Crean una planta que puede detectar bombas

La cuestionable guerra contra el terrorismo encuentra un nuevo aliado en la naturaleza: una planta que es capáz de detectar explosivos

La lucha para combatir y prevenir el terrorismo ha recurrido anteriormente a perros, delfines, y hasta leones marinos, como “aliados” para ayudar en la detección de explosivos. Sin embargo, recientemente se ha unido un extravagante miembro adicional a este equipo:una planta desarrollada por investigadores de la Universidad de Colorado.

La nueva invención se trata de una planta que cambia de coloración cuando se expone frente a diminutas cantidades de TNT (dinamita) presente en el aire. Este explosivo es uno de los elementos más utilizados en la creación de bombas y las nuevas plantas tienen mucho mayor efectividad que un perro adiestrado con estos fines ya que pueden percibir la presencia de hasta una centésima porción de explosivo que la que puede detectar un can.

[NY Times]



Plantas sensoriales: tienen 15 sentidos más que los nuestros

El neurobiólogo Stefano Mancuso explica cómo el reino vegetal accede a mundos completamente ajenos a nuestros sentidos.

 Foto: plantas.facilisimo.com

En los últimos años, numerosos estudios científicos han ido develando que el reino vegetal es una inminente fuente de perfección y complejidad. Las plantas son capaces de comunicarse para alertar del peligro a otras, incluso si viven a kilómetros de distancia. También producen sustancias específicas para provocar algunos efectos en el cerebro de los insectos; por ejemplo, que las recuerden para polinizarlas.

Nosotros, que estamos acostumbrados a pensar los sentidos sólo en el universo de los nuestros (olfato, gusto, vista…), quizá ignoramos que existen sentidos inefables e inalcanzables para nuestra especie en el mundo de las plantas.

Stefano Mancuso, fundador y director del Laboratorio Internacional de Neurobiología Vegetal, en una entrevista para La Vanguardia, nos recuerda esto.

Según este investigador las plantas tienen 15 sentidos más que nosotros, pues tienen capacidades suprasensoriales en comparación con las nuestras. Pueden percibir los cambios eléctricos, el campo magnético, el gradiente químico, la presencia de patógenos… También perciben las gradaciones de la luz y las vibraciones sonoras, las moléculas químicas, e incluso tienen tacto: “basta ver en cámara rápida cómo palpa una planta trepadora”.

Sus capacidades van aún más allá. Mancuso explica cómo es que envían mensajes de peligro:

Si un insecto le está comiendo las hojas, la planta produce al instante determinadas moléculas que se difunden kilómetros y que avisan que hay un ataque en curso.

¿Tienen, además, empatía?

Mancuso recuerda un impactante estudio hecho en Canadá, en el que: “Se aisló a un gran abeto del acceso al agua, y los abetos de alrededor le pasaron sus nutrientes durante años para que no muriera”.

Todo lo anterior  hace que las plantas sean capaces de percibir dimensiones a las que nosotros no tenemos acceso, muchas intangibles, que llevan quizá mensajes mucho más profundos, a los que somos ajenos, ignorantes desde nuestros limitados cinco sentidos.