Consejos para recolectar hongos en la naturaleza

Ecoosfera te presenta 8 consejos prácticos para recolectar hongos en la naturaleza sin correr el riesgo de envenenamiento

Los hongos son una de las familias más maravillosas del reino natural. Su consumo, ya sea con intenciones gastronómicas o halucinatorias, puede aportarte una experiencia inolvidable. Sin embargo, es importante ser prudente a la hora de recolectar hongos en el bosque o la montaña ya que existen múltiples especies que pueden provocarte estados de intoxicación e incluso severo envenenamiento.

Si gustas de los hongos pero no tienes el conocimiento necesario para saber cuáles serán beneficos para ti y cuales no, procura seguir estas recomendaciones para reducir significativamente la probabilidad de una intoxicación. Con prudencia y estando alerta a las señales de la propia naturaleza así como a las reacciones sutiles de tu organismo una vez ingeridos, es el mejor acercamiento que puedes tener con esta actividad. Y más llá del riesgo implícito, el ir al bosque a cortar tus propios hongos es una experiencia muy gratificante que todos deberíamos de disfrutar al menos ocasionalmente.

1 – Recopila información

Antes de ir a recolectar hongos es importante que platiques o consultes a la gente local para que te puedan orientar respecto a la zona donde tienes pensado realizar tu recolección.

2 – Registrar mentalmente la ubicación geográfica de los hongos, así como otras referencias (árboles o sitios en los que crecen), es importante contar con esta información ya que si existiese un problema de intoxicación será util para encontrar un remedio, y en caso de ser benignos te ayudará a buscar más de la misma especie cuando decidas volver al bosque.

3 – Al recolectarlos intenta extraerlos desde la raiz, ya que esta parte del hongo te podrá orientar posteriormente para definir específicamente el tipo o especie a la que pertenecen.

4 – A menos que tengas certeza de que se trata de una especie amigable, evita los hongos con colores estridentes.

5 – Cuando recolectes hongos sin tener la certeza de que serán comestibles, corta unos cuantos, y una vez que hayas comprobado en tu casa que son amigables podrás regresar a levantar más. Este es un gesto respetuoso con la naturaleza que refleja una actitud que en general te será benéfica al encontrarte en entornos naturales.

6 -Antes de cocinar los hongos prueba con una pequeña porción de una sola clase para comprobar sus efectos en tu organismo. Evita consumir alcohol simultáneamente ya que el efecto de este podrís distorsionar la reacción que los hongos provocan en tu organismo.

7 – En caso de que dudes sobre la naturaleza benéfica o venenosa de un hongo evita consumirlo.

8 – Una vez que hayas confirmado que los hongos que cortaste son amigables, disfrútalos con moderación y agradece a la madre tierra que los provee.

Consulta una guía en línea con información e imágenes para reconocimiento de hongos salvajes



Las personas que consumen psicodélicos tienen mayor conciencia medioambiental (ESTUDIO)

Según estudio liderado por el Journal of Psychopharmacology, el uso de sustancias psicodélicas puede exteriorizar una renovada conciencia ecológica en nosotros.

No es la primera vez que escuchamos hablar de las bondades que ofrece el consumo de psicodélicos, ya sea por su uso terapéutico o incluso medico. Al entrar en contacto con este tipo de sustancias, nuestro organismo entero se entrega a un estado de sensibilidad mayor que, en la mayoría de los casos, puede resultar en una toma de conciencia positiva, tal vez de nuestro entorno, de quienes nos rodean o de nosotros mismos. Y es precisamente ese estado de éxtasis –al igual que los sueños–, el que invita a reflexionar en las propiedades que tienen las sustancias psicodélicas para despertar, quizá, una ancestral conexión con la naturaleza.

En un estudio liderado por el Journal of Psychopharmacology, psicólogos de las universidades de Yale e Innsbruck observaron las conductas de 1487 personas que, al haber consumido psicodélicos (LSD, psilocibina y mezcalina), demostraron tener mayor sensibilidad hacia la naturaleza y el medio ambiente, una reacción que llevó a los sujetos estudiados a generar una conciencia evidente sobre el cuidado de todo lo que estaba vivo a su alrededor. 

