Actualmente solo quedan 786 gorilas de la montaña

En un par de años tal vez tengamos que recurrir al clásico del cine noventero “Gorilas en la Niebla” para ver como eran estos increíbles animales que ahora se encuentran en serio peligro de extinción

Una generación completa quedó marcada por la película “Gorilas en la Niebla”, un clásico del cine “natural” que nos mostraba la grandeza de esta especie. A solo 25 años de la muerte de la primera primatóloga y popular defensora de los derechos de los gorilas, Dian Fossey, investigadores han calculado que únicamente subsisten 786 ejemplares de gorila de montaña en todo el planeta.

Un parte fundamental del problema es la promoción de la imagen del gorila como un animal violento que representa una amenaza a la integridad física del ser humano. Sin embargo, se ha comprobado que un gorila dificilmente atenta contra una persona a menos que se sienta amenazado. Pero esta percepción, sumado a la caza desmedida de vida salvaje alrededor del mundo ha provocado que tal vez en un par de años tengamos que ver “Gorilas en la Niebla” para recordar que alguna vez existieron estos imponentes primates.



Esta es la primera especie extinta de 2019 😐

Era el único ejemplar vivo de su especie en Hawái.

Una especie más de este planeta ha llegado a la extinción. Los científicos de la Universidad de Hawái presenciaron este 1o de enero el fin del Achatinella apexfulva, o caracol hawaiano.

Este caracol llevaba 14 años viviendo en el plantel de la universidad. Su nombre era George, en honor a una tortuga de las Galápagos cuya muerte también dio fin a su especie. 

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La extinción de George es una muestra emblemática del problema que azota a los ecosistemas de Hawái. Antes, la variedad de criaturas emparentadas con George era increíblemente diversa: 750 especies de moluscos solían habitar en la isla.

Ahora, según la revista National Geographic, el 90% de los moluscos hawaianos está extinto. 

El caracol hawaiano cumplía una función importante en este ecosistema. Habitaba en los árboles y se alimentaba de los hongos que crecían sobre sus hojas, ayudando a mantenerlos libres de enfermedades. 

Por más pequeña que una pérdida así pueda parecer, especies como la de George realmente cumplen un papel ecológico fundamental: descomponen el material sólido que queda en la tierra después de la erosión y ayudan a regenerarla. 

Que un ejemplar del caracol hawaiano siguiera vivo tras décadas de peligro crítico demuestra el poder de resiliencia de la naturaleza; pero ésta tiene un límite.

Las especies animales han hecho lo posible por adaptarse a las perturbaciones de su hábitat. Comprender sus ritmos y procurar su supervivencia es una tarea que ahora recae en nosotros

 

* Imagen destacada: Sustainability Times