 17 años separó las células del alga que producen más aceite –componente que funciona como fuente de energía–, del resto. Y descubrió que al unir las líneas de las células que producen más aceite, este se multiplica en cantidad. Dicho descubrimiento aumenta la productividad de las algas como energía renovable.

Entre las principales ventajas de este biocombustible, es que no depende de tierra cultivable –por lo que no compite con el cultivo de alimento– y que además absorbe el bióxido de carbono, lo cual contribuye a reducir el calentamiento global.

Sara Volz partió de la idea de estudiar el comportamiento del alga con un fin integral, persiguiendo la posibilidad de aportar tajantemente al bienestar futuro de la sociedad. Y con intención, claridad, y buena voluntad, en combinación con un pequeño laboratorio alojado debajo de su cama, hoy ofrece una de las alternativas más viables para romper nuestra nociva dependencia ante el petróleo.