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Los investigadores encontraron que las personas que habían usado estas sustancias reportaron comportamientos más respetuosos con el medio ambiente, tales como el reciclaje y la importancia en reducir su huella de carbono. Muchos también reportaron un mayor sentido de unidad con la naturaleza. También descubrieron que cuanto más psicodélicos se usan, mayor es el sentido de conexión, y mayores son las actividades pro-ambientales reportadas: “Cuanta más gente tenía experiencia con psicodélicos clásicos, más les gustaba pasar tiempo en la naturaleza y más se consideraban parte de la naturaleza”, se lee en el estudio.

Comprobaron, además, que los sujetos no tenían esa percepción previamente, y que el uso de psicodélicos fue decisivo en su cambio de perspectiva. Y es que estas sustancias, como explica el doctor británico Robin Carhart-Harris (el primer científico en 40 años en estudiar sustancias psicoactivas alucinógenas), liberan al cerebro de sus funciones estructurales y permiten un flujo sensorial sin precedentes.

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Esto podría ser el equivalente científico al trabajo de Aldous Huxley sobre los alucinógenos, que describe en su libro Las puertas de la percepción, mismas que sólo pueden destrabarse, según el autor, con el uso de cierto tipo de sustancias portentosas extraídas desde la naturaleza. Para escribir este ensayo el autor inglés se basó en la frase del poeta William Blake: “Si las puertas de la percepción se purificaran, todo se le aparecería al hombre como es: infinito”.

Y así es como muchos consumidores y estudiosos de estas sustancias describen el momento en que contactaron la naturaleza –con su entorno–: como algo infinito, como un cosmos repleto de posibilidades, de texturas, aromas y sabores que a veces el cerebro bloquea en su afán de poder seguir funcionando, pero que siempre han estado ahí, en toda su magnificencia. 

El escritor Alfonso Reyes, por su lado, realizó una ecuación para entender el estado de alucinación que generan estas sustancias, y entre líneas nos hace un llamado a reconocer que no se trata de una ilusión, sino de la posibilidad –dada por una sensibilidad tal– de entablar el mismo lenguaje con, por ejemplo, el reino vegetal.  

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Los mismos pueblos originarios de América han venido practicando, desde hace siglos, la ingesta de ciertas sustancias naturales para comunicarse con la tierra y las plantas, para descodificar el lenguaje feral de los elementos naturales y para interceder, en voz de la colectividad, con una plegaria o una oración frente a un escenario indeseable para los mismos.

No cabe duda de que el uso de sustancias como el LSD, el DMT, la mezcalina o la psilocibina, regalan numerosas experiencias que vinculan la vida humana con la de la naturaleza. A nosotros nos queda hacer un uso respetuoso de ellas. 


*Imágenes: 2) Flickr Ariana Escobar; 3) Maps Of The Mind



Descubre los vibrantes hongos endémicos de Canadá

Como una manera de regular el estrés de la vida docente en Nueva York, San Francisco y Portland, Jill Bliss comenzó a desarrollar el arte de la florería con hongos.

Estético y profundo, el arte de la florería es un homenaje a la naturaleza en ambientes primordialmente urbanos. Se trata de un método terapéutico que no sólo posee la capacidad de cuidar al planeta, también de regular síntomas asociados con la depresión, ansiedad y bipolaridad. 

Como una manera de regular el estrés de la vida docente en Nueva York, San Francisco y Portland, Jill Bliss comenzó a desarrollar el arte de la florería con hongos. De modo que cuando tomó una decisión, se encontró vendiendo su casa y mudándose hacia las islas Salish Sea en Canadá, lugar que funge como inspiración para su marca Nature Medleys. Los arreglos florares de Bliss se componen de una combinación de decoro, fotografía y una muestra de las plantas y hongos endémicos del lugar, reflejando la belleza de la biodiversidad de una región específica del planeta. 

Los efervecencia de los colores promueven regresar hacia la naturaleza, recuperar los fragmentos que se han perdido de nuestra unicidad con el universo y desear integrarlos a nuestra vida del día a día. Te compartimos algunas de los trabajos realizados por Bliss: