Jazzista hace música con animales

David Rothenberg es un clarinetista de Estados Unidos que hace jazz con animales; sus acompañantes musicales favoritos son las aves y las ballenas

En una de las comuniones más inspiradoras entre una persona y los animales, el jazzista David Rothenberg, quien toca el clarinete, gusta de acompañar sus piezas musicales con los armónicos sonidos de aves, ballenas, y otros animales. Rothenberg es además profesor del Instituto de Tecnología de Nueva Jersey, y dedica su tiempo libre a jammear con la fauna de bosques y mares.

Autor de los libros Why Birds Sing: A Journey Into the Mystery of Birdsong y Thousand Mile Songs: Whale Music in a Sea of Sound, Rothenberg ha musicalizado piezas junto a ballenas Beluga en Rusia y ha orquestado la orgánica entonación de aves en Alemania, España, Estados Unidos, Brasil y otros países. Y si tomamos en cuenta que uno de los nombres con que los adeptos conocen a la alquimia es el “lenguaje de los pájaros”, seguramente este jazzista debe haber experimentado algunas melódicas epifanías en el transcurso de su carrera.

 



Las aves rapaces de Australia que están aprendiendo a controlar el fuego

Estas aves utilizan el fuego como arma de caza.

Las primeras fogatas marcaron un hito en la evolución de nuestra especie. El dominio del fiero elemento permitió alumbrar, calentar y cazar. Aparte de los humanos, ninguna otra criatura había iniciado un fuego deliberadamente… hasta ahora, pues al parecer, algunas especies de aves rapaces de Australia han aprendido a controlar el fuego.

¿Por qué estas aves están jugando con fuego? Varios observadores han visto al milano negro y al halcón berigora recoger ramas encendidas para luego llevarlas a otros lugares y dejarlas caer. Esta conducta lleva tanto tiempo que ya ha sido estudiada. Según una investigación publicada en el Journal of Ethnobiologyparece relacionarse con un instinto básico de estas especies: la caza. El fuego es un peligro para las lagartijas, víboras y roedores que les sirven de alimento. Para estas aves, sin embargo, el fuego es un arma. 

El milano negro y el halcón berigora provocan un pequeño incendio con las ramas que dejan caer. Después, reciben a las pequeñas especies que emprenden la huida a pocos metros del mismo. Este audaz sentido de la estrategia se asemeja al de los humanos a un nivel sorprendente. Si aprender a controlar el fuego fue la catálisis de toda nuestra civilización, ¿qué significará para estas aves? 

Por el momento, podemos adjudicarlo al impredecible flujo de la evolución. Tiene todo el sentido que las aves naturalmente busquen maneras de alimentarse de forma más eficiente. Pero el punto que sobresale es la inteligencia que estas especies han sido capaces de desarrollar. Hasta hace poco tiempo, la idea de una conciencia animal no estaba en el horizonte. Seguramente esto se debe, más que nada, a nuestra falta de atención. 

Varios animales poseen una sensibilidad impresionante y compleja que abarca todos los ámbitos de la conciencia humana: la comunicación, los lazos sociales, la capacidad de cálculo. Si algo nos acaban de demostrar estas aves es que los humanos no somos -ni seremos- los únicos en constante transformación.

 

* Fuentes

Mark BontaRobert GosfordDick EussenNathan FergusonErana Loveless y Maxwell Witwer “Intentional Fire-Spreading by “Firehawk” Raptors in Northern Australia,” Journal of Ethnobiology37(4), (1 Diciembre 2017). https://doi.org/10.2993/0278-0771-37.4.